jueves, 16 de junio de 2011

SARDINAS CASI SALADAS CON PIMIENTOS

Hoy he ido a comer a casa de mi madre y hablando de recetas nos hemos acordado de esta con sardinas, que me encanta y que ella hace muchas veces (yo menos porque nunca me acuerdo, pero cuando las como siempre prometo hacerlas una vez por semana!!).

Es muy muy sencilla. Sólo se necesita:

- Sal gorda
- Sardinas gorditas y muy frescas
- Pimientos italianos
- Aceite de oliva

Primero, como diría mi añorado Anónimo (a ver cuando vuelves a poner alguna de tus recetas....), hay que ir a comprar las sardinas. Cuanto más brillantes estén y más rojitas tengan las agallas mejor. Que sean gorditas.

Al llegar a casa, cogemos un recipiente que se pueda cerrar herméticamente (tipo Tupper grande), y ponemos en el fondo una capa de sal. Abrimos el paquete de las sardinas y tal cual las hemos comprado, las vamos poniendo ordenaditas encima de la sal. Encima de las sardinas, otra capa de sal y apretamos un poco, y otra de sardinas, otra de sal... así hasta que se acaben las sardinas y acabemos con sal. Se tapa el recipiente y se mete en la nevera durante dos o tres días (según el tamaño de la sardina pueden ser hasta cuatro días).

Una vez pasado este tiempo, las sacamos con cuidado de la sal y las enjuagamos con agua fría, les quitamos la tripa y las pasamos por un poco de harina.

Lavamos y secamos los pimientos. Los partimos por la mitad a lo largo, les quitamos las semillas y el rabito, y los troceamos en rectángulos de unos 5 o 6 centímetros de largo. Los freímos en una sartén con abundante aceite. Pero el aceite tiene que estar frío cuando los echemos, para que se vayan haciendo poco a poco y hasta que estén un poco tostaditos (cuando la piel empieza a levantarse), así se quedan más carnosos.
Cuando estén listos, los ponemos de cama en una fuente de barro.


En el aceite de freír los pimientos, freímos las sardinas y las colocamos encima de los pimientos. Echamos un chorro del aceite de freír por encima de toda la fuente y listo.

Calientes están de muerte, pero frías.... no sé si me gustan casi más!!

6 comentarios:

  1. Esto es la gloria pk,cada vez q vengo despues tengo q salir disparada a la nevera a picar algo,gracias guapa,este plato es muy apropiado para esta epoca y me gustan las dos cosas

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  2. QUELQUE CHOSE A LE RIEN DE RIEN

    ¡Francia! el glamour, la exquisitez, sus quesos, sus vinos, su alta cocina...¿Dónde vamos a comparar con nuestras comidas, nuestros quesos, nuestros vinos... ¡LOS NUESTROS SON MEJORES!

    Hoy vamos a dedicarnos a la alta cocina francesa, ¿quién no ha comido "quelque chose"...? estoy seguro que todos lo hemos hecho.

    Mi abuela, para merendar, siempre me ponía quelque chose dentro del pan y mi madre me cuenta que de pequeña, cuando no tenían quelque chose, se tenían que conformar con rien de rien.

    Nota/ Para los no versados en la lengua de Moliere, "quelque chose" significa "ALGO" y "rien de rien" quiere decir "NADA DE NADA".

    De rien.

    Pero ciñámonos a la receta de hoy:

    ingredientes:

    Quelque chose (a discreción)
    Rien de rien (bastante, es barato)
    Pain (una baguette)
    1 botella de vin (aconsejable: "Señorío del tetra bric" cosecha de anteayer)
    1 botella de cognac "Peleón I"
    1 lata de petit jurel en aceite de olive
    1 orange valenciana

    Compramos "quelque chose" en el mercado, dependiendo la cantidad del número de comensales. Para hacernos una idea, si el número de comensales fuesen cuatro, pondremos el doble de cantidad que si fuesen dos.

    En otra tienda, para repartir, adquiriremos "rien de rien" a granel. No importa la cantidad, porque es muy barato y no se estropea.
    La orange valenciana procuraremos que sea gorda, porque el rien de rien es un plato muy ligero.

    La lata de petit jurel, nos aseguraremos que sea fresca y la baguette del día.

    La botella de vin, podemos mezclarla con refresco de cola y al combinado lo llamaremos "Calimocheux" y del cognac "Peleón I" lo que digamos está de sobra.

    Al llegar a casa pondremos en adobo el quelque chose con el rien de rien durante unos instantes para mezclar sabores y a continuación los metemos en el horno a temperatura media durante 10 ó 12 horas para que se hagan bien.
    Nada mas sacarlos de horno, los extenderemos sobre la baguette junto con el petit jurel en aceite de olive y procederemos a su ingesta con un vaso de vin.

    Para suavizar el gustillo del quelque chose, nos comeremos la orange valenciana de postre y para terminar nos beberemos una copichuela de Peleón I

    ¡Bon apetit!

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  3. Jaaaa, Jaaa.....Oh là là...Quel plaisir!!!...

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  4. En estos dias es frecuente encontrarse a dieta, alguien muy especial me ha pedido que le busque algún plato distinto para complementar su estricta dieta. Como esta persona es muy muy especial para mí, voy a tirar la casa por la ventana y le daré una receta francesa especial para regímenes de adelgazamiento.

    LECHUGA (hojita) AL "RIEN-NE-VA-PLUS-C´EST-TOUT"

    ingredientes:

    Mucha imaginación, sácia mucho (es imprescindible)

    Una hoja de lechuga. Si en lugar de lechuga, utilizamos "laitue francaise" la receta ganará mucho.

    Aceite de oliva. Aquí nos dejaremos de gilipolleces, el español es el mejor.

    Vinagre de Jerez reserva. (¡del mejor, no hay que escatimar!)

    Sal. (la del Himalaya le va muy bien)

    Un soplillo o en su lugar un abanico.


    Lo primero es escoger la hoja de lechuga, para lo que abriremos la susodicha y extraeremos del cogollo la hojita más tierna (suelen ser las más pequeñas).

    ¡Recordad que solo hay que coger una hojita!

    Echaremos un chorrito de aceite en un plato y junto a este, pondremos otro plato con la hoja de lechuga.

    Mojándonos el dedo, averiguaremos hacia dónde sopla el aire y colocaremos los platos de forma que el de la lechuga esté a continuación del de el aceite para que aprovechando la corriente podamos dar aire con el soplillo o abanico y los efluvios del aceite se impregnen en la hoja de lechuga.

    Tiempo estimado 45 minutos ¡que se impregne bien...!

    Emplearemos el mismo método con el vinagre, pero solo diez minutejos, para que no quede muy fuerte de vinagre.

    Pasaremos el plato de la hoja de lechuga por encima de un salero tres o cuatro veces. Los hipertensos con una sola vez tienen suficiente.

    Ya solo me queda aconsejaros que partáis la hojita por la mitad, no es conveniente atracarse, recordad que es una comida de régimen. Y que procuréis comerlo a una hora temprana, que "De copiosas cenas, sepulturas llenas".

    Sé buena y no te dejes nada en el plato. Au revoir.

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  5. Gracias Anónimo!
    Monnissima va a estar contentissima con esta receta!!

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  6. Jaa, Jaa, Jaaaaaa....Lo que se agradece en estos tiempos de "sacrificios" gastronómicos, unas recetas tan ligeritas....

    Merçi beaucoup!!!...Me lo prepararé mañana, para comer, porque hoy ya no me da tiempo, parece un plato sencillo, pero laborioso...

    Ahora voy a tomarme una vinagreta de zanahorias con cominos....muy saciante y nutritiva....

    Jaaaa, Jaaaa....

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