miércoles, 1 de junio de 2011

AQUELLOS CUMPLEAÑOS


Olían a Nocilla, a jamón york, a chorizo y a papel de regalo mezclado con la mantequilla de color rosa de la tarta...

Mis cumpleaños, y los de mi hermano, se celebraban en casa. Esto de las piscinas de bolas y los McDonalds de ahora no se llevaba entonces, y lo normal era celebrar el cumpleaños el día que tocaba y en casa, daba igual que cayeran en lunes que en sábado, era el día de Tu Cumpleaños, y se celebraba sí o sí.

Nosotros teníamos la suerte de tener una terraza muy grande, así que nos podíamos juntar los tropecientosmil niñas o niños, sin provocar demasiado destrozo en casa, y merendar y jugar al mismo tiempo. Y digo "niñas o niños", porque a mis cumpleaños sólo venían Mis Amigas, y como un favor especial, dejaba que mi hermano y UNO de sus amigos (que generalmente era Paco, el hermano de mi amiga MªJesús), pulularan por la fiesta, se bebieran nuestras Coca-colas y se comieran nuestros bocadillos de pan Bimbo.


Por cierto que mi hermano dice que esta foto es de uno de mis cumpleaños, y que lo sabe porque sale una Coca-cola, que en sus cumples NUNCA había Coca-colas! Jajaja... qué bola! Seguro que era porque se las bebían tan rápido que no se enteraban de que habían estado en la mesa en algún momento.

Recuerdo que siempre me hizo ilusión que alguna vez mi madre nos pusiera bocadillos de esa mantequilla de tres colores, que me encantaba cómo olía, pero nunca los puso. (Y menos mal, porque años después la probé por fin, y el sabor no le hacía justicia... no me gustó nada!! y encima se mezclaban todos los colores y aquello no sabías lo que era. Eso sí, el olor todavía lo recuerdo y me encanta..... No sé si la venden todavía...)

Para los cumpleaños mi madre solía hacer una tarta de moka para los mayores, la de los niños la encargaba en la pastelería. Jajajaja... recuerdo un cumple de mi hermano, que mi madre me mandó por la tarta y yo, que tendría unos 8 años, me quise hacer la mayor y llevarme a mi primo pequeño en el carrito. Luego no podía con el carrito y la tarta, y no tuve más remedio que llevar la tarta en una mano y el carrito con la otra. Bueno, pues... no sé cómo pasó, lo juro, pero la tarta acabó encima de la cabeza de mi primo. Y mi primo contentísimo, claro rechupeteandose los churretes de tarta que tenía por todas partes!! En fin... No era esto lo que yo quería contar...

Quería contar lo de la TARTA DE MOKA de mi madre. El día de los cumpleaños por la mañana, toda la casa olía a café. La hacía relativamente rápido y parecía fácil.
Primero hacía una cafetera de café (de las italianas de 6 tazas), y el café lo vertía en un bol y le añadía azúcar, unas 6 cucharadas de postre, y una copita de coñac.
Luego cogía una pastilla de mantequilla y la sacaba del frigo para que no estuviese demasiado dura, hacía otra cafetera, y cuando el café se había enfriado y la mantequilla estaba a punto de pomada, la ponía en un mortero grande.
Entonces echaba 4 o 5 cucharadas soperas de azúcar y la yema de un huevo sobre la mantequilla, lo mezclaba todo bien con un tenedor, y sin dejar de remover, y siempre en el mismo sentido, iba echando poco a poco el café de la segunda cafetera, hasta incorporarlo todo y hacer una crema de café finísima. A veces se cortaba.... era como hacer mayonesa....
Luego cogía Galletas Río, de las rectangulares, las mojaba en el café con coñac, y las iba colocando en una fuente, alternando capa de galletas con capa de moka, y acabando por cubrirlo todo de moka.
Para que la tarta quedase más bonita, la terminaba dándole golpecitos con la parte cóncava del tenedor, de forma que se quedaba lleno de picos.
La metía en la nevera y para la hora del cumple estaba en su punto.

Yo luego la he hecho de vez en cuando porque me encanta, y siempre me recuerda a los cumpleaños y a las mamás en grupito tomando café.

Seguro que mi madre aprendió a hacer esa tarta en aquello que se llamaba Sección Femenina... no sé.

2 comentarios:

  1. los cumpleaños de entonces eran mas familiares y se juntaban las amigas de mama y las niñas del cumple,mi madre hacia brazo gitano cubierto de moka que yo me comia lo que sobraba(ceo que era la unico que comia ya que era una milindres)pero ese olor a cafe tambien lo recuerdo,y como eramos 4 hermanos pues la fiesta se repetia mucho.Me acuerdo que invitaba a toda la clase eramos unas 35 y tambien teniamos una terraza enorme,teniamos campo de baloncesto,con eso te digo todo,y nos echaban a pastar alli,y la casa solo entrabamos para hacer pis.jajajajaja
    Me has puesto nostalgica y por cierto estais guapisimos en la foto.
    Un beso guapa

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  2. Mis cumpleaños siempre han sido compartidos, incidencias de ser mellizo claro. Pero es cierto, se celebraban en casa con esos bollos que no son los tradicionales sandwiches, con mantequilla y chorizo que teñia el propio bollo. Y cruzando los dedos para que nos diesen los invitados un regalo a cada uno y no un parchís para ambos. Los mellizos sufren mucho con estas contingecias. Eso si, siempre tuvimos una tarta para cada uno. En eso jamás hubo cesiones. Mi hermana de chocolate y yo de manzana. La de manzana solo me gustaba a mi. Y era la que se comian los mayores.
    Bastantes años después, mi melliza se puso de parto el mismo dia de nuestro cumpleaños, menos mal que mis amenazas surtieron efecto y el bebe se retrasó un poco más. Esa venganza final era típica de ella, no solo me quito el protagonismo toda mi vida, sino que traia a mis padres su primer nieto el mismo dia de MI cumpleaños. Solo me faltaba eso..
    Ay los Cumpleaños infantiles..y esos gusanitos rojos que en contacto con la coca-cola..pasaban ..cosas..
    Ya no hay cumpleaños como los de antes..con las piezas sueltas del madelman perdidas ya el mismo dia de su estreno.

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