jueves, 2 de febrero de 2012

PATATAS HASSELBACK CON CAMEMBERT Y AVELLANAS


Mi hijo de 16 años, ese adolescente que siempre lleva una bolsa de patatas fritas pegada a la mano, me ha propuesto que le monte un apartadillo en el blog para poner sus “Recetas 16”, es decir, recetas que encuentra por aquí y por allá, y algunas de su invención, para que el resto de adolescentes con bolsa de patatas pegada a la mano, tenga la oportunidad de probar a cocinar cosas divertidas, nutritivas, ricas y sencillas de hacer. Y como yo soy así de "malcriadora" (espero que no se canse a la tercera receta), pues le he dicho que sí, así que estrenamos sección!.
Padres y Madres… paciencia y dejad que los “niños” se acerquen… a la cocina!
Ya me ha mandado su segunda receta (la primera fueron los Huevos de Mármol): ¡Salsa Pizza!, que la podéis ver a continuación de esta que yo os dejo y que me he encontrado por T.. (según mi hijo, no se habla de T fuera de T… no sé por qué… misterios adolescentes, así que yo, calladita) y que no he podido resistirme a traer aquí, en seguida veréis por qué…


Los ingredientes necesarios son:
4 Patatas medianas, lavadas y secadas, con piel.
Mantequilla en pomada
Pimienta recién molida
Queso Camembert
Para el aderezo de avellana:
50 gr de Avellanas tostadas, picadas en trozos grandes
1 diente de Ajo, en rodajas finas
Aceite de oliva
Para hacer el aderezo de avellana:
Calienta una cucharada de aceite de oliva en una sartén y agrega el ajo y las avellanas. Saltea hasta que el ajo esté dorado y las avellanas crujientes. Deja que se enfríe a temperatura ambiente antes de usarla.
La receta original pide también que se añada al aderezo jugo y ralladura de limón y azúcar, que se añade al gusto y la intención es hacer que sea más como una vinagreta.
Para hacer las patatas:
Precalienta el horno a 220 ° C .
La parte más importante y más difícil es cortar las patatas. Hay algunos trucos, pero lo más importante es usar un cuchillo afilado y tomarte tu tiempo.
Coloca las patatas en un tablero y búscales el lado más plano para poder trabajar de forma más cómoda y segura. Si son muy redondas, puedes cortar una rebanadita en uno de los lados para que quede apoyada en la tabla.
Ahora tienes que hacer una serie de cortes a lo ancho de la patata, de extremo a extremo, a 1-2 mm de distancia, y no cortar hasta la base, sino dejar más o menos un centímetro hasta llegar abajo.
Repite el proceso con todas las patatas.
Luego frotas cada patata, generosamente, con la mantequilla, y a continuación, sazona con pimienta recién molida. Ponlas en una bandeja para hornear forrada de papel y mételas en el horno.
Déjalas cocer durante 30 minutos y luego sácalas y con un pincel las pintas con la mantequilla que se ha acumulado en el papel, asegurándote de que las empapas en las aberturas de los cortes. Las vuelves a meter al horno y dejas continuar la cocción hasta que estén doradas por fuera y blandas en el centro cuando pruebas con un pincho.
Cuando se terminen de cocer, las pasas a un plato y colocas un pedazo de camembert en la parte superior de cada una y las rocías con el aderezo de avellana. El calor de las patatas hará que el queso se derrita. Sírvelas de inmediato!!
Sí, este es un plato de ricos, aunque no sea nada caro!! y una patata de tamaño mediano será suficiente por persona.
Espero que os guste!!
Rossella

4 comentarios:

  1. !!Hola rosella!!
    Este lo hago mañana,seguro,es super facil y en casa gustan las patatas mucho a todos,a mi la q mas jajajaja.Queda muy bien decorada la patata.Me ha gustado muchisimo.Ya te dire q tal me salio y q comentaron estos vikingos q tengo en casa.

    Muchos besitos Rosella,cherie

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  2. Muy buena pinta!La probaré
    Besitos guapa

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  3. Vale! Ya me dirás Lady...

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  4. Gracias por venir Octavia, espero que repitas! ;)

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