Aunque pensándolo bien, tampoco está tan mal que sea lunes, porque eso significa que si vuelve el lunes, también volverá el viernes. Sólo es cuestión de esperar un poco... y qué mejor forma de esperar que comiendo queso. (Lo siento, es que me ha venido a la cabeza aquello de "Aquí te espero, comiendo un huevo, una sardina y un caramelo...", pero he cambiado lo del caramelo por "un cacho queso", que no sé por qué lo he hecho, pero que seguro que combina mejor).
Esta receta la he hecho con queso de cabra semicurado, pero lo podéis hacer con semi o con queso curado, y de oveja, cabra o vaca, como más os guste. Además podéis sustituir el azúcar del flan (no el del caramelo), por dos cucharadas de edulcorante artificial y menos aporte calórico tendrá. De las dos formas queda bien y... bueno, yo es que ya empiezo a pensar en la OP, Operación Bikini... (qué pereza! pero no hay más remedio).
No me enrollo más, os cuento ingredientes:
3 cucharadas soperas de Azúcar (para el caramelo)
Unas gotas de zumo de Limón (para el caramelo)
75 gr de Queso curado o semi
2 Huevos
250 ml de Leche evaporada
3 cucharadas soperas de Azúcar (para el flan, este es el que podéis sustituir por 2 de edulcorante)
Precalentamos el horno a 180ºC.
Primero ponemos el azúcar del caramelo en un cazo, y lo salpicamos con unas gotas de zumo de limón. Lo cocemos sin remover hasta que se haga caramelo, y con él bañamos el fondo y las paredes de 6 moldes pequeños para flan (digo pequeños porque es un postre que llena bastante, pero podéis usar 4 moldes normales).
Batimos los huevos con el azúcar (o edulcorante) y añadimos el queso rallado y la leche evaporada. Lo mezclamos bien y lo vertemos en los moldes.
Cocemos en el horno al baño María durante unos 10 minutos, o hasta que pinchándolos con un palillo éste salga limpio.
Desmoldamos en frío y servimos con un poco de mermelada de frambuesas.
Listo!
Espero que os guste.
Rossella










