lunes, 30 de abril de 2012

MACARONS!!




A ver…. Que fácil no es, pero… siendo que no es fácil, difícil tampoco es. Al final… salen.

Estos son mis primeros macarons, en realidad mis segundos macarons. De los primeros no os pongo fotos, porque si por lo menos sirvieran para echarnos unas risas, os prometo que las pondría, pero es que ni risa daban. Eran directamente de dar pena.
Los primeros los saqué de un libro de recetas de macarons y que no nombraré porque, no salen. Aquello era una pasta blandurria que no había por dónde echarle mano y el resultado fue un espanto. De sabor no estaban mal, pero de feos… más que pegarle a un padre!!

Así que estos segundos los hice siguiendo la receta de Isabel, de Aliter Dulcia. Me pasé por su blog y vi los que había hecho…. Perfectos. Yo quería hacer unos iguales!!!

Pues ya veis que perfectos no me han salido, pero para ser los primeros, no están mal.

Vamos con la receta. Os la cuento tal cual la hice, siguiendo los pasos de Isabel.

Los ingredientes:

130 gr de Almendra molida
130 gr de Azúcar glass
45 gr de Claras para mezclar con la almendra y el azúcar.
35 gr de Claras para montar
130 gr de Azúcar para el almíbar
35 gr de Agua para el almíbar
2 cucharadas de Cacao en polvo

Yo molí la almendra con la Thermomix, subiendo la velocidad progresivamente y dando algunos golpes de turbo. Cuanto más molida esté, mejor. Lo ideal es hacerlos con harina de almendras, pero no encontré. La almendra molida que venden en los supermercados, la de Vahiné, sirve.

En cuanto a las claras, lo más fácil es usar de las que venden pasteurizadas, así no tenemos que dejarlas envejecer ni complicarnos más. Pero sí tienen que estar a temperatura ambiente.

Primero hay que tamizar la almendra con el azúcar varias veces (dos o tres), porque cuanto más tamizado, la textura será más lisa y perfecta. Reservamos.


Para preparar el merengue italiano, hay que batir los 35 gr de claras hasta que estén muy firmes y blancas (yo lo hice con las varillas de la Minnipimer) y, atención porque aquí se necesitan 4 manos… al mismo tiempo, debemos poner al fuego el agua con los 130 gr de azúcar normal y mover hasta que empiece a hervir. Cuando empiece a hervir, dejamos de mover y que hierva tres minutos exactos. (Esto es para conseguir el punto de bola). El almíbar a punto de bola no tiene que tomar color apenas.

En realidad yo primero monté las claras y luego hice el almíbar, porque si no… Pero si tenéis Kitchen Aid o similar, lo podéis hacer al mismo tiempo.

Bajamos la velocidad de las varillas de la Minnipimer y vamos echando en hilo el almíbar sobre las claras perfectamente montadas. Una vez que esté todo bien integrado, volvemos a subir la velocidad y seguimos batiendo dos o tres minutos más, hasta que la mezcla temple.
La textura será densa, pegajosa y no muy aireada.

Ahora mezclamos la mezcla de almendra y azúcar con los 45 gr de claras y removemos bien hasta que quede una masa. Incorporamos el merengue italiano y volvemos a mezclar, con una espátula, y con movimientos envolventes, hasta conseguir una masa densa.
Ahora añadimos el colorante que queramos (en pasta), o el cacao como en este caso.

Introducimos la masa en una manga pastelera con boquilla y vamos colocando montoncitos redondos sobre bandejas forradas con papel de horno. Dejamos caer la bandeja sobre la mesa para eliminar todas las burbujas de aire que pueda tener la masa.
Un truco para que os salgan todos iguales, es dibujar con un molde por la parte de atrás del papel de hornear círculos de unos 4 o 5 cm.

Ahora la masa ha de secarse. No deben pegarse al dedo al tocarlos, pero nada de nada. Han de estar secos completamente o al meterlos en el horno no se les formará el pie rugoso de debajo.
Yo los he tenido secando más de una hora.

Hay que precalentar el horno a 150ªC por lo menos durante 10 minutos.
Introducimos la bandeja en la parte media del horno y observamos. A los cinco minutos ya debemos ver el pie casi completamente formado. Si no lo vemos…. Mal. Seguramente será porque no estaban bien secos antes de meterlos.
Deben estar en el horno unos 12 minutos. Si son claros no deben tomar color, pero tampoco quedar crudos, porque si no no se despegarán del papel.

Se dejan enfriar en la bandeja una vez salidos del horno.
Y cuando estén fríos, se rellenan al gusto. Se conservan perfectamente en la nevera hasta una semana. Y se pueden congelar dentro de una bolsa y ésta a su vez dentro de un tupper.

Yo los he rellenado con esta crema de limón que podéis ver aquí.

En fin…. Conseguiré que me salgan mucho mejor!!

Rossella

sábado, 28 de abril de 2012

PUDDING DE PAN CON CHOCOLATE



Desde pequeña me han dicho que tirar el pan es un pecado. Pues yo no sé si será pecado o no, pero lo que sí sé es que me da una rabia enorme tirar el pan, tanta que se me llevan los demonios cuando tiro una barra casi entera porque se ha puesto dura y ya no se la come nadie.

Para aprovechar el pan del día anterior podemos triturarlo para hacer pan rallado, o cortarlo a trocitos y freírlo o tostarlo para hacer picatostes, o abrirlo por la mitad y ponerle aceite de oliva, tomate, queso orégano y anchoas y hornearlo, o... bueno, podemos hacer pudding.

Yo el pudding cada vez lo hago de una manera, hoy ha sido con pan y chocolate, pero lo he hecho con restos de bizcocho, brioche, magdalenas, con pasas, piñones, fruta.... El pudding lo admite casi todo y lo normal es que siempre salga bien.



Para hacer este necesitaremos:

1/2 L de Leche
1/2 L de Nata para cocinar
5 Huevos
60 gr de Mantequilla
Pan del día anterior
1 cucharadita de canela
Ralladura de Naranja
100 gr de Azúcar
Chocolate 70%

Primero derretimos la mantequilla y en ella echamos la canela y la ralladura de naranja. Removemos y con esta mezcla pintamos las paredes del molde.

Luego cortamos el pan en rebanadas y lo vamos colocando dentro del molde. Entre rebanada y rebanada, ponemos unos trocitos de chocolate, y el resto de la mantequilla con la canela y la ralladura lo vertemos por encima.

En un bol mezclamos la nata y la leche y lo calentamos un poco en el microondas, pero sin que llegue a hervir.
Mientras, batimos los huevos con el azúcar y cuando esté la leche con la nata caliente, lo vamos incorporando a los huevos sin dejar de batir con las varillas.

Vertemos la mezcla de huevos y leche por encima de las rebanadas de pan del molde y dejamos reposar un rato para que el pan empape bien.

Metemos al horno al baño María, a 180ºC, durante unos 40 minutos o hasta que al pinchar con un palillo éste salga limpio.

Esperar a que se enfríe y meter en la nevera por lo menos dos horas antes de desmoldar y servir.

Listo!

Espero que os guste.

Rossella

jueves, 26 de abril de 2012

EL MERENGUE


Foto de choice.com.au

Largo y tendido podría hablar hoy de este tema, pero me centraré en algunos trucos y recetas para y con el merengue.

Los ingredientes básicos del merengue son la clara de huevo y el azúcar (mejor azúcar glass), y para hacerlo hay que montar las claras hasta que se consiga una textura con cuerpo y esponjosa.Para aromatizarlo se puede usar vainilla, canela, limón… etc.

Foto de choice.com.au
El merengue se puede usar para muchas recetas, además de ser una receta en sí mismo. Se usa para decorar o rellenar tartas y pasteles, bizcochos y otros productos de repostería. Se puede hornear y darle una textura blanda o dura (por ejemplo los Suspiros).

Hay tres tipos de merengue que se elaboran en repostería y que se diferencian por el método de elaboración:
El merengue francés o básico, que se elabora batiendo las claras y añadiéndole el azúcar. Se hace con el doble de azúcar que de claras, o 5 claras y 400 gr de azúcar.
El merengue italiano, que se prepara con almíbar en lugar de azúcar. Este almíbar debe estar a punto de bola flojo-medio (unos 120ºC), y se echa en forma de hilo sobre las claras montadas y se sigue batiendo hasta obtener el merengue. Como el almíbar está caliente, cuece un poco la mezcla y el resultado es un merengue más brillante y duro. Se utilizan 150 gr de claras, 40 gr de azúcar para empezar a montar las claras y 150 gr de azúcar y 45 ml de agua para el almíbar.
El merengue suizo, que se hace batiendo las claras con el azúcar en un recipiente que está al baño María. No debe superar los 50º o 60ºC, y da como resultado un merengue perfecto para decoraciones y rellenos. Necesita 150 gr de claras y 220 gr de azúcar.

Los tres tipos de merengue se pueden utilizar tal cual, u hornearlos o tostarlos.

Foto de justeasyrecipes.co.za

Aunque puede parecer lo contrario, hacer merengue no es difícil. Las claras se pueden montar tanto a mano, como con las varillas eléctricas, y hay algunos trucos para que el resultado sea perfecto:

Hay que utilizar un recipientes y utensilios para batirlas perfectamente limpios y secos, en los que no haya el más mínimo resto de grasa. Los mejores son los hondos y redondos.

Es muy importante que las claras no tengan ningún resto de yema y que estén a temperatura ambiente (lo ideal sería montarlas a 37ºC). Y además, si te acuerdas, separa las claras de las yemas el día anterior, las guardas en la nevera tapadas con un film transparente, y una hora antes de usarlas las sacas de la nevera para que se atemperen.

Si vas a usar las varillas eléctricas (que son mucho más prácticas), bate primero las claras unos segundos con un tenedor hasta que estén esponjosas.

Con las varillas a mano, se deben hacer movimientos circulares, de abajo hacia arriba y no en horizontal, para incorporar todo el aire que se pueda.

Después de unos segundos de estar batiendo, añade un pellizquito de sal.

El azúcar (recuerda, mejor azúcar glass) no lo incorpores hasta que las claras estén montadas. Cuando lo incorpores, sigue batiendo un rato hasta que el merengue esté firme.

No es conveniente batir en exceso, porque el merengue puede desinflarse.

El truco para saber si las claras están montadas es dar la vuelta al recipiente, y si no se caen, es que están montadas. Pero… creo que es mucho mejor y más prudente sólo inclinar el recipiente para comprobarlo!! Jaja

Si vamos a hornear el merengue y queremos que nos salga crujiente (porque muchas veces sale crujiente pero al cabo del rato se pone blando), lo mejor es dejarlo enfriar dentro del horno con la puerta entreabierta, porque así la bajada de temperatura es paulatina y no se agrieta el merengue (que es por donde le entra la humedad y lo ablanda).

En fin…. Merengues arriba! (jeje)

Rossella

miércoles, 25 de abril de 2012

MAGDALENAS DE ACEITE DE OLIVA con naranja y chocolate


Esta receta me la inspiró el blog Vino y Miel. Cuando vi la pinta tan estupenda que tenían sus magdalenas, no pude evitar hacerlas. Naturales, caseras, sin complicaciones, jugosas.... Así que, en la Era de los Muffings y Cupcakes, vamos a hacer Magdalenas!

Yo las cambié un poco para que no fueran exactamente iguales, añadiéndoles un poco de chocolate de relleno y salieron igualmente buenísimas. Os explico cómo las hice:

Los ingredientes, para una 20 magdalenas son:

3 Huevos
175 gr de Azúcar
200 gr de Aceite de oliva virgen
170 gr de Harina de repostería
el zumo y la ralladura de una Naranja
1 sobre de Levadura tipo Royal
1 chorrito de Coñac
Chocolate 70% de cacao en trocitos

Precalentamos el horno a 220ºC.

En un bol grande batimos los huevos y añadimos el azúcar. Mezclamos bien con unas varillas.
Añadimos la ralladura de la naranja y su zumo, seguimos removiendo e incorporamos el aceite procurando que quedo todo bien mezclado.

Mezclamos la levadura con la harina y la incorporamos a la mezcla anterior. Removemos bien hasta que quede una masa suave.

Rellenamos con la masa los moldes para magdalenas (no más de 3/4 partes de su capacidad) y en cada uno ponemos un trozo de chocolate (encima de la masa, ya se hundirá un poco por sí mismo), y un pellizco de azúcar por encima.


Las metemos al horno y lo bajamos a 180ºC. Las dejamos cocer unos 20 minutos (ya sabéis que cada horno es un mundo y el mío desde luego no es de este....)

Pues eso es todo!

Espero que os gusten.

Rossella

martes, 24 de abril de 2012

ENSALADA DE ESPINACAS CON BONITO Y GROSELLAS


Las espinacas son muy nutritivas y beneficiosas para el organismo. Se cree que esta hortaliza proviene de la zona más meridional de Asia,  llegó a la Península Ibérica en el siglo XI de la mano de los árabes y su cultivo se extendió por toda Europa.


Septiembre, Octubre y Noviembre son los mejores meses para las espinacas, aunque durante la primavera también las podemos encontrar de excelente calidad. La ventaja presentan las espinacas es que se pueden congelar sin que pierdan prácticamente nada de sabor ni propiedades, así que las podemos consumir durante todo el año.

Las espinacas tienen un gran contenido de agua, y su contenido de hidratos y lípidos es mínimo. No contiene muchas proteínas pero es uno de los vegetales con mayor contenido proteico que existen. También contienen mucha fibra y magnesio, lo que las hace muy beneficiosas para el tráfico intestinal. Es una verdura especialmente rica en vitaminas y minerales, lo que le otorga propiedades antioxidantes y la convierte en un alimento muy sano y completo.

La verdad es que no contienen tanto hierro como pensaba Popeye, esta creencia se debe a un error de transcripción de la secretaria de un investigador estadounidense, que colocó mal la coma de los decimales en un informe y de pronto las espinacas pasaron a tener diez veces más hierro del que en realidad tenían: 30 miligramos en lugar de 3. Pero no se lo digáis a los niños!!! aunque tengan menos hierro del que pensaba Popeye, son un excelente alimento.

A mi como más me gustan, aparte de rehogadas, son crudas, en ensalada, como por ejemplo esta que os dejo. Los ingredientes para hacerla son:

Espinacas frescas y tiernas
Queso de cabra
Tomates Cherry
Bonito en aceite de oliva
Grosellas
Piñones
Aceite virgen extra
Vinagre de Módena
Sal

Sólo tenemos que mezclar todos los ingredientes, aliñar al gusto y servir.
Ah! los piñones hay que tostarlos un poco en la sartén (sin aceite!!)

Ya me diréis si la probáis.

Rossella


lunes, 23 de abril de 2012

POLLO A LA GRIEGA ... O CASI


Sigo con recetas ligeras para la OB.
Esta es realmente sencilla de hacer y el resultado es genial, está riquísima.
La receta original lleva aceitunas Kalamata y menta, pero yo tenía hierbabuena y aceitunas de sosa, así que cambié un poco los ingredientes y quedó muy bien. Por eso digo que es Pollo casi a la griega. Pero bueno, pienso que hay recetas que no pasa nada si cambiamos algún ingrediente. No tenemos por qué ser absolutamente fieles a una receta (si así fuera, del cordero atravesado con un palo y puesto sobre una hoguera no hubiéramos pasado...).

Los ingredientes, para dos personas son:

4 filetes de pechuga de Pollo
12 Tomates cherry
Queso feta
Hierbabuena
Aceitunas de sosa
Aceite de oliva
Sal y Pimienta

En un bol mezclamos los tomates partidos por la mitad, el queso feta desmenuzado grueso, unas hojas de hierbabuena partidas con las manos, unas aceitunas y una cucharada de aceite de oliva. Removemos, salpimentamos y reservamos.

Calentamos una sartén y asamos los filetes de pechuga de pollo untados ligeramente en aceite de oliva. Salpimentamos y colocamos en un plato con un poco de la ensalada anterior por encima.

Facilito, no??.
Espero que os guste.

Rossella

CONSERVAR HIERBAS AROMÁTICAS

 No os pasa que compráis un manojo de hierbas aromáticas y en dos o tres días, aunque las pongáis en agua, ya no tienen nada que ver con el primer día?

Pones un florero de hierbas en la cocina, con su agua, y el perejil, albahaca, romero, hierbabuena, salvia... y queda precioso, pero al poco tiempo, aunque cambies el agua a diario todo se pone chuchurrío, pocho, marchito, feo.... vamos, que ya no sirve para nada! La única forma es tenerlas en maceta... (pero o tienes un macetón o en cuanto las necesites para un plato dejas la planta más allá que acá...).

Bueno, pues el otro día fui a tomar café a casa de mi amiga Mermelada y me dio un truco buenísimo para que las hierbas se conserven frescas durante muchísimo tiempo. Me aseguró que la salvia que tenía guardada y que parecía comprada de ayer mismo, la tenía en la nevera ya más de dos meses!!

La verdad es que ya existen desde hace tiempo este tipo de cajas conservadoras en el mercado, como estas  de las fotos, pero seguro que la que os propongo cuesta mucho menos, porque la podemos fabricar nosotros mismos, y cumple la misma función estupendamente.




Sólo necesitamos dos cosas:

Un frasco con tapa de rosca, de los que venden en Mercadona y un cestillo para cubiertos, que venden en Alcampo.


El cestillo lleva unas asas de plástico. Bien, hay que cortarlas. No cuesta nada, las asas se quitan de un tirón, y luego quedan los agarradores de las asas, que con un cuchillo se quitan fácilmente.

Luego sólo hay que meter el cestillo en el frasco, y veréis que no llega a tocar el fondo.


Echamos un poco de agua en el frasco, sin que llegue sobrepasar los agujeritos del cestillo, metemos las hierbas y cerramos el frasco.


Listo! A la nevera y a tener las hierbas frescas durante una buena temporada!

Saludos

Rossella


sábado, 21 de abril de 2012

TOMATES SECADOS AL SOL



Los tomates son una de las hortalizas más importantes de la huerta. Ahora los podemos encontrar frescos y de cualquier variedad casi en todas las épocas del año, pero antiguamente no era así, y por eso se conservaban desecándolos.

Dicen que los tomates secos al sol son típicos de Italia, y seguramente lo sean, pero yo .... pues qué queréis que os diga?? que me niego a que todo o casi todo lo que más me gusta venga de Italia!! jaja y la verdad es que por esta zona del Mediterráneo también es muy frecuente verlos en las fruterías, y se usan asiduamente con total normalidad... de toda la vida, vamos. El caso es que sean de donde sean, a mi me parece que son deliciosos y suelo ponerlos en muchas ensaladas y platos. Además son muy bajos en calorías (150 gr sólo proporcionan 33 calorías), así que son ideales en cualquier dieta para bajar peso.

Por aquí ya os digo que se encuentran con facilidad, y están bien de precio, pero hay otras regiones en las que no es tan normal encontrarlos y generalmente se venden en conserva de aceite y a un precio bastante elevado. Eso es lo que me decía no hace mucho Gaveta, que ella sólo los encuentra en tiendas gourmet, envasados en aceite de oliva, provenientes de Italia y carísimos. Pues bueno Gave, si tienes un balcón,  terraza o patio en el que de el sol, los puedes hacer fácilmente y seguro que te salen ricos. Y otra cosa no sé, pero en Canarias sol tenéis y bastante.

Para hacerlos sólo necesitamos Tomates, Sal y Sol.

Qué tomates? Pues de cualquier tipo que nos guste, siempre y cuando estén muy frescos, maduros, de color uniforme, sanos, sin toques... Unos buenos tomates, de temporada y naturales.

Se lavan y secan bien los tomates y se parten por la mitad a lo ancho.
Les ponemos un poco de sal por ambas caras, se colocan boca arriba en una rejilla (si no se van a secar muchos, la del horno viene muy bien) para que estén aireados por todos los lados, y se dejan en un lugar al aire libre en el que les de el sol el máximo tiempo posible al día.
Se pueden cubrir con una mosquitera para evitar que les caigan encima ramitas o polvo, y que se depositen insectos sobre ellos. Pero siempre se ha de procurar que estén bien aireados para que se vaya toda la humedad que desprenden.



Durante cuanto tiempo los tenemos que tener al sol? Pues debemos tener en cuenta que durante la noche se deben meter dentro de casa, para que la humedad de la noche no los estropee. Depende del clima de la zona y de la fuerza del sol. En verano tardan unos 4 o 5 días en estar listos, pero eso lo tenéis que vigilar vosotros, porque también depende de cómo de secos os gusten (a mi me gustan un poco blanditos). Cuando estén secos por una cara se les puede dar la vuelta para que sequen por el otro lado, pero no siempre es necesario.

Pasado el tiempo de secado se pueden meter en un tarro de cristal hermético y aguantarán meses, como cualquier fruto seco. También los podéis cubrir de aceite de oliva virgen y ese aceite se impregnará del sabor de los tomates, con lo que lo podéis usar para aliños.

A la hora de usarlos, se pueden rehidratar dejándolos 15 minutos en agua caliente o una hora en agua fría, o se pueden emplear tal cual.

Se pueden secar de otra forma? Pues sí, en el horno, pero para mi gusto no quedan igual. Para secarlos en el horno procedemos igual, pero los dejamos en el horno a 100ºC durante varias horas (unas 6 o 7), dependiendo del horno y de la cantidad de tomates.

Rossella


viernes, 20 de abril de 2012

Viernes con "V" de Viento fresco: Comer nieve

Jaja... No, no estoy mandando a nadie a tomar viento!! Es que hoy no tenía entrada sobre el vino, pero es viernes, así que he decidido cambiar un poco el tema de la "V".
Y por qué?
Pues porque he estado viendo en las noticias que en Navarra ha caído una nevada fantástica, mientras que por aquí muchos ya están en la playa tomando el sol (yo todavía no, pero no tardaré mucho), y me he acordado de algo que hacía de pequeña cuando nevaba y que ya no he vuelto a hacer, no porque ya no sea pequeña, sino porque ya cada vez nieva menos por aquí... (dentro de poco Alicante va a ser Villa Lagartija...). Comer nieve, eso hacía. Y estaba rica... muy rica!

Pero no toda la nieve se puede comer, claro. Hay que ir a la sierra a por la nieve que nadie ha pisado y que está limpia, limpia, y luego buscar un tomillo o un romero nevados, y esa nieve es la que se come, la que está por encima. El romero y el tomillo le dan un saborcito muy bueno.

A esa nieve se le pone un poco de ralladura de limón, canela en polvo, azúcar y unas gotas de limón escurrido y se remueve muy poco, que no se mezcle mucho, así cada cucharada sabe de una forma. Alguna sabe más a canela, otras a limón, una está muy dulce y la otra sólo sabe a frío.
Así de primeras podría parecer una limonada, pero si tenéis oportunidad probadla y veréis que no tiene nada que ver. Incluso se pueden llevar los ingredientes a la excursión y comerla recién recogida. A los niños les encanta, lo sé por experiencia!.

Que tengáis un buen fin de semana!

Rossella

jueves, 19 de abril de 2012

SALMÓN CON SALSA DE TOMILLO Y LIMÓN



El salmón no es precisamente mi pescado favorito, porque lo encuentro un poco graso y pesado, y me canso de comerlo muy rápido, pero esta salsa le aporta un punto de acidez y frescura  que lo convierte en un plato estupendo.

Os voy a contar cómo hago esta receta y luego os contaré algunas cosas sobre este pescado lleno de vitaminas y grasas de las buenas.

Los ingredientes necesarios, para cuatro personas son:

4 filetes de Salmón fresco
2 ramitas de Tomillo fresco
1 Limón
1 diente de Ajo
2 yemas de Huevo
Aceite de oliva
Sal
Pimienta

Lavamos bien el limón*, lo secamos y rallamos la piel con un rallador fino. Luego lo exprimimos y colamos el zumo.
          *(Tengo un cepillo de esos de limpiar las uñas para lavar los limones y las naranjas, única y exclusivamente para eso. Los lavo con jabón y frotando la piel con el cepillo, porque normalmente llevan bastante polvo y además les suelen poner ceras para que tengan mejor aspecto, así que con agua y jabón es como mejor los podemos limpiar, sobre todo si vamos a comer su piel)

Ponemos el zumo en un cacito junto con la ralladura, las ramitas de tomillo, el ajo pelado y una pizca de sal y pimienta. Lo llevamos a ebullición y dejamos que hierva durante un minuto. Apagamos el fuego y lo dejamos infusionar durante diez minutos tapado.

Untamos los filetes de salmón con un poco de aceite de oliva y los asamos en una plancha o sartén muy caliente. Los salpimentamos.

Colamos la infusión de limón y la mezclamos con las yemas de huevo. Lo calentamos al baño María, removiendo constantemente con unas varillas y añadiendo un hilo de aceite poco a poco hasta conseguir una salsa ligada.

Servimos el salmón con un poco de salsa.

Listo!

Ah! si la salsa nos queda demasiado espesa, la podemos aligerar con unas gotas de agua.

Os gustará...

Rossella

Y ahora, si os apetece, seguid leyendo un poco sobre el salmón...


El salmón pasa la mayor parte de su vida adulta en el mar y remonta cursos de agua dulce para desovar, de ahí que se clasifique como pescado diadrómico.
Los ejemplares jóvenes se conocen con el nombre de alevines. Estos miden de 15 a 20 cm y, tras vivir 2 años en agua dulce, emprenden el descenso a las aguas saladas donde alcanzarán la madurez. Cuando están cerca del mar ya han sufrido el cambio fisiológico necesario para que su sistema pueda separar y descartar la sal que entrará a su cuerpo. A partir de ese momento se les llama "smolts". La duración de su estancia en el mar es de 1 a 3 años y, tras ese periodo, los salmones, ya adultos, vuelven para desovar a los cursos de agua donde nacieron.

El salmón es un pescado azul o graso que aporta unos 11 gramos de grasa por cada 100 gramos de carne, un contenido similar al de las sardinas, el jurel o el atún. La grasa es rica en omega-3, que contribuyen a disminuir los niveles de colesterol y triglicéridos, y además aumentan la fluidez de la sangre, lo que previene la formación de coágulos o trombos. El salmón es una excelente fuente de proteínas de alto valor biológico, al igual que el resto de pescados.
La riqueza en grasa del salmón hace que contenga cantidades interesantes de algunas vitaminas liposolubles como la A y la D. La A contribuye al mantenimiento, crecimiento y reparación de las mucosas, piel y otros tejidos del cuerpo. Además, favorece la resistencia frente a las infecciones, es necesaria para el desarrollo del sistema nervioso y para la visión nocturna. También interviene en el crecimiento óseo, en la producción de enzimas en el hígado y de hormonas sexuales y suprarrenales. La vitamina D regula los niveles de calcio en la sangre y favorece la absorción y fijación de este mineral en los huesos.
El salmón presenta un inconveniente que comparte con todos los pescados azules y es su contenido en purinas, que en el organismo se transforman en ácido úrico, por lo que se aconseja limitar su consumo en caso de hiperuricemia o gota. Además, cabe destacar el contenido de sodio, tanto del salmón ahumado como de las huevas, con respecto al fresco, debido al añadido de sal como conservante; aportan 1200 mg y 1500 mg de sodio. Por ello, tanto el consumo de ahumado como las huevas se desaconseja en caso de hipertensión u otros trastornos asociados a retención de líquidos.

miércoles, 18 de abril de 2012

BOCATA DE TOMATES CON BERENJENAS AGRIDULCES

Una cena muy apetecible, aunque claro, es que a mi las berenjenas me apetecen siempre...

Esta es una receta de cuando mi hijo era vegetariano, que me dediqué como loca a buscar platos de verduras, porque no es nada fácil que de la noche a la mañana te digan que ya no quieren comer carne ni pescado, y no le iba a tener todos los días a verduras a la plancha o legumbres sin gracia (que me perdonen los vegetarianos, pero, aunque me encanta la verdura, como decía aquel, me gusta mucho más pasada por el cerdo).

Aunque sea un bocata, no penséis que es abrir el pan y echarle cuatro cosas, cerrar y comer. No. Este lleva un poco de elaboración, pero os aseguro que merece la pena. Está "deliiicius", como diría mi sobrina. Probadlo y ya me diréis...

Vamos a ello.

Necesitaremos, para dos bocatas:

6 rebanadas de Pan de pueblo
2 Tomates (a poder ser Raff)
1 Berenjena pequeña
2 Tomates secos en aceite
Unas hojas de Albahaca fresca
1 diente de Ajo
Vinagre de manzana
2 cucharadas de Aceite de oliva
Sal
Pimienta

Primero vamos a ocuparnos de la berenjena. La lavamos y la cortamos en rodajas finas. Las asamos en una plancha o sartén, dos minutos por cada lado y sin ponerles nada, ni aceite, ni sal... nada.
Las pasamos a una fuente, las cubrimos con vinagre de manzana y las dejamos marinar 30 minutos.

Pelamos el ajo y lo cortamos en láminas. Picamos un poco de albahaca

Escurrimos bien las rodajas de berenjena para que pierdan gran parte del vinagre y las salpimentamos. Las aromatizamos con el ajo y la albahaca picada y las rociamos con aceite de oliva. Las dejamos que tomen sabor durante una hora.

Lavamos los tomates y los cortamos en rodajas.
Escurrimos los tomates secos del aceite de conservación y los cortamos en trocitos.

Colocamos dos rodajas de pan sobre dos platos y por encima de cada una distribuimos rodajas de berenjena, trocitos de tomate seco y rodajas de tomate. Espolvoreamos con pimienta. Ponemos otra rebanada de pan y hacemos lo mismo de antes. Así hasta terminar con el pan y las hortalizas.

Terminamos con tomates y berenjenas, una pizca de pimienta, un chorrito de aceite y unas hojas de albahaca.

Servir a temperatura ambiente.

Listo!

Espero que os guste.

Rossella





martes, 17 de abril de 2012

SPAGHETTI DE CALABACÍN





Hace tiempo que quería poner esta receta, pero unos días por otros nunca me acordaba...
La verdad es que me la hizo recordar un amigo el otro día hablando por teléfono. Bueno, no es que me la recordara exactamente, es que me picó! Me dijo... "Oye, para tener el blog a OB, no te lo estás currando nada! Todo son recetas de chocolates y magdalenas!!".

Vaya!!

Pues se la voy a dedicar y espero que la haga, que también está a Plan Verano.

Es una receta muy ligera, pero con mucho sabor y muy fácil de hacer, porque además lleva muy pocos ingredientes. Lo único es que hay que tener un pelador especial para conseguir los spaghetti de calabacín, pero no creo que sea difícil de encontrar. El rallador pelador que yo utilizo es este:


Y bueno, vamos con los ingredientes. Para dos personas:

4 Calabacines grandes
12 Tomates Cherry
1 cucharada de Aceite de oliva
1 cucharada de Piñones
3 dientes de Ajo
Sal, Pimienta y Perejil fresco

Primero se lavan bien los calabacines, porque los vamos a usar con piel. Luego se les cortan los dos extremos y se rallan hasta que lleguemos a la parte central de las semillas (que estará demasiado blanda como para poder hacer spaghetti con ella, pero no la tiramos, la podemos usar para cualquier otro plato que lleve calabacín, un pisto por ejemplo, o un sofrito...). Reservamos los "spaghetti".

Picamos bien los dientes de ajo y partimos por la mitad los tomates.

Ponemos el aceite en una sartén y ponemos los ajos unos segundos. Justo antes de que se doren, echamos los spaghetti, los tomates, los piñones y un poco de pimienta molida. Rehogamos bien, hasta que el calabacín empiece a dorarse ligeramente. Entonces salamos y espolvoreamos con perejil picado.

Listo!
Servir bien caliente.

Espero que os guste. Y a ti también Jose! jaja

Rossella

lunes, 16 de abril de 2012

BROWNIE DE CHOCOLATE CON MARSHMALLOWS Y NATILLAS



No es que haya olvidado la OB, es que no vivo sola, y de vez en cuando me piden meriendas o postres!! Y... qué queréis que haga??
Me pidieron brownies y como soy muy obediente, pues hice brownies, pero en lugar de ponerles nueces o almendras, como a mi hijo no le gustan, se me ocurrió añadir a la masa un poco de pasta de marshmallow que compramos hace un tiempo. Teníamos de fresa y natural. Le puse del natural, pero acabé el bote y olvidé hacerle foto, así que os pongo la foto del bote de fresa, pero es lo mismo.
Lo compramos en el Gourmet Experience de El Corte Inglés, y Pau se lo comía a cucharadas, así que tenía que encontrar una forma de usarlo antes de que se lo acabara! (La verdad es que si os gustan las nubes, no se os ocurra probar esta pasta, porque es un vicio!! es crema de nubes.... y está buenísima!!).

Para hacer el brownie usé:

200 gr de Mantequilla
150 gr de Chocolate negro 70%
60 gr de Cacao en polvo sin azúcar
150 gr de Harina de trigo
4 Huevos XL (o 5 si son más pequeños)
225 gr de Azúcar
125 gr de pasta de Marshmallow Fluff
1 pizca de Sal
1 cucharadita de Café soluble

Primero precalentamos el horno a 180ºC.

Ponemos en un bol la mantequilla con el chocolate troceado y lo fundimos. Esto lo hice en el microondas, a potencia mínima y abriendo el microondas muy a menudo para remover y controlar que no se quemase, pero lo podéis hacer al fuego al baño María.
Cuando esté fundido y mezclado, le añadimos el azúcar y removemos un poco.

En otro bol mezclamos la harina, con el cacao, el café soluble y la sal, y le añadimos la mezcla de mantequilla con chocolate y azúcar.
Luego le incorporamos los huevos ligeramente batidos. Removemos,hasta que estén integrados en la masa y entonces añadimos la pasta de marshmallow y removemos un poco (no es necesario que quede muy mezclado, incluso es mejor no lo esté mucho).

Forramos un molde rectangular con papel de hornear y vertemos la masa procurando que quede uniforme.

Horneamos durante 20 minutos a 180ºC (depende del horno, del tamaño del molde y del grosor del brownie, pero debe quedar crujiente por fuera y húmedo por dentro).


Para hacer las natillas se necesita:

1/2 L de Leche entera
3 Yemas de huevo
75 gr de azúcar
1 palo de Canela en rama
1 trozo de cáscara de Limón (sólo lo amarillo)
20 gr de Maizena (harina de maíz)

Ponemos a calentar la leche en un cazo junto con la rama de canela y la cáscara de limón. Cuando comience a hervir, retiramos del fuego y dejamos que las especias infusionen y suelten todo su aroma durante dos o tres minutos.
Mientras tanto batimos las yemas con el azúcar.
Disolvemos la Maizena en dos dedos de leche y la añadimos a las yemas con azúcar. Removemos bien.

Retiramos la canela y el limón de la leche y vertemos la mezcla de las yemas. Acercamos al fuego y cocemos hasta que espese un poco, sin dejar de remover con una cuchara de madera. Dejamos enfriar.

Con 20 gr de harina de maíz a mi me gusta cómo quedan de espesas, pero si queréis las natillas más líquidas sólo tenéis que poner menos Maizena.
Si veis que han quedado algunos grumos, podéis colarlas para hacerlos desaparecer.

Servimos el brownie con un chorrito de natillas y unas grosellas.

Listo!

Espero que os guste.

Rossella