Hace poco estuve a punto de hacer cupcakes y al final me decidí por algo más ligero, pero cuando yo me empeño en algo.... cuando algo se me mete entre ceja y ceja.... pues, o lo hago o exploto! Y como eso de explotar no es algo que me apetezca mucho hacer ahora, con el calor que hace, pues el viernes, aprovechando un café con amigas como excusa, me puse manos a la obra.
Iban a ser cupcakes, pero cuando me disponía a hacer el frosting me encontré con la "agradable" sorpresa de que no tenía suficiente azúcar impalpable... Bueno, no pasa nada pensé, lo hago en la Thermomix moliendo azúcar normal y lo añado, no es lo mismo, pero tampoco se notará mucho... Así que pasé al Plan B. Y es que hay días en los que si la cosa está de Dios que no, pues es que no, por mucho que nos empeñemos. Tampoco me quedaba azúcar normal!!! Pero... cooooooomo????? pensé. Cómo puedo no tener azúcar???? Vamos, que vienes de dejarte un pastoncio en el supermercado y no has comprado más que tonterías y azúcar no???? Bueno, bueno... el acabose! Tenía que pensar en un Plan U de Urgencia!: Es mu triste de pidir, pero más triste es de robar... Y fui a pedir. JA! Que la vecina no estaba!!!
Y seguro que os preguntaréis, y... por qué no fuiste al súper de Paco, que te pilla al lado???? Pues porque no. Porque estaba yo como para poner un pie en la calle!! Con ropa de trapillo, pelos de loca y sin pintar ni el colorete. Vamos, que salgo así a la calle y con ansias de azúcar y me llevan a Urgencias!
Rápido! Piensa!
Y así fue como pensé en el Plan ARE de Aprovechamiento de los Recursos Existentes. Tenía nata para montar en la nevera y tenía unas cucharadas de chocolate con azúcar del intento de hacer el frosting antes de darme cuenta de que no tenía suficiente azúcar. Hice nata trufada. Y así los terminé. Pero claro, ya no eran los cupcakes que yo quería hacer. Por eso los ha llamado Magdalenas.
Vaya rollazo terapia que os he soltado, pero a alguien le tengo que contar mis problemas, y esto me sale mucho más a cuenta que un psicólogo... Vamos con la receta.
Ingredientes para las magdalenas (salen unas 17):
225 gr de Harina
80 gr de Azúcar moreno
90 gr de Azúcar blanco
1 pizca de Sal
3/4 de cucharadita de Bicarbonato
90 gr de Mantequilla
60 gr de Chocolate 70% cacao troceado
20 gr de Cacao amargo en polvo
1/2 taza de Agua muy caliente
125 ml de Crema agria
2 Huevos grandes
1 pizca de Vainilla
Ingredientes para el relleno:
125 ml de Nata
120 gr de Chocolate con leche troceado
Ingredientes para el frosting:
90 gr de Mantequilla en pomada
80 ml de Nata
1 pizca de Sal
40 gr de Cacao amargo en polvo
1 cucharadita de Vainilla
450 gr de Azúcar impalpable
Empezamos haciendo las magdalenas, y para ello, tamizamos juntos la harina, el azúcar (moreno y blanco), la sal y el bicarbonato. Reservamos.
En un bol ponemos la mantequilla, el chocolate troceado y el cacao en polvo, y vertemos por encima el agua caliente. Dejamos reposar un minuto y removemos bien hasta formar una crema. A esta crema añadimos la crema agria, los huevos y la vainilla y mezclamos hasta que todo esté bien integrado.
A esta masa, le añadimos los ingredientes secos que habíamos reservado, y batimos hasta que quede una masa suave.
Vertemos la mezcla en los moldes y horneamos a 180ºC durante unos 15 minutos (o hasta que al pincharlos con un palillo éste salga limpio).
Ahora hacemos el relleno. Sólo hay que calentar un poco la nata y el chocolate troceado y remover hasta que se deshaga el chocolate en la nata. Se puede hacer en el microondas, con cuidado (yo lo hago con el microondas a baja potencia y calentando de 10 en 10 segundos, para vigilarlo y que no se queme). Reservamos.
Para hacer el frosting (que es lo que yo no pude hacer, y que luego os explico lo que hice), mezclamos hasta que quede bien cremoso la mantequilla en pomada, la nata, la sal y el cacao. Añadimos la vainilla y seguimos batiendo, y añadimos el azúcar y batimos (yo lo hago en un bol y con un tenedor, porque así de paso hago bíceps....), batimos y batimos durante por lo menos 8 minutos, hasta que quede cremoso y esponjoso.
Bien. Ya lo tenemos todo. Ahora sólo queda montar los pastelitos.
Con un descorazonador de manzanas, vaciamos un poco del centro de cada una de las magdalenas, y rellenamos con la crema de chocolate con leche. Luego, con una manga pastelera, los decoramos con el frosting.
Por encima podemos espolvorearlas con cacao en polvo o con trocitos de chocolate.
Como ya os he dicho, yo no tenía azúcar de ningún tipo, pero ya había comenzado a hacer el frosting con el poco azúcar impalpable que tenía (unos 100 gr), así que añadí dos cucharadas de esa crema a la nata que monté, y me quedó como una nata trufada que estaba bien rica y suave.
En fin... cosas que pasan por no apuntar AZÚCAR en la lista de la compra...
Saludos a todos y espero que os guste la receta.
Rossella