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lunes, 15 de diciembre de 2014

PASTEL DE COLIFLOR Y MASCARPONE



Se acerca ya la Navidad y hoy traigo una receta sencilla, muy sabrosa y además económica, que puede funcionar muy bien como un perfecto entrante en alguna de las comidas o cenas de estas fechas.
Es un pastel que se parece mucho a la conocida Quiche Lorraine, pero este lleva menos huevos y un poco más de queso. Para quien tenga cerca a alguien reacio a la coliflor, os diré que el sabor de la coliflor casi no se nota y la textura es súper agradable.

Aunque la coliflor se puede encontrar en cualquier mes del año, ahora estamos en plena temporada de esta hortaliza, así que habrá que aprovechar sus múltiples propiedades pues está en su mejor momento.
Por cierto, que si le veis manchas oscuras en la masa (masa o pella es la parte comestible, la cabeza de color blanco), o los "arbolitos" que la componen están separados, o tiene partes blandas, significa que es una coliflor vieja, así que mejor elegir otra bien blanca, apretada y dura. Aunque no todas son blancas, pues según la variedad, la masa puede ser blanca, verde o violeta, pero en todos los casos su sabor es suave y un poco dulzón.
 Cuales son sus propiedades? Pues es diurética y no engorda, pues su principal componente es el agua y tiene bastante fibra, además de Vitaminas B5 y B6, ácido fólico, potasio y fósforo. Así que es buenísima para el organismo.
Pero como a quien no le gusta seguro que le busca los inconvenientes, me adelantaré y diré que aunque sea una hortaliza estupenda, también provoca flatulencia. Nada que no pueda solucionar una infusión de anís verde con manzanilla o de hierbabuena.

Así que voy con la receta.

Los ingredientes necesarios son:

1 base de Masa brisa o Quebrada 
1 Coliflor 
1 Cebolla 
250 gr. de queso Mascarpone 
3 Huevos 
30 gr. de queso Parmesano rallado 
100 gr. de Jamón serrano en daditos 
Sal
Pimienta 
2 cucharadas soperas de Aceite de Oliva Virgen Extra

Preparación:

Primero lavamos la coliflor y la preparamos separandola en ramitos con las manos. 
La cocinamos al vapor o la hervimos en agua con sal. No debe quedar muy tierna, así que a los 10 minutos sacamos uno de los ramitos y lo partimos con un tenedor, para comprobar que aunque se parte muestra un poco de resistencia. Si queda muy blandita se deshará y quedará como una papilla al mezclarla con los otros ingredientes, y es mucho más agradable notar la textura.

Mientras se cuece la coliflor, picamos la cebolla y la pochamos bien en una sartén con aceite. Cuando esté doradita, la salpimentamos un poco y le añadimos la coliflor. Rehogamos el conjunto para mezclar los ingredientes durante un par de minutos más. Reservamos.

En un bol grande batimos los huevos y los mezclamos bien con el mascarpone, el parmesano rallado y el jamón.

Cuando la coliflor se haya enfriado, la vertemos en el bol de la mezcla anterior y rectificamos de pimienta y sal.

Forramos un molde untado en aceite con la masa y la agujereamos con un tenedor para que no suba. Vertemos el relleno de coliflor y lo esparcimos bien. Cocinamos el pastel a 190 grados durante 25 minutos o hasta que esté dorado al gusto.

Listo!
Espero que os guste.
Volveré pronto!

Rossella

martes, 17 de junio de 2014

LAS TORTAS DE INESITA (Y RECETA DE TORTAS DE ACEITE)

      Nacimos con diecisiete días de diferencia. A mi madre durante el embarazo le dio por comer leche recién ordeñada acompañada de anchoas de bota. A mi tía no lo sé, la verdad, pero seguro que le espantaba la nueva afición de mi madre. Hermanas y embarazadas al mismo tiempo, pasaban mucho tiempo juntas, así que supongo que Inés y yo nos empezamos a intuir muy pronto.

    Somos hermanas de leche. Así se decía antiguamente, “hermanas de leche”. Antiguamente he dicho???? ANTES!, así se decía ANTES, no “antiguamente”. De “antiguamente” nada!.

      Sí, por lo visto mi tía no tenía mucha leche y a mi madre le sobraba (no sé si por la leche recién ordeñada o por las anchoas…), por eso cuando la pequeña Inés se quedaba con ganas de más, mi madre se la enganchaba también a ella. No sé si eso une, pero la verdad es que siempre he tenido un cariño especial por mi prima y siempre recuerdo con cariño nuestra infancia.

      Este es uno de esos recuerdos, sus tortas!



      Era mi primer cumpleaños. No sé qué querría Inés, pero me temo que lo consiguió. Y es que Inés, alias “Eliot Ness” como la llamaba el abuelo Octavio, era una niña bastante movidita (por no decir más mala que un dolor!), que le gustaba llevar la iniciativa y no tenía una idea buena, lo que quería lo conseguía. Me encantaba jugar con ella, porque yo que era más tranquila y no me atrevía con muchas cosas, me sentía segura con ella, me divertía!

      Inés comía de todo, y cuando digo “de todo”, es de todo. Y yo con ella! Me contaron que su madre la llevó asustada al pediatra cuando se dio cuenta de que la niña comía piedras y a veces la había pillado mordiendo las esquinas de las paredes de yeso. Yo lo intenté… pero no pude! (también intenté comerme las uñas de un poco más mayor…y tampoco!). Por cierto que el pediatra no le dio importancia. “Ya se le pasará, eso no es nada” dijo. Eran otros tiempos. Si eso pasa ahora tienen a la niña haciéndole pruebas y en observación un mes, y luego al psicólogo! Antes no, antes todo era más…natural.

      Recuerdo el jardín de su casa de San Vicente. Jugábamos horas allí. Muchas veces “a comiditas”. Pobres bichos… Los poníamos sobre una hoja-plato y los machacábamos con un palo (un palo!!) para hacer sopitas… No sé si probábamos los platos, pero…seguramente. Eso sí, sabíamos de qué color eran por dentro todos los bichos del jardín. Seguro que Inés no se acuerda… (no te hagas la loca ahora!). Aquel jardín era genial para jugar. Tenía hasta una rampa que subía al garaje y que a nosotras nos servía para colocar al perro debajo y saltar a caballito sobre él!. Pobre perro…

      Su casa estaba al lado de la fábrica de jamones de su padre y su tío. Eso nos daba mucho juego, porque podíamos pasar sin muchos problemas donde estaban los cerditos (cerditos y cerdotes!, que había algunos enormes!). A veces nos acompañaba alguna persona mayor a verlos, pero otras nos la apañábamos para ir solas…. Y teníamos un palo escondido (otro palo!!) para, por si acaso dormían, despertarlos. Lo que decía… ni una idea buena!, que tendríamos cinco o seis años!! Nos asomábamos entre el primer y el segundo tablón de madera de la valla y… a divertirse. Pobres cerdos…

      Y luego, a pasear por la fábrica. Dos retacas viendo cómo despiezaban a los gorrinos como si tal cosa. Valientes… Todavía recuerdo ese olor dulzón, húmedo y caliente. Y el olor salado de los secaderos. Y el sabor del jamón, claro!! Y el del queso, los embutidos, el vino y demás exquisiteces que se tomaban en la bodega de la fábrica mis tíos, sus amigos, trabajadores y demás afortunados de vez en cuando.

      Ahora Inés, seguramente por herencia de su padre, el Tío Juan, se ha convertido en una amante de la buena mesa y las exquisiteces; basta de piedras, yeso, bichos… aunque sigo dando fe de que come de todo y todo le gusta (prueba de ello es que siempre pincha en “Me gusta” en mis publicaciones en Facebook… Gracias prima! Jaja Sólo por eso te has ganado esta entrada!).

      Y ahora dirá que no se acuerda de nada… como si lo viera!
      Y a los que habéis leído esto deciros que ni se os ocurra pensar que fuimos unas niñas asalvajadas, tremendas y maléficas! Sólo estábamos un poco loquitas…cuando nadie nos veía!.

      Un beso prima! Te quiero.


Y de paso le dedico una receta de Tortas de Aceite


Ingredientes:

Para la masa de arranque:
70 gr de Leche entera
10 gr de Levadura fresca
1 cucharadita de Azúcar
130 gr de Harina de Fuerza

Calentamos un poco la leche, que esté tibia. Disolvemos la levadura en ella y agregamos el resto de ingredientes amasando hasta formar una bola.
Esta bola la ponemos en un bol con agua tibia (suficiente agua como para que la cubra), y esperamos a que flote, que estará lista para usar. Tardará unos 10 minutos, así que mientras podemos hacer la otra masa.

Para la masa:
600 gr de Harina de Fuerza
5 gr de Levadura fresca
15 gr de Sal
300 ml de Agua tibia
60 ml de Aceite de Oliva Virgen Extra Arbequina

En un bol disolvemos la levadura en el agua tibia. Añadimos la harina, la sal y la masa de arranque, y amasamos durante unos minutos, hasta que la masa vaya tomando cuerpo. Entonces vamos añadiendo el aceite poco a poco integrándolo en la masa. Seguimos amasando unos 10 minutos más y dejamos reposar la masa durante 90 minutos. La masa queda muy blandita.

Pasado este tiempo, dividimos la masa en cuatro partes iguales (más o menos), nos untamos bien las manos con aceite y las aplanamos sobre un papel de horno. Las dejamos de un centímetro y medio de grosor aproximadamente.
Ahora tienen que volver a reposar durante una hora.

Precalentamos el horno a 250ºC, y metemos un recipiente con agua en la parte baja del horno para generar un poco de vapor. Cuando las vayamos a meter lo bajamos a 220ºC.

Cuando haya pasado la hora, con el dedo hacemos hoyitos por toda la torta, como pinchándola. Rociamos con aceite de oliva virgen extra y espolvoreamos con sal Maldon, orégano y pimienta.

Horneamos a 220ºC, sin sacar el recipiente de agua, durante unos 25 minutos, hasta que las veamos doradas.

Al sacarlas del horno las volvemos a rociar con aceite.

Listas!!

Espero que os gusten… y que te gusten Inés!

Rosse


domingo, 7 de abril de 2013

COCA DE MOLLITAS DE LIMÓN


El limón es bueno para la garganta cuando está uno resfriado, no??
Bien. Pues será por eso que con la gripe tremebunda que tengo me ha dado por hacer Coca de Mollitas al Limón, para ver si se me pasa antes, que llevo ya una semana menos un día con ella y ya la tengo más que "aborresía"!!

Dicen que la gripe dura siete días sin medicación y una semana con medicación. Me queda un día!!! aunque la verdad es que me he comido un trozo de coca y ya me encuentro mucho mejor, vamos... dónde va a parar!! Es por el limón seguro...


Coca de Mollitas de Chocolate
Ya puse la receta de la Coca de Mollitas tradicional (la que se hace con hojaldre o con masa de pan), hace un tiempo. Lo digo porque como esta ha sido un poco experimento, por si acaso me salía un fiasco, partí la masa en dos y una parte la hice al limón y la otra con chocolate. De la de chocolate os dejo las fotos, pero la receta la podréis ver en la entrada antigua, pinchando aquí: Coca de Mollitas.

Coca de Mollitas de Chocolate
En cuanto a la de limón, os he de decir que de fiasco nada. Está muy rica y es bastante suave. Tiene un agradable sabor a limón y no es dulce en exceso.

Los ingredientes:

1 base de Hojaldre 
125 gr de Mantequilla
6 cucharadas de Azúcar
Ralladura de 2 Limones grandes
1 cucharada de zumo de Limón
8 cucharadas bien colmadas de Harina de trigo

Precalentamos el horno a 200ºC.

Extendemos el hojaldre y pinchamos con un tenedor varias veces por todo el centro de la masa, dejando sin pinchar un centímetro y medio hacia el borde.

Con el resto de los ingredientes hacemos las mollitas. Para ello sólo tenemos que mezclarlos bien con las manos o con una cuchara hasta que se formen los grumos, y los ponemos por encima de la masa de hojaldre.
Si no derretimos la mantequilla será más facil mezclarlo todo con las manos, si la derretimos un poco, las mollitas saldrán mejor removiendo con una cuchara.

Horneamos 10 minutos a 200ºC, o hasta que la masa y las mollitas empiecen a dorar.

Lista!

Espero que os guste.

Rossella


miércoles, 27 de marzo de 2013

COQUETA DE LA UELI ACOMPAÑADA DE MI ULTIMO VICIO

Buenos días!
Hoy vengo con un asunto peliagudo, bueno, en realidad, dos. Pero vamos por partes y aclararé primero eso de "mi último vicio", porque dicho así queda un poco raro.


Reconozco que soy un poco "viciosa", y quiero decir con esto que cuando me gusta algo voy a muerte hasta que me canso o lo aborrezco, entonces dejo pasar un tiempo y si me apetece, me vuelvo a enganchar. Porque no es que las cosas me dejen de gustar cuando me saturo, es que...todo tiene un límite, y antes de alcanzarlo prefiero descansar un poco para luego volverlo a retomar con ganas.
Esto me pasa tanto con las cosas de comer como con cualquier otra cosa que haga (esmaltes, pintar...). Me da el subidón, baja un poco el nivel, y antes de que la cosa llegue a mínimos la aparco hasta nueva orden. Temporadas...

Es lo que me ha pasado con el queso Pecorino con trufa. Este queso es mi último vicio. Lo probé en una cena en casa de una amiga y desde entonces que tengo que comerlo cada día. Está de vicio!! Así que suelo cenar un poco de pan con aceite y un trozo de Pecorino con trufa, acompañados de una copita de vino, y me quedo más a gusto que nadie!

Foto de Photos to go
El Pecorino es un queso italiano que se elabora con leche de oveja (pecora significa oveja en italiano, y digo yo que esa expresión nuestra de "mala pécora"... significará oveja mala??? Bueno... que me voy del tema!).
Existen cuatro variedades de Pecorino: El Pecorino Romano, que se produce fundamentalmente en Cerdeña y también en el Lacio y en la provincia toscana de Grosseto, el Pecorino Sardo de Cerdeña, el Pecorino Toscano y el Pecorino Siciliano. Todas ellas con Denominación de Origen Protegida por la Unión Europea.
Los cuatro se pueden encontrar en diferentes estilos según su grado de maduración. Los stagionato (curado, madurado), son más duros, tiene una textura quebradiza y un sabor a mantequilla y nuez. Los otros dos tipos semi-estagionato y fresco tienen texturas más tiernas y sabores más suaves a nata y leche.
En el sur es tradicional añadir granos de pimienta negra o escamas de pimiento rojo al Pecorino, aunque actualmente se añaden muchos otros ingredientes, como por ejemplo nueces, rúcula o trozos diminutos de trufa blanca o negra. En Cerdeña se introducen intencionadamente larvas de la mosca del queso al Pecorino Sardo para obtener la delicia local llamada casu marzu.

Un buen Pecorino stagionato es a menudo el postre de una comida, servido con peras y nueces o rociado con miel de castaño fuerte. El Pecorino también se usa a menudo en platos de pasta, y solía ser la opción natural en la mayoría de las regiones italianas, desde Umbría a Sicilia, en lugar del más caro Parmigiano Reggiano. Sigue prefiriéndose en la actualidad para recetas de pasta de Roma y el Lacio, como por ejemplo pasta con sugo all'amatriciana, pasta cacio e pepe y pasta alla gricia.

Y aclarado el asunto del vicio, paso a explicar el otro asunto peliagudo de hoy: La Coqueta de la Ueli.

Es una coca tan sencilla que es dificilísimo que salga como le salía a ella. Ya lo decía hace un tiempo en una entrada de 2011:

"La Ueli no era una mujer de no revelar secretos de cocina, aunque no sé por qué, a nadie nos salen sus recetas como le salían a ella. Por ejemplo su Coqueta. A mi no me sale nunca!! Y mira que se la he visto hacer un millón de veces!! Siempre igual.... “Mira, atiende, pero si es muy fácil! Coges un vaso de agua, medio de aceite, un poco de sal, levadura y la harina que admita”.
Ahí!!! Ahí está el secreto seguro! En la harina que admita! Seguro.... Porque claro, admitir, puede admitir toda la que quieras hasta que no puedas amasarla...
Es mi frustración.
Cuando no me sale cruda por dentro y retostada por fuera, me sale dura como una piedra. Vamos! Que la tiras contra la pared y abres un boquete!! (Mi primo Paco dice que es muy posible que haya inventado el Frisby al horno....)
Incluso he intentado imitar la postura de su mano “mala” para amasar, por si pudiera ser eso... sin ningún éxito, claro. Con eso lo digo todo!!
Un día de estos pondré la receta, a ver si hay alguien con suerte y le sale “La Coqueta de la Ueli”. Por cierto que tiene dos variantes: la de Con Prisas y la de Sin prisas."


Pues creo que me empieza a salir!! No como a ella, pero se va pareciendo...

Esta vez he hecho la versión "Sin Prisas", es decir, con levadura fresca y dejándola levar dos veces.
Los ingredientes, que he pesado para evitar aquello de 'la harina que admita', son:

100 gr de Agua tibia (si puede ser mineral, mejor)
50 gr de Aceite de Oliva Virgen Extra (el mío Olivares del Derramador, arbequina)
15 gr de Levadura fresca
1 cucharadita de Sal
250 gr de Harina de repostería
1 cucharada de Manteca de cerdo
Sal Maldon (sal en escamas)


Se deshace la levadura en el agua tibia y se añade el aceite, la sal y la harina. Se amasa todo bien durante unos 10 minutos (si se pega a las manos, no añadir más harina, seguir amasando que se despegará al cabo de un rato), se hace una bola y se deja reposar en un bol cubierta con un paño húmedo durante una hora y media o hasta que doble su volumen.
Pasado este tiempo, trabajamos un poco la masa para desgasificarla y la extendemos sobre una superficie aceitada con la ayuda de un rodillo.
Por encima de la masa extendida vamos poniendo repartidos unos pellizcos de manteca (muy pequeños), doblamos la masa por la mitad y volvemos a estirarla con el rodillo.
Volvemos a poner unos pellizcos de manteca y repetimos la operación de plegado, como si estuviéramos haciendo hojaldre, así tres veces. Luego la ponemos en una fuente de horno aceitada, la "afeamos" un poco con los dedos para que quede con un aspecto más rústico y dejamos que vuelva a levar (durante 45 minutos más o menos).

Precalentamos el horno a 190ºC, espolvoreamos la coca con sal Maldon y horneamos durante unos 30 minutos o hasta que veamos que toma un ligero color dorado.

Si queremos hacer la versión "Con Prisas", los ingredientes son los mismos pero sustituyendo la levadura fresca por un sobre de levadura Royal (levadura química) y nos ahorramos los dos levados. Simplemente amasamos, plegamos con la manteca y horneamos igual. Y si no queremos hacer el proceso de plegado de la masa, simplemente la estiramos sobre una bandeja de horno, con las manos, y sobre la superficie ponemos unos pegotitos de manteca junto a la sal Maldon y horneamos.
El tema de plegarla se hace para que luego quede un pelín hojaldrada por dentro.

Con los ingredientes que he puesto sale una Coqueta pequeña (para no más de 4 personas).

Ya digo que igual igual igual no me sale. No sé si será por su horno, por la harina que ella usaba y que compraba en una panadería, o por qué, pero esta es la más parecida que he podido conseguir.

Espero que os salga a vosotros! :)

Saludos

Rossella


viernes, 8 de junio de 2012

MINCHOS



"Estás hecho de pasta de mincho!!"
Eso es lo que decimos en mi pueblo a quien es un blando, un pocasangre, un flojo, un tibio, un cobardica... Y no entiendo muy bien por qué, porque los minchos están buenísimos... Aunque también es verdad que la pasta de los minchos es blandita, muy blandita...

Foto de linkalicante.com
Los minchos son típicos de Tibi, que es un pequeño pueblo del norte de la provincia, en el que se encuentra uno de los pantanos más antiguos de Europa. Este pantano empezó a construirse en 1580 bajo la dirección de  Juan Bautista Antonelli y su sobrino Cristóbal Antonelli por mandato del rey Felipe II en el cauce del río Monnegre. En su tiempo fue la presa más importante de Europa y de todo el mundo, por su altura, que supera los 40 metros. Se construyó con el fin de almacenar las aguas de un río muy curioso, que nace en la Sierra de Onil,  con el nombre de Río Verde, y que a partir del pantano, este río pasa a llamarse Monnegre y al llegar a la huerta de Alicante y hasta su desembocadura en Campello recibe el nombre de Río Seco.

La receta, que es muy muy sencilla y con un resultado fantástico, me la dio una señora de Tibi a quien le salen riquísimos. Ella los hace a ojo, pero yo los he ido haciendo y pesando los ingredientes para estar segura de que os salen. En realidad no sé por qué me hago la importante, porque la masa sólo lleva dos ingredientes!! jaja
Bueno, os cuento. Necesitaremos:

1/2 L de Agua
250 gr de Harina de fuerza
Aceite de oliva virgen
Sal

Primero forramos una placa de horno con papel de hornear y calentamos el horno a 180ºC.

Ponemos a calentar el agua en un cazo, y cuando comience a hervir, retiramos del fuego y le incorporamos de golpe toda la harina. Removemos con una cuchara de madera hasta conseguir una masa bastante blanda, un poco pegajosa y sin grumos.

Esperamos a que temple para no quemarnos y cogemos una cucharada grande de la masa, la ponemos sobre la placa de horno forrada anteriormente y allí mismo formamos la torta, aplastando la masa con los dedos hasta dejarla de unos 5 o 6 milímetros de espesor (si se nos pega mucho a las manos nos las podemos untar con aceite de oliva), dándoles la forma deseada, y haciendo un borde con los dedos.
Se puede hacer también una sola torta grande... o varias más pequeñas... como queráis.


Una vez formadas las tortas con sus respectivos bordes, les ponemos por encima pellizcos de harina hasta que todo el fondo quede cubierto con una capa de medio centímetro aproximadamente. Luego les echamos un chorro de aceite (intentando repartirlo por la harina, en espiral), y sal al gusto.

Horneamos durante una media hora más o menos, hasta que los minchos estén doraditos.

Listo!

Os recomiendo que los probéis, es una torta diferente y muy buena. A mi me gusta comerlo con aceitunas y una cerveza o vino, pero a mi madre le gusta con una onza de chocolate.... Así que va con todo!

Espero que os guste.

Rossella

miércoles, 2 de mayo de 2012

HOJALDRE DE BONITO CON CEBOLLA


Ya habéis vuelto todos los del puente?
Por aquí ha hecho un tiempo regular, lo mismo llovía que hacía calor... No sabía qué hacer de comer, porque el tiempo estaba que no sabías en qué estación te encontrabas. Si hacía de cuchara, no apetecía, y si ensalada... lo mismo se levantaba viento frío con lluvia y... tampoco. Así que uno de los días hice esta empanada de hojaldre, que da igual el tiempo que haga, porque siempre está buena y apetece.

Es muy fácil de hacer y necesita pocos ingredientes:

2 láminas de Hojaldre (a mi me gusta el refrigerado de La Cocinera)
4 Cebollas
1 tarro grande de Bonito en aceite de oliva
1 pastilla de Starlux
1 cucharada sopera de Orégano
1 cucharada sopera de Piñones
Pimienta molida
2 cucharadas soperas de Aceite de oliva
Sal Maldon y semillas de Amapola (opcional)

Primero cortamos las cebollas en tiras y las rehogamos en el aceite de oliva, junto con una pastilla de Starlux y un poco de pimienta. Cuando la cebolla esté transparente añadimos los piñones.
Cuando haya tomado bastante color, añadimos el orégano y el bonito escurrido.

Precalentamos el horno a 220ºC.

Colocamos una de las láminas de hojaldre sobre la bandeja de horno forrada de papel de hornear y encima ponemos la mezcla de cebolla y bonito, procurando que no se acerque al borde menos de unos dos centímetros para poder cerrar bien con la otra lámina de hojaldre, que colocaremos encima.
Unimos las dos láminas por los bordes y vamos remetiendo la masa hacia dentro para sellar bien el relleno.
Pintamos con huevo, hacemos un pequeño agujero en el centro de la empanada y espolvoreamos con sal Maldon y semillas de amapola.


Horneamos unos 10 o 12 minutos, o hasta que el hojaldre tome buen color.

Listo!

Espero que os guste.

Rossella

jueves, 12 de abril de 2012

TARTA DE CEBOLLA

La receta de esta Tarta de Cebolla, con su foto correspondiente, nos la mandan Merengue y Chouchou.
Por lo que veo Merengue ha sido la que ha pringado en la cocina y Chouchou ha hecho la crítica gastronómica posterior a la cata de la Tarta, con comentarios que nos pueden ayudar a mejorar la receta y a que nos salga estupenda.

Os dejo con su receta.


Los ingredientes necesarios son:

Una lámina de masa quebrada congelada (como yo no tenía en ese momento, usé una de hojaldre)
3 cebollas medianas
2 huevos  grandes
150 ml de nata líquida
Un buen puñado de queso Emmental rallado
Aceite de oliva
Nuez moscada
Sal y pimienta recién molida

PREPARACIÓN:

Se descongela la masa, y se extiende sobre una superficie enharinada.
Se cubre un molde de 25 cm, cortando los bordes que sobresalen, y se guarda un poco de masa para hacer un enrejado sobre la tarta.
Se cuece en el horno a 180 grados durante unos minutos, con unos garbanzos encima para que no se hinche.
Mientras, se pocha la cebolla en trozos en el aceite de oliva, hasta que esté muy hecha. Se baten los huevos, se agrega la nata, el Emmental y por último la cebolla. Se mezcla bien.
Se salpimenta y se le ralla encima la nuez moscada.
Se vierte sobre la masa, y se hace un enrejado con las tiras reservadas.
Se cuece en el horno a 180 grados hasta que se cuaje (de 30 a 40 minutos).
Es mejor esperar a que se enfríe para cortarla, y calentarla después en el microondas.


Comentarios de Chouchou después de probarla:
La cebolla tiene que estar muy pochada para que desarrolle todo su sabor.
Mejor no hacer el enrejado, está más bonita, pero al morder hay demasiada masa.
Es importante el punto de nuez moscada, le va muy bien. Si no se le pone nuez moscada, necesita algo dentro, como beicon o jamón a trocitos pasados por la sartén. 

Gracias Merengue y Chouchou!

lunes, 2 de abril de 2012

MUFFINS DE QUESO, CALABAZA Y BACON

De pequeña una de las cosas que más me gustaban para merendar eran las magdalenas, pero no mojadas en leche, sino acompañadas de un trozo de queso suave que compraba mi madre y que no recuerdo cual era.
Alternar un bocado de magdalena con uno de queso era para mi una delicia, así que me he dicho... por qué no unos muffins salados?

Y este ha sido el resultado:



Para hacerlos me inspiré en la receta de "Cosas que pasan en Helsinki", y que a su vez versionó de "Directo al Paladar", así que no creo que las recetas se parezcan demasiado. 







Los ingredientes necesarios son:

300 gr de Harina de repostería
2 cucharaditas de Sal
1 cucharadita de Bicarbonato sódico
1 sobre de Levadura Royal
2 Huevos
100 gr de Mantequilla
200 gr de Calabaza
1 tacita de Leche
25 gr de Miel
100 gr de Queso Gouda
200 gr de Crema agria
3 lonchas de Bacon

En un bol grande mezclamos primero los ingredientes secos, es decir, la harina, la sal, el bicarbonato y la levadura.

Picamos la calabaza en una picadora o lo más finamente que podamos y la reservamos en otro bol. Le añadimos la mantequilla derretida, los huevos batidos, la leche, la miel, el queso rallado, la crema agria y el bacon troceado fino. Removemos bien.
Vertemos esta mezcla en el bol de la mezcla de harina y removemos lo suficiente como para que todo se integre.

Llenamos los moldes de muffins hasta la mitad y horneamos durante unos 20 o 25 minutos a 180ºC, o hasta que al pincharlos con un palillo, este salga limpio (ya sabéis, cuestión de hornos...).

Listos!

Espero que os gusten.

Rossella

jueves, 22 de marzo de 2012

TARTA DE VERDURAS


Las tartas de verduras son muy socorridas, se pueden hacer casi con cualquier tipo de verdura que tengamos por la nevera y a mi particularmente me gustan casi con cualquier combinación de ellas.
En este caso he utilizado calabacín, cebolla y berenjena, porque son tres de mis verduras favoritas. 
Se hace en un momento y el resultado suele ser muy bueno.

Os cuento cómo he hecho esta y con qué. Los ingredientes son:

1 base de Masa quebrada de las que vienen listas para hornear
1 Cebolla tierna
1 Calabacín
1 Berenjena
3 lonchas de Bacon
100 gr de Queso manchego rallado o en trocitos(o del que más os guste)
4 Huevos
1 vasito de Nata para cocinar
Sal y Pimienta
Cilantro picado (al gusto)
Guindilla molida (al gusto)

Precalentamos el horno a 180ºC.

En una sartén, sin nada de aceite, doramos las lonchas de bacon cortadas en trocitos pequeños. Cuando esté el bacon casi dorado, añadimos las verduras cortadas en dados de aproximadamente un centímetro de lado y los doramos también. Reservamos.

En un bol batimos los huevos y les añadimos el resto de los ingredientes. Removemos bien y añadimos las verduras.

Forramos un molde con la masa quebrada, pinchamos el fondo con un tenedor y vertemos la mezcla de huevos y verdura.
La masa sobrante la doblamos hacia dentro.

Horneamos 30 minutos a 180ºC. hasta que el relleno cuaje.

Desmoldamos y listo!

Probad con todas las verduras que se os ocurra (sólo con espinacas y unos cuantos piñones tostados también queda muy rica)

Espero que os guste!

Rossella

jueves, 8 de marzo de 2012

TORTILLA DE SOBRASADA Y TOSTA RÚSTICA

Hoy vamos de menú completo.



La tortilla con sobrasada la probé por primera vez una noche de cena playera. La trajo Marta. Era una de esas noches de principios de septiembre, cuando ya el verano se empieza a despedir, y me llamaron mi hermano y sus amigos para ver si me apetecía ir a una cena que estaban organizando en la playa. Cómo no me iba a apetecer?... Cada uno llevaríamos algo para picar y lo que nos pareciese bien para encontrarnos cómodos: manteles, velas, cojines, música...
Marta llegó la última, porque trabaja más que la cartuchera de Billy el Niño, cargada con su tortilla de sobrasada y su permanente sonrisa.
Menos mal que estábamos sentados en la arena, porque cuando la probé casi me desmayo de lo buena que estaba! Y en realidad la tortilla no tiene nada más que los ingredientes normales de una tortilla de patatas, pero a la que se le añade sobrasada.
Está claro que cuanto mejor sea la sobrasada, mucho mejor.

Para hacerla, lo dicho: 3 patatas, 6 huevos, 4 cucharadas de sobrasada, aceite y sal.
A mi me gusta hacer las patatas muy poco a poco, echándolas en el aceite cuando éste todavía está casi frío, para que se vayan haciendo lentamente y queden blanditas y jugosas. Cuando están hechas, las vierto escurridas al bol donde previamente he batido los huevos con un poco de sal, y las remuevo un poco para que se mezclen bien con los huevos. Entonces incorporo la sobrasada y remuevo un poco, no mucho, porque me gusta encontrarme con los trozos de sobrasada. Quito el aceite sobrante de la sartén y vierto la mezcla de la tortilla, la cuajo y listo.
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La tosta rústica se trata de una coca pequeña, de unos 10 o 12 centímetros de diámetro, que se hace con harina de trigo y se dora en la sartén. Para una docena de cocas más o menos, se necesita:
300 gr de Harina
230 gr de Kéfir
1 cucharadita de levadura Royal
1 cucharadita de Sal
2 cucharadas soperas de Aceite de oliva

Para hacer la masa, primero se mezclan en un bol los ingredientes secos y luego el kéfir y el aceite, y se amasa hasta conseguir una masa elástica y homogénea.
Se divide la masa en 12 bolas y con cada una de ellas formamos una coca, aplanándola con el rodillo.
Se dora cada coca en la sartén (en una antiadherente, sin aceite), por los dos lados.

Luego yo las unté por encima con un poco de mayonesa y encima coloqué lechuga, jamón braseado, una loncha de queso, un poco de pechuga de pollo, cebolleta, tomate, espárragos y piñones tostados, pero podéis poner lo que más os guste.

Estas tortas las vi en L'Exquisit, aunque yo las he versionado un poco.

Espero que os gusten las recetas.

Feliz tarde a todos!

Rossella