Buenos días!
Hoy vengo con un asunto peliagudo, bueno, en realidad, dos. Pero vamos por partes y aclararé primero eso de "mi último vicio", porque dicho así queda un poco raro.
Reconozco que soy un poco "viciosa", y quiero decir con esto que cuando me gusta algo voy a muerte hasta que me canso o lo aborrezco, entonces dejo pasar un tiempo y si me apetece, me vuelvo a enganchar. Porque no es que las cosas me dejen de gustar cuando me saturo, es que...todo tiene un límite, y antes de alcanzarlo prefiero descansar un poco para luego volverlo a retomar con ganas.
Esto me pasa tanto con las cosas de comer como con cualquier otra cosa que haga (esmaltes, pintar...). Me da el subidón, baja un poco el nivel, y antes de que la cosa llegue a mínimos la aparco hasta nueva orden. Temporadas...
Es lo que me ha pasado con el queso Pecorino con trufa. Este queso es mi último vicio. Lo probé en una cena en casa de una amiga y desde entonces que tengo que comerlo cada día. Está de vicio!! Así que suelo cenar un poco de pan con aceite y un trozo de Pecorino con trufa, acompañados de una copita de vino, y me quedo más a gusto que nadie!
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| Foto de Photos to go |
El Pecorino es un queso italiano que se elabora con leche de oveja (pecora significa oveja en italiano, y digo yo que esa expresión nuestra de "mala pécora"... significará oveja mala??? Bueno... que me voy del tema!).
Existen cuatro variedades de Pecorino: El Pecorino Romano, que se produce fundamentalmente en Cerdeña y también en el Lacio y en la provincia toscana de Grosseto, el Pecorino Sardo de Cerdeña, el Pecorino Toscano y el Pecorino Siciliano. Todas ellas con Denominación de Origen Protegida por la Unión Europea.
Los cuatro se pueden encontrar en diferentes estilos según su grado de maduración. Los stagionato (curado, madurado), son más duros, tiene una textura quebradiza y un sabor a mantequilla y nuez. Los otros dos tipos semi-estagionato y fresco tienen texturas más tiernas y sabores más suaves a nata y leche.
En el sur es tradicional añadir granos de pimienta negra o
escamas de pimiento rojo al Pecorino, aunque actualmente se añaden muchos otros
ingredientes, como por ejemplo nueces, rúcula o trozos diminutos de trufa
blanca o negra. En Cerdeña se introducen intencionadamente larvas de la mosca del queso al Pecorino Sardo para obtener la delicia local llamada casu marzu.
Un buen Pecorino stagionato es a menudo el postre de una
comida, servido con peras y nueces o rociado con miel de castaño fuerte. El
Pecorino también se usa a menudo en platos de pasta, y solía ser la opción
natural en la mayoría de las regiones italianas, desde Umbría
a Sicilia, en lugar del más caro Parmigiano Reggiano. Sigue
prefiriéndose en la actualidad para recetas de pasta de Roma y el Lacio, como
por ejemplo pasta con sugo
all'amatriciana, pasta cacio e
pepe y pasta alla
gricia.
Y aclarado el asunto del vicio, paso a explicar el otro asunto peliagudo de hoy: La Coqueta de la Ueli.
Es una coca tan sencilla que es dificilísimo que salga como le salía a ella. Ya lo decía hace un tiempo en una entrada de 2011:
"La Ueli no era una mujer de no revelar secretos de cocina, aunque no sé por qué, a nadie nos salen sus recetas como le salían a ella. Por ejemplo su Coqueta. A mi no me sale nunca!! Y mira que se la he visto hacer un millón de veces!! Siempre igual.... “Mira, atiende, pero si es muy fácil! Coges un vaso de agua, medio de aceite, un poco de sal, levadura y la harina que admita”.
Ahí!!! Ahí está el secreto seguro! En la harina que admita! Seguro.... Porque claro, admitir, puede admitir toda la que quieras hasta que no puedas amasarla...
Es mi frustración.
Cuando no me sale cruda por dentro y retostada por fuera, me sale dura como una piedra. Vamos! Que la tiras contra la pared y abres un boquete!! (Mi primo Paco dice que es muy posible que haya inventado el Frisby al horno....)
Incluso he intentado imitar la postura de su mano “mala” para amasar, por si pudiera ser eso... sin ningún éxito, claro. Con eso lo digo todo!!
Un día de estos pondré la receta, a ver si hay alguien con suerte y le sale “La Coqueta de la Ueli”. Por cierto que tiene dos variantes: la de Con Prisas y la de Sin prisas."
Pues creo que me empieza a salir!! No como a ella, pero se va pareciendo...
Esta vez he hecho la versión "Sin Prisas", es decir, con levadura fresca y dejándola levar dos veces.
Los ingredientes, que he pesado para evitar aquello de 'la harina que admita', son:
100 gr de Agua tibia (si puede ser mineral, mejor)
50 gr de Aceite de Oliva Virgen Extra (el mío Olivares del Derramador, arbequina)
15 gr de Levadura fresca
1 cucharadita de Sal
250 gr de Harina de repostería
1 cucharada de Manteca de cerdo
Sal Maldon (sal en escamas)
Se deshace la levadura en el agua tibia y se añade el aceite, la sal y la harina. Se amasa todo bien durante unos 10 minutos (si se pega a las manos, no añadir más harina, seguir amasando que se despegará al cabo de un rato), se hace una bola y se deja reposar en un bol cubierta con un paño húmedo durante una hora y media o hasta que doble su volumen.
Pasado este tiempo, trabajamos un poco la masa para desgasificarla y la extendemos sobre una superficie aceitada con la ayuda de un rodillo.
Por encima de la masa extendida vamos poniendo repartidos unos pellizcos de manteca (muy pequeños), doblamos la masa por la mitad y volvemos a estirarla con el rodillo.
Volvemos a poner unos pellizcos de manteca y repetimos la operación de plegado, como si estuviéramos haciendo hojaldre, así tres veces. Luego la ponemos en una fuente de horno aceitada, la "afeamos" un poco con los dedos para que quede con un aspecto más rústico y dejamos que vuelva a levar (durante 45 minutos más o menos).
Precalentamos el horno a 190ºC, espolvoreamos la coca con sal Maldon y horneamos durante unos 30 minutos o hasta que veamos que toma un ligero color dorado.
Si queremos hacer la versión "Con Prisas", los ingredientes son los mismos pero sustituyendo la levadura fresca por un sobre de levadura Royal (levadura química) y nos ahorramos los dos levados. Simplemente amasamos, plegamos con la manteca y horneamos igual. Y si no queremos hacer el proceso de plegado de la masa, simplemente la estiramos sobre una bandeja de horno, con las manos, y sobre la superficie ponemos unos pegotitos de manteca junto a la sal Maldon y horneamos.
El tema de plegarla se hace para que luego quede un pelín hojaldrada por dentro.
Con los ingredientes que he puesto sale una Coqueta pequeña (para no más de 4 personas).
Ya digo que igual igual igual no me sale. No sé si será por su horno, por la harina que ella usaba y que compraba en una panadería, o por qué, pero esta es la más parecida que he podido conseguir.
Espero que os salga a vosotros! :)
Saludos
Rossella