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martes, 4 de agosto de 2015

SALSA DE ALBAHACA Y CACAHUETES




La última entrada que publiqué fue para San Valentín. Hoy es 4 de agosto y no sé que santo se celebra ni por qué he decidido volver a publicar entrada hoy... pero aquí estoy. Agradecedlo al Santo del día o echadle a él las culpas.

Y qué he estado haciendo estos meses? Pues... nada. Vamos... nada, nada tampoco. He hecho otras cosas, aparte de las normales quiero decir... no sé... aparte de trabajar (gracias a Dios!! que no todo el mundo puede decir lo mismo, porque en los tiempos que corren quien no trabaja no es precisamente por vaguería), intentar sin conseguirlo hacer algo de ejercicio (esto sí, esto sí es por vaguería, lo reconozco... siempre me quedo en el intento), mantener la casa limpia y ordenada, salir los fines de semana, aguantar las clases de dulzaina de mi vecino, leer algún que otro libro... Esas cosas y otras que no vienen a cuento, como pintar, cambiar cortinas, ahorrar para cambiar la cocina (cosa que por mucho que lo intento tampoco consigo!!), indignarme con algunas cosas que ya contaré otro día... Pues eso.

Por cierto, que aunque como he dicho, no venga a cuento, el último libro que he leído me ha encantado. Ha sido "La lengua de los secretos", de Martín Abrisketa. El primer libro de un periodista metido a escritor en el que cuenta la infancia de su padre y sus tíos durante la Guerra Civil. Al leerlo reía y lloraba al mismo tiempo... Mataría al niño Martín Abrisketa, que era un demonio de niño, y al mismo tiempo me enamoraba de él y me lo llevaría a casa para siempre, porque era un amor... En fin, que si tenéis oportunidad, ya sabéis.

Pero retomando el tema que nos ocupa, intentaré no marcharme tanto tiempo. Lo intentaré. Ni juro ni prometo. Lo intentaré con fuerza.

Tampoco es que venga con un recetón del copón. No. Mi reincorporación va a ser discreta, pero espero que la tengáis en cuenta para muchas cosas, porque va bien para carne, pescado, pasta, patatas... Es una salsa que hice el otro día para acompañar a un chuletón con patatas fritas. Fui poniendo en el mortero ingredientes y al final salió esta salsa, que no es porque me la haya inventado yo, pero estaba de rechu!


INGREDIENTES:

Un manojo de Albahaca fresca
1 diente de Ajo
1 pizca de Sal
1 pizca de Pimienta negra recién molida
1 cucharada sopera de Cacahuetes tostados (no fritos, tostados)
1 pizca de Cúrcuma
1 pizca de Cominos
1 Guindilla picante seca
Ralladura de Lima
10 o 12 gotas de reducción de Vinagre de Módena
Un buen chorro de AOVE "OH!Lío" Arbequina.

Y para hacerla se van poniendo en el mortero los ingredientes uno a uno, y dale que te pego a la mano del mortero hasta que quede con una textura de pasta. Se añade por último la ralladura, el vinagre y el Aceite de Oliva Virgen Extra, se remueve bien para que se ligue la salsa y listo.

Por supuesto, podéis poner más o menos cantidad de cada ingrediente según vuestro gusto.

Espero que os guste!

Saludos a tod@s!!

Rossella

PD. Os pongo la foto del aceite, que podéis usar si lo encontráis, y si no podéis poner otro AOVE, pero mínimo de la misma calidad que este (que es espectacular, no porque yo lo diga sino porque lo es! El aceite de oliva virgen extra es el lujo de esta receta!!)

jueves, 4 de diciembre de 2014

HELADO DE TURRÓN DE JIJONA


No suelo hacer helado en casa, y la verdad es que no sé por qué, porque aunque no tengo heladera hacer helados es realmente sencillo. Lo normal es que haga helado de turrón, y además en invierno. Por qué?, pues no porque haga calor en invierno, claro (aunque todo podría ser por el camino que vamos en  Alicante…), sino porque es por estas fechas, cuando empiezo a pensar en las Navidades y las compras, cuando descubro al fondo de la alacena dos pastillas de turrón olvidadas desde el año pasado. Entonces me decido.
Después de hacerlo pienso que por qué no lo hago más a menudo con lo rico que está!! Además, si no lo como en Navidad… pues tendré que comerlo en otras fechas. No, en Navidad no como turrón, soy así de rarita. Pero es que es ver una bandeja llena de turrones y polvorones y me empacho. Y me encanta el turrón, pero en Navidad no… Manías...

El turrón es un dulce típico de Navidad, que se elabora en Jijona (Alicante). Es una masa que se obtiene moliendo varias veces almendras marcona y azúcar, y a la que en ocasiones se añade miel, canela u otros ingredientes, según elaboraciones y fórmulas. Básicamente es esto, pero ya escribiré algo más extenso en otra ocasión, pues en casa ha sido habitual hacer nuestro propio turrón cada año unas semanas antes de Navidad.

Yo hago el helado de turrón con tropezones, como Dios manda, porque es una delicia encontrar los trocitos de turrón en cada cucharada. Y aunque lo hago sin heladera, queda súper cremoso, pues la base grasa de la leche entera y de la nata, y el azúcar invertido, impiden la cristalización.


Os cuento.

Ingredientes:

600 ml de Leche entera
800 ml de Nata de montar con el 35% MG
6 cucharadas de Azúcar invertido (ver receta pinchando aquí)
3 cucharadas de Azúcar blanquilla
2 tabletas de Turrón de Jijona
4 Yemas de huevo
1 pellizco de Sal
2 ramas de Canela

Y lo hacemos así:

Picamos finamente una de las tabletas de turrón y reservamos. La otra tableta la reservamos para los tropezones.

Infusionamos la leche con la canela. Para ello, en un cazo vertemos la leche y lo ponemos a calentar junto con las ramas de canela. Cuando empiece a hervir, retiramos del fuego y reservamos durante cinco minutos. Pasado este tiempo retiramos la canela y añadimos la nata. Volvemos a poner a calentar a fuego muy suave, pues no debe llegar a hervir.

Mientras toma calor la mezcla, en un bol mezclamos las yemas de huevo con el azúcar y batimos con unas varillas hasta que tomen un color blanquecino y cremoso.

Añadimos el turrón picado al cazo de la leche y la nata y removemos. Añadimos una pizca de sal (potenciará el sabor del helado). Ahora poco a poco y sin dejar de remover vamos incorporando la crema de yemas con azúcar. Batimos bien hasta que todos los ingredientes estén completamente integrados.
Con el fuego suave y removiendo, dejamos que cueza la mezcla durante unos minutos, hasta que empiece a espesar. Es importante que no hierva o se cortará. 
Apartamos del fuego y esperamos hasta que esté frío para pasarlo a un tupper o un bol y meterlo en el frigorífico. En el frigorífico, no en el congelador. En el frigorífico lo dejamos enfriar durante tres horas y pasado este tiempo, lo pasamos al congelador para empezar a trabajarlo o mantecarlo (convertir la crema en una especie de mantequilla rompiendo los cristales de hielo mediante el movimiento de remover e introducir aire en la mezcla).

Cuando lleve una hora en el congelador, lo sacamos, removemos con unas varillas y volvemos a dejar en el congelador. A la media hora repetimos la operación y añadimos la otra pastilla de turrón cortada en daditos. Durante la dos hora siguiente vamos sacando el helado del congelador y removiendo cada 15 minutos. Y por último, esperamos media hora, removemos, media hora más y volvemos a remover.

Listo. Ya lo podemos dejar en el congelador definitivamente hasta el día siguiente, y disfrutarlo cuando queramos.

El helado de turrón es una forma excelente de tomar este dulce navideño durante todo el año!

Espero que os guste!

Rossella


miércoles, 27 de agosto de 2014

YOGURT HELADO CON AOVE Y SAL MALDON



 Me-Mue-Ro-De-Ca-Lor!!!!!!
Vale, sólo estamos a 30 grados, pero la sensación es de 300 por lo menos!! (Y Olé!! Ozú!! que parezco andaluza por lo exagerada!!)

Necesitaba algo fresquito y he encontrado algo delicioso aunque parezca a primera vista una cosa un poco rara: Yogurt helado con Aceite de Oliva Virgen Extra y sal Maldon.
Lo he encontrado en Very Easy…Kitchen, y al verlo no he podido resistir la tentación de probarlo.


Es lo que parece, algo diferente, original y delicioso que no puede más. Una de esas recetas express, que no cuestan nada de hacer, que llevan muy pocos ingredientes y con las que puedes sorprender a todos.


Cuando la he probado lo primero que me he preguntado es: ¿Postre o aperitivo?. Pues francamente querida… me da igual. Perfecto para las dos opciones.

Los ingredientes son tan sencillos como:
1 Yogurt griego
2 cucharadas rasas de Azúcar glas (si usáis un yogurt edulcorado o azucarado esto no se pone)
1 cucharada sopera de AOVE, aceite de oliva virgen extra del mejor que podáis encontrar. Yo he usado Olivares del Derramador variedad Koroneiki, por aquello del yogurt griego y que las aceitunas Koroneiki son de procedencia griega.
Un pellizco de escamas de Sal Maldon.

Se mezcla el yogurt con el azúcar (si usáis azucarado o edulcorado os saltáis esto).

Se mete el yogurt en el congelador unas dos horas, hasta que esté casi congelado pero se pueda remover y quede como nieve.

Se pone en un bol pequeño, vasito o copa de helado. Se rocía con el AOVE y se salpica de escamas de sal.

Se sirve de inmediato.


Os aseguro que está riquísimo!! Ya me diréis…

Os dejo, voy a meterme un rato en el congelador!!

Rossella

jueves, 7 de agosto de 2014

TOMATES AL HORNO


Tomates, redondos como ruedas…. Sí, y no estoy de broma, que no tiene ninguna gracia!
Es que estoy obsesionada.
Hoy para mi la cuadratura del círculo no existe. Todo son círculos, redondos, como tomates, como los balones de Nivea que no sé por qué ya no tiran desde avionetas, como sandías (las redondas, no las cuadradas que fabrican los chinos, o eran los japoneses?? bueno, da igual, las redondas), como la cara de Alice (qué Alice? da igual, una que conozco), como…. las ruedas de un coche y más exactamente, las de mi coche!
Llevo quince días esperando las malditas ruedas!
Que voy a pasar la revisión del coche hace 15 días y me dicen que tengo la ITV para pasar desde enero.
Como??? Perdona??? Desde enero??? Y por qué nadie me ha avisado???
Pues porque ahora ya no avisan… sólo a veces.
Vale, pues me pillo la oferta y me la pasáis vosotros.
Sí señorita, pero con estas ruedas… no la pasas.
Vale, pues las cambio.
Te doy presupuesto?.
Claro!.
Cling!! (Whatsapp) Que me digas lo que te dicen! Que tengo que cambiar las ruedas. Todas??? No, las de atrás. Pues que te den presupuesto. Ya, ya.
A ver, las más caras 480€, las más baratas 350.
Juer! entre el pastón de la revisión y las puñeteras ruedas este mes ni fumo! Bueno… ponga las baratas.
Cling!! (Whatsapp) Que qué te dicen?? Que 350€. Cómo??? Pasa!! que yo te las saco más baratas!! Es que no paso la ITV! Da igual, la pasas pasado mañana, mañana tienes aquí las ruedas. Bueeeeno.
Oiga, que no ponga las ruedas, que ya me las busco yo.
Pues no pasas la ITV…
Ya, ya… sólo revisión.
Cling!! (Whatsapp) Qué? se lo has dicho? Siiiii…. Bien, esta tarde las pedimos por internet y en 24 horas las tienes. Bueeeeno.
Mamá, me estoy mareando…
Pues espera a que salgamos del taller!!
Le pido un taxi?
Si por favor.
Mamá…. me mareo.

Cataplúm!
En fin….

Hoy es la bendita hora que ni tengo las ruedas, ni he pasado la ITV. Cada vez que lo pienso mi cara se pone del color de los tomates y me sale humo por las orejas. Total, por ahorrarme 50€, aquí estoy sin poder moverme. Porque a ver a quién hago caso yo ahora… Uno me dice que puedo circular, que las ruedas un poco gastadas en verano no es como en invierno que llueve y si no me han pillado en 8 meses, no me van a pillar ahora en 15 días sin la ITV… Y el otro me dice que ni se me ocurra!!! vamos, que ni a por el pan con ese coche!!
Y digo yo…. Tengo que hacer caso??? Si lo que me ha pasado es por hacer caso!! La próxima vez voy a hacer lo que me salga de los tomates!!
Que me enciendo….

Bueno, tomates.
Esto es mucho más sencillo que lo de las ruedas, y mucho más viejuno que ir en carro (ojalá, ves?? entonces ni se fijaban en el desgaste los guardiaciviles…)

Ingredientes:

Tomates grandes carnosos y maduros
Ajos
Sal
Pimienta
Pimentón dulce
Perejil picado
Aceite de Oliva Virgen Extra

Precalentamos el horno a 220ºC.

Antes de asarlos

Se cortan los tomates a la mitad y se colocan en una fuente de horno.
Se pelan los ajos (1 por cada mitad de tomate) y se cortan en 4 rodajas.
Se introducen los ajos en la parte de los tomates que están las semillas.
Se salpimentan.
Se espolvorean con pimentón y perejil.
Se rocían con un buen chorro de aceite de oliva virgen extra.
Se hornean hasta que estén bien dorados, casi casi pasados de dorados.
Se sirven tibios o fríos.

Riquísimos como acompañamiento en barbacoas, sobre pan tostado o solos.

Espero que os gusten,

Feliz verano!

Rossella

martes, 1 de abril de 2014

TARTA DE PISTACHO, CARDAMOMO Y ACEITE DE OLIVA VIRGEN EXTRA

Hola! :)




Vengo a traeros una tarta deliciosa, pero antes quiero agradeceros a todos vuestras visitas al blog. Me encanta decir que el lunes tuve más de 3.400 visitas, y durante el fin de semana casi 2.000 diarias. Todo un récord para este pequeño blog que ni en sus mejores sueños había alcanzado tal cantidad de lectores!! Aunque vengáis tan educaditos, de puntillas y en silencio… os "veo", y …. me encanta, porque sólo con vuestra presencia me animáis. No necesito nada más… :)

Pero vamos con la receta, que me emociono! :P


Si os gustan los pistachos, indudablemente esta es vuestra tarta.
Si os gusta el Aceite de Oliva Virgen Extra, es vuestra tarta.
Si os encanta el aroma de cardamomo, es vuestra tarta.
Si os gusta el verde, lo es.

Los ingredientes necesarios para unas 8 porciones son:


Algunas aclaraciones en cuanto a los ingredientes:

Los pistachos, sin sal.

La harina de maíz NO es Maizena. La Maizena es fécula de maíz, es decir, harina de maíz mucho más refinada. La harina de maíz se puede encontrar fácilmente en cualquier supermercado bien surtido, pero si no la encontráis se puede sustituir por harina de trigo o de avena, en la misma proporción.

El azúcar caster NO es azúcar glass o impalpable. Es un azúcar extra fino muy popular en Reino Unido, que no es fácil de encontrar, pero que lo podemos hacer en casa muy fácilmente. Sólo tenemos que poner en la picadora o robot de cocina la cantidad que vayamos a usar de azúcar blanco normal y picarlo hasta que esté mucho más fino pero no pulverizado del todo.

El Aceite de Oliva Virgen Extra yo lo he usado de "Olivares del Derramador" variedad Arbequina.

Los huevos deben estar a temperatura ambiente, así que sacadlos de la nevera por lo menos media hora antes de hacer la receta.

El bicarbonato es el sobrecito azul de las gaseosas, o bicarbonato de sodio.

Elaboración:

Primero precalentamos el horno a 170ºC, y engrasamos un molde de 23cm.

Ponemos los pistachos en una sartén, sin ningún tipo de aceite o grasa, y los tostamos durante dos o tres minutos, sin dejar de removerlos, hasta que empiecen a soltar un poco de su grasa y huelan a nuez tostada. Cuidado que no se quemen, sólo se trata de calentarlos para potenciar su sabor. Dejamos que enfríen un poco.

Quitamos la piel de las vainas de cardamomo, sacamos las semillas y las picamos con el mortero.

A estas alturas la cocina ya huele …. mmmmm.

En una picadora potente trituramos los pistachos junto al cardamomo hasta convertirlos en un polvo como si fuera arena, y en un bol lo mezclamos bien con la harina de maíz y el bicarbonato. Reservamos esta mezcla.

En un cazo calentamos el AOVE junto a la mantequilla hasta que ésta de derrita, pero sin llegar a hervir. Apartamos del fuego y dejamos que pierda un poco de calor.
Mientras, en otro bol y con unas varillas, batimos los huevos con el azúcar hasta que quede espumoso, y muy poco a poco vamos añadiendo el aceite con la mantequilla sin dejar de batir. Debe quedar todo bien integrado.

A esta mezcla líquida añadimos la mezcla de pistachos y harina anterior. Removemos con cuidado con movimientos envolventes hasta que nos quede una masa untuosa. Rallamos el limón (que habremos lavado bien), e incorporamos tanto la ralladura como su zumo. Mezclamos todo.

Vertemos la mezcla en el molde y horneamos durante 35-40 minutos. Como siempre, depende de cada horno, y comprobaremos si está listo pinchando un palillo y si sale limpio podemos terminar la cocción.


Dejamos enfriar dentro del molde y servimos acompañado de unos pistachos picados y un poco de azúcar. También está delicioso con un poco de nata montada.

Como es una tarta muy jugosa aguanta perfectamente hasta dos días, aunque el color verdoso puede desvanecerse un poco.

Listo!
Espero que os guste.

Rossella

jueves, 13 de marzo de 2014

ENSALADA DE MELÓN CON MORAS Y QUESO FETA




Estoy emocionada con esta ensalada!
Es sabrosa y resalada
y de hacer, no cuesta nada!


Ale! Momento Gloria Fuertes. Mis más sinceras disculpas. Este ataque poético me debe haber dado porque estoy intentando poner mi cuerpo en movimiento y, como no está muy acostumbrado, las neuronas debo tenerlas a ralentí, para no abusar y que algo permanezca aletargado y a salvo. La Naturaleza, que es sabia. Estoy caminando unos doce kilómetros día sí y día no. No pretendo llegar a Santiago ni nada de eso, en realidad todavía no habría llegado a Albacete. Tampoco me estoy entrenando para los próximos JJOO, simplemente me lo propuso mi hermano porque él lo hace habitualmente y acepté (en qué hora!! porque el primer día pensé que nunca más recuperaría los dedos… Vaya ampollas!! :S )

La verdad es que el recorrido es bonito y una vez te acostumbras no cuesta tanto (aunque tengo que confesar que todavía hay días que llego que parezco un Gusiluz). 

Parte de mi recorrido

Pero volvamos a la ensalada.
No voy a hablar del melón, porque todo el mundo sabe que es muy sano, ligero, refrescante, vitaminado y mineralizado, antioxidante, diurético… y bastantes cosas más, todas buenas. Por eso, y porque no tenía lechuga, hoy me he hecho la ensalada con melón, de dos colores, del blanco (verde) y del amarillo, y reconozco que ha sido un acierto. Estaba muy buenísisisisisisima!


Lleva, cada ración:

1 loncha grande de Melón verde
1 loncha grande de Melón Amarillo
10 o 12 Moras
Queso feta
3 cucharadas soperas de AOVE "Olivares del Derramador" variedad Arbequina
2 cucharadas soperas de zumo de Limón
Ralladura de Limón
1 Chalota pequeña
1/2 Guindilla 
Cebollino
Sal
Pimienta

Cortamos el melón con un pelador para conseguir lonchas muy finas, lo colocamos en el plato y añadimos las moras partidas por la mitad y el queso feta desmenuzado.

En un bol hacemos una vinagreta con el aceite, el limón, la chalota en rodajitas finas, la ralladura de limón, el trozo de guindilla picado, sal y pimienta. Removemos bien y lo vertemos por encima de la ensalada.

Picamos un poco de cebollino y lo espolvoreamos sobre la ensalada.

Listo.

Espero que os guste.

Rossella

PD. Por cierto, este fin de semana se celebra el 27º Festival del Melón y la Sandía en Costa de Araujo (Lavalle), Argentina. 
Saludos.
Va por vosotros!

miércoles, 19 de febrero de 2014

LA ENSALADA DEL PASTOR




A veces no es fácil escribir una introducción interesante, amena,  ni tan siquiera al menos un poco graciosa que acompañe a las recetas que publico.
Esta receta no tiene historia detrás, tampoco tiene un por qué... Si por lo menos no hubiera pasado la Navidad tendría sentido al menos el nombre (aunque habría sido más correcto llamarla entonces "Ensalada de los pastorcillos").
Simplemente vi la uva en el mercado y ... se me antojó uva!

La verdad es que si se busca en San Google "Ensalada de pastor", aparecen un millón ciento veinte mil resultados, literal, y si vemos las imágenes... yo por lo menos llego a la conclusión de que los pastores comen de todo. Así que, por qué mi ensalada no iba a ser de pastor? Los ingredientes son... muy camperos, y como no me refiero a los pastores de almas sino a los de campo (con rebaño de cabras a ser posible), pues se queda con el nombre y Santas Pascuas!.

Los ingredientes son:

Uva tinta (se puede poner blanca también, o una mezcla de las dos)
Queso de cabra en rulo
Una cucharada sopera de Piñones ibéricos
1/2 Guindilla roja
El zumo de medio Limón
Sal
Pimienta recién molida
Una pizca de Orégano, si es fresco mejor.
Aceite de Oliva Virgen Extra variedad Koroneiki de Olivares del Derramador

Primero tostamos los piñones en una sartén, sin aceite y sin dejar de vigilar y remover, porque se queman con facilidad. Reservamos.

Partimos los granos de uva por la mitad y quitamos las semillas.
Partimos el queso con las manos a trocitos y lo añadimos a las uvas.
Cortamos unos aros de guindilla y los añadimos también.
Añadimos los piñones, que ya se habrán enfriado.
Salpimentamos, sazonamos con orégano y regamos con el zumo de limón. Si el orégano es fresco lo añadimos directamente y si es del seco lo pulverizamos un poco frotándolo entre las palmas de las manos.
Añadimos un chorro de aceite de oliva virgen extra y removemos todo.
Servimos y listo.

Puede parecer una mezcla un poco rara... Queda una ensalada agridulce y picante a la vez, refrescante y acogedora (he dicho "acogedora"?? Una ensalada puede ser acogedora?? Pues.... sí, eso me parece). El caso es que está muy rica y es diferente.

Espero que os guste!

Ah! Una cosa antes de irme... Lo de los piñones ibéricos es importante. Están los ibéricos y los chinos. No tengo nada en contra de los chinos, pero los piñones chinos no me gustan. Son más baratos, pero casi no saben a nada y tienen un brote o germen muy grande, con una textura diferente, que a mi no me resulta agradable. Se distinguen, aparte de por ser la mitad de caros que los mediterráneos o ibéricos, porque son más redondos y cortos. Si no podéis usar piñones ibéricos, es preferible que los sustituyáis por cualquier otro fruto seco, como nueces, almendras o avellanas.


Rossella


lunes, 16 de diciembre de 2013

ARROP Y TALLAETES

Aaaaaaaaaarroooooooooooooooop y tallaeeeeeeeeeeeeeeeeeetes….

Ains! que pena que no sepa poner archivos de audio!! (porque seguro que se puede, pero ni sé, ni seguro que me atrevería a gritarlo).

Los que sois de Alicante seguro que ya lo estáis oyendo… Bueno, los de Alicante de pueblo, como yo, porque este postre, o tapa dulce, o "tentempié para toda la vida" (porque las calorías que lleva te alimentan para los restos de la vida que te quede), es tradicional que se venda a grito pelao por las calles.
Antiguamente seguro que los vendedores venían en burra desde Benigánim u otros pueblos de la Vall d'Albaida hasta mi pueblo, llevando en tinajas y orzas el Arrop y tallaetes, pero yo siempre los he conocido en un Renault 4 o similar (eh! eh!, que no soy tan mayor!!), y con megáfono, anunciando su dulce carga por las calles: ARROOOOOOOP Y TALLAEEEEEEEEEEETES….!

Y es que el "Arrop y Tallaetes" es un postre típico de la provincia de Alicante, parecido al "Arrope y Calabazate" murciano, pero con algunas diferencias. El murciano lleva más tipos de fruta, como higos, melón, melocotón…


El de la foto es el que compró mi madre a finales de verano y que todos coincidieron en que estaba buenísimo. Todos menos yo, porque…no me gusta, aunque me gustaría que me gustara. Con el arrop me pasa como con la miel, que la veo y pienso que tiene una pinta estupenda y que debe estar de muerte, pero cuando la pruebo… pues no. Demasiado dulce para mí. La miel como ingrediente de un plato sí, pero sola no.
A lo que voy…

El arrop o arrope se elabora desde hace siglos, pues es una herencia árabe que se ha quedado en la gastronomía valenciana y consiste en reducir el mosto de uva hasta que adquiere una consistencia de jarabe muy espeso al que se añaden trozos de calabaza (tallaetes en valenciano significa cortaditas). Supongo que como los árabes no podían tomar el alcohol del vino, usaban el mosto para otras elaboraciones y una de ellas fue esta. La mejor época para elaborarlo era durante la vendimia y la receta fue pasando de generación en generación hasta llegar casi intacta a nuestros días.
Digo "casi", porque hay recetas antiguas de convento, que seguro que son las más auténticas, que se complican bastante la vida, pero básicamente el proceso sigue siendo muy parecido.

Se dice que el arrope fue el primer dulce elaborado por los hombres, pues el único dulce que conocían era la miel, producto natural y en ocasiones escaso.

Ah! y el arrope es una semi-conserva, por eso se aprovecha para añadirle fruta.
El Renault4 del arropero!

Nunca he hecho Arrop y tallaetes, pero tengo la receta, así que si alguien se atreve… No es difícil y lleva pocos ingredientes, aunque me suena que debe ser laboriosa de hacer. Por cierto que uno de los ingredientes es la cal. Si, cal para cocinar la fruta… pero que nadie se asuste! ahora se usa nitrógeno y cosas mucho más raras y no pasa nada (o eso espero… a ver a la larga! por lo menos el arrope tiene la seguridad probada! jaja). La que se usa es la cal de bolo y se vende en droguerías.

INGREDIENTES:

2 L de Mosto
2 L de Agua
500 gr de Calabaza de asar o de confitar
200 gr de Cal de bolo

Primero ponemos el agua y la cal de bolo en una olla al fuego, removemos y dejamos hervir. Cuando hierva, apagamos el fuego y dejamos que la cal repose y se deposite en el fondo de la olla. El agua debe quedar transparente.
Mientras esto ocurre preparamos la calabaza, la pelamos y la cortamos en trozos irregulares, del tamaño de una nuez más o menos, algunos mayores y otros en gajos más pequeños.

Cuando el agua está transparente la pasamos poco a poco a otro recipiente donde tendremos dispuesta la calabaza. Para hacer esto lo mejor es que cojamos un cazo y, con cuidado de no remover el fondo, vayamos pasando el agua al nuevo recipiente.

Dejamos la calabaza en este remojo durante una noche entera (es lo más cómodo, pues debe permanecer sumergida en el agua con cal durante unas 8 horas). En este tiempo la cal cocinará la calabaza, dejándola esponjosa por dentro y muy turgente por fuera.
Pasado este tiempo la sacamos y la lavamos bien con agua. La reservamos mientras hacemos el arrop:

En una olla, preferentemente de cobre, dejamos hervir y reducir el mosto hasta que tenga la consistencia de un jarabe espeso. Para saber si tiene el punto conveniente, ponemos una cucharada en un plato y pasamos el dedo como para hacer una ralla limpia, si esa ralla se cierra rápido debemos dejarlo más tiempo. Tenemos que conseguir un almíbar espeso y muy oscuro.

Ahora sólo queda añadir la calabaza al arrop, hacer que hiervan juntos 5 minutitos para que se empape bien y dejar que se enfríe antes de servir.

Listo!

A qué sabe? Pues… no sabría decir…. Es un sabor dulce, muy dulce, un poco ácido y un poco amargo. Es un sabor muy peculiar que a quienes les gusta les encanta. Es realmente especial, y la textura de la calabaza muy interesante. Deberíais probarlo!
Si no os atrevéis con la receta, lo podréis encontrar en mercadillos tradicionales de casi toda la Comunidad Valenciana, así como en algunas webs como: Natura , Alforins , Casa Vazquez …

Si lo probáis ya me diréis…

Rossella

PD. Siiiii…. ya seeeeee….. que no hice lo que dije que haría en mi anterior entrada de hace unos meseeeessss…. Pero…. como decía nosequién….gracias a Dios no somos ríos, y podemos ir para atrás tantas veces como queramos y necesitemos!

Saludos y… nos vemos!



martes, 23 de abril de 2013

GARBANZOS "RED HOT CHILI PEPPERS" y el cuento de Garbancito...




"Érase una vez un niño tan pequeño que cabía en la palma de la mano. Por ese motivo todos le llamaban Garbancito. Era tan pequeño, que cuando salía a la calle le gustaba cantar: - ¡Pachín, pachín, pachín! ¡Mucho cuidado con lo que hacéis! ¡Pachín, pachín, pachín! ¡A Garbancito no piséis! Sus padres le querían mucho, pues sabían que poco importa el tamaño cuando uno es listo.
Cierto día en que su padre iba al campo, Garbancito le pidió que le dejara acompañarle y guiar al caballo. - ¡Verás cómo puedo hacerlo! - Garbancito le pidió que le situara sobre la oreja del animal, desde donde le iba dando órdenes que éste obedecía a pesar de no saber de dónde venían. - ¿Ves, Papá? ¿Qué más dá ser pequeño si puedes pensar?
Caminando, caminando, llegaron al prado de coles y Garbancito saltó al suelo para estirar las piernas. Mientras su padre recogía las verduras para luego venderlas en el mercado, el diminuto muchacho jugaba entre las hileras de plantas. Jugando y saltando, Garbancito no cayó en la cuenta de que se alejaba cada vez más de su padre.
Tras uno de sus saltos, Garbancito fue a caer dentro de una col. El movimiento de Garbancito captó la atención de un enorme buey que pastaba a pocos pasos de allí. El gran animal de color pardo se dio la vuelta, se encaminó hacia donde estaba el minúsculo muchachito y se comió la col de un bocado con el niño dentro.
Cuando llegó la hora de volver a casa el padre buscó a Garbancito por todas partes, pero fue incapaz de encontrarlo. Tras mucho tiempo, avisó a su mujer y juntos recorrieron caminos y campos buscando a su hijo: - ¡Garbancito! ¿Dónde estás? - Gritaban al unísono. Pero cayó la noche, vino el día y Garbancito no aparecía.
Los padres apenas durmieron y después del desayuno siguieron buscando. Cayó la lluvía y después nevó, y los padres seguían buscando: - ¡Garbancito! ¿Dónde estás? - Llamaban a voz en grito. - ¡Aquí estoy! ¡En la tripita del buey, donde ni nieva, ni llueve, ni hace frío! - Escucharon a lo lejos.
Contentos por haberle encontrado, los padres del hicieron cosquillas en la nariz al enorme buey pardo. Con un gran estornudo del animal, Garbancito salió de la tripa y abrazó a sus padres con alegría. Mientras volvían a casa para celebrarlo, los tres cantaban alegres: - ¡Pachín, pachín, pachín! ¡Mucho cuidado con lo que hacéis! ¡Pachín, pachín, pachín! ¡A Garbancito no piséis!"


Uno de los mis cuentos favoritos de pequeña...

Pero ya no os voy a contar más cuentos, os voy a contar cómo he hecho estos garbanzos, que son un aperitivo o picoteo delicioso.

"Érase una vez un Bote de Garbanzos que estaba perdido en el fondo de una nevera. Estaba asustado porque no encontraba la salida de aquella cueva oscura y fría donde de vez en cuando una luz cegadora le despertaba de su letargo.

Los pequeños garbanzos se contaban historias entre ellos para aliviar su aburrimiento, historias de tiempos pasados en las que recordaban juegos felices con sus amigos el salmón, el arroz, o sus vecinas las verduras, o cuando viajaron a Tenerife y La India... y cómo se divirtieron cuando les metieron en una especie de noria y salieron hechos puré!!

Ahora las cosas ya no eran tan divertidas...Temían que se hubieran olvidado de ellos y que pronto podían empezar a tener que aguantar a los pesados y malolientes hongos. Tenían que hacer algo!! Llamar la atención de la dueña de la nevera no iba a ser fácil, debían estar atentos y en cuanto volviera la luz y todos juntos, empujar al bote de mayonesa que era bastante gordo y para colmo tenía como aliados a la tarrina de queso y a un yogur!

Pero lo consiguieron! y felices vieron cómo una mano se acercaba a ellos, los agarraba y unos ojos los miraban con cara de "Y qué hago yo ahora con estos??"


De pronto se vieron sobre un papel de cocina, en una fuente de horno.

Todavía temblaban un poco por el frío de la nevera, y estaban pálidos, así que a la dueña se le ocurrió primero escurrirlos bien y luego echarles por encima un poco de sal, pimienta, pimentón, chile en polvo y cúrcuma.

Ya no estaban pálidos, pero seguían estando fríos y temblorosos, así que los metió al horno, calentitos, a 200ºC hasta que vio que los pálidos y fríos garbanzos dejaban de parecer nórdicos y empezaban a tener un color más del sur.

Los garbanzos salieron del horno cantando y bailando! salsa, rock... Tan contentos estaban que invitaron a cervezas a todo aquel que se encontraron. Crujientes, sabrosos, picositos...

Y colorín colorado... este cuento se ha acabado.

Os ha gustado?"

Moraleja: si no habéis entendido nada, lo entenderé. Preguntad que os responderé.

Saludos

Rossella

lunes, 15 de abril de 2013

ARROZ CON LECHE




Por fin estoy de vuelta! Ya empezaba a tener ganas de asomarme por aquí de nuevo...

Sólo una recomendación: ni se os ocurra, ni remotamente, pillar la gripe A!!! Vamos, que si la veis, cruzáis de acera, ni la saludéis!!!Nada, cero, como si no existiera!!! En serio lo digo! Es lo peor! Yo pensé que era una gripe normalita hasta que el cuarto día de fiebre empecé a marearme, a no poder respirar, ni hablar, mi cabeza era el bombo de Manolo!... tosía y era como si se me fueran los pulmones de excursión a Indochina! Tuve que ir yo de excursión al médico, claro, con lo poco que me gustan... En fin, que he estado hecha una piltrafilla, pero ya estoy recuperada, vivita y coleando.

:)


Y para olvidar mis males, he hecho arroz con leche, así de paso agradecía a mi enfermero sus desvelos, porque le encanta. :D
Además, me he dado cuenta de que no tenía esta receta puesta en el blog, con lo clasicona que es y lo viejuna y de siempredetodalavidadeDios.

Pues bien, no tengo ningún secreto especial. Mi arroz con leche es el de siempre, lo único es que de vez en cuando, a la hora de servirlo, le pongo un poquito de ralladura de naranja por encima, pero muy poquito.

Los ingredientes, para unas 8 raciones:

1,5 L de Leche entera
215 gr de Arroz redondo
200 gr de Azúcar blanco
Un palo de Canela en rama grande
La corteza de medio Limón (sólo lo amarillo)
1 tacita de las de café de Nata para cocinar
Canela molida

Se ponen a cocer todos los ingredientes juntos, menos la nata, y empezando desde frío (es decir, no pongo el arroz cuando la leche empieza a hervir, sino que lo pongo todo junto desde el principio).
Se deja al fuego suave durante unos 35-40 minutos, hasta que el arroz está hecho.
Retiramos el palo de canela y la corteza de limón.
Lo dejamos templar y añadimos la tacita de nata (no es necesario, pero a mi me gusta el arroz con leche muy cremoso), removemos y repartimos por los cuencos de servir.
Espolvoreamos con canela molida.

Listo.

Espero que os guste!

Rossella

domingo, 7 de abril de 2013

COCA DE MOLLITAS DE LIMÓN


El limón es bueno para la garganta cuando está uno resfriado, no??
Bien. Pues será por eso que con la gripe tremebunda que tengo me ha dado por hacer Coca de Mollitas al Limón, para ver si se me pasa antes, que llevo ya una semana menos un día con ella y ya la tengo más que "aborresía"!!

Dicen que la gripe dura siete días sin medicación y una semana con medicación. Me queda un día!!! aunque la verdad es que me he comido un trozo de coca y ya me encuentro mucho mejor, vamos... dónde va a parar!! Es por el limón seguro...


Coca de Mollitas de Chocolate
Ya puse la receta de la Coca de Mollitas tradicional (la que se hace con hojaldre o con masa de pan), hace un tiempo. Lo digo porque como esta ha sido un poco experimento, por si acaso me salía un fiasco, partí la masa en dos y una parte la hice al limón y la otra con chocolate. De la de chocolate os dejo las fotos, pero la receta la podréis ver en la entrada antigua, pinchando aquí: Coca de Mollitas.

Coca de Mollitas de Chocolate
En cuanto a la de limón, os he de decir que de fiasco nada. Está muy rica y es bastante suave. Tiene un agradable sabor a limón y no es dulce en exceso.

Los ingredientes:

1 base de Hojaldre 
125 gr de Mantequilla
6 cucharadas de Azúcar
Ralladura de 2 Limones grandes
1 cucharada de zumo de Limón
8 cucharadas bien colmadas de Harina de trigo

Precalentamos el horno a 200ºC.

Extendemos el hojaldre y pinchamos con un tenedor varias veces por todo el centro de la masa, dejando sin pinchar un centímetro y medio hacia el borde.

Con el resto de los ingredientes hacemos las mollitas. Para ello sólo tenemos que mezclarlos bien con las manos o con una cuchara hasta que se formen los grumos, y los ponemos por encima de la masa de hojaldre.
Si no derretimos la mantequilla será más facil mezclarlo todo con las manos, si la derretimos un poco, las mollitas saldrán mejor removiendo con una cuchara.

Horneamos 10 minutos a 200ºC, o hasta que la masa y las mollitas empiecen a dorar.

Lista!

Espero que os guste.

Rossella