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lunes, 27 de octubre de 2014

PULPO AL HORNO AL ESTILO MURCIANO (ACTUALIZACIÓN Y RECETA DEFINITIVA)

Actualizo la receta. He encontrado la receta buena, la definitiva, la que sale tal cual lo he comido siempre en los bares, tascas y restaurantes murcianos.
Me la ha pasado mi hermano, que tras muchos ensayos y errores, ha dado con ella. Gracias Pedro!! :)
Yo estudié en Murcia, y recuerdo aquellas tardes y noches por las tascas, tomando vinos y cañas acompañados de marineras, reclutas, tigres, tostadas de sobrasada, y.... pulpo. Un pulpo exquisito, hecho al horno y con unas gotas de limón, que es uno de los mejores bocados que he probado en mi vida (en serio... no exagero).
Qué tiempos aquellos!! En fin....
Luego he buscado la receta de ese pulpo, y he encontrado varias, pero la que mejor sale, y la que más se parece es la siguiente:
Se coge un pulpo grande, muy grande, el mayor que podáis encontrar (porque encoge, y lo bueno de este pulpo es que los tacos sean lo más gordos posible), le quitáis la cabeza, lo laváis bien y lo metéis en una fuente de horno honda untada con aceite de oliva virgen extra. Por encima le echáis una lata y media de cerveza, una copita de coñac, unas hojas de laurel y el zumo de una naranja. Añadís un poco de sal, muy poca.
Se mete al horno medio hasta que al pincharlo con un palillo este entre sin problemas. 
Para que os hagais una idea, el pulpo que yo cociné pesaba 6,5Kg., y lo tuve 45 minutos en el horno.
Se sirve tibio, cortado en tacos de unos tres centímetros, sin más acompañamientos que un chorro de limón.

NOTA: Es mucho mejor que el pulpo haya sido congelado durante 24 horas por lo menos antes de hacerlo, porque así se rompen las fibras y está blandito. Así que ya sabéis, congeláis y descongeláis el pulpo antes de hacerlo. 

lunes, 20 de enero de 2014

CEBICHE PERUANO

Lunes... En fin, dejémoslo, da igual...



Hace tiempo que mi hermano me pidió que pusiera en el blog la receta del Cebiche peruano (creo que en el fondo no sólo quería que la publicara en el blog, sino que lo que pretendía era que le invitara a comer cebiche, cosa que ha conseguido este fin de semana, y yo encantada! no vayáis a pensar...).

Pero vamos por partes.

Primero, el nombre del plato:
Se llama Cebiche, Ceviche, Seviche o Sebiche, pues todas estas formas están recogidas y aceptadas por la RAE. Podéis encontrarlo escrito de cualquiera de estas formas.

Segundo, su origen:
Hay diferentes interpretaciones en cuanto al origen de este plato, pues el cebiche se prepara en casi toda Sudamérica, pero parece ser que debido a que su principal ingrediente es el pescado, hay hipótesis más que fiables que lo sitúan en la gastronomía de los pueblos indígenas de las costas pacíficas de Sudamérica, en la zona del actual Perú, y según fuentes históricas peruanas el cebiche se habría originado en primer lugar en la cultura Moche, en el litoral de Perú, hace más de dos mil años.
En Perú el cebiche es considerado parte de la identidad nacional y es venerado como elemento central de su gastronomía, habiendo sido declarado formalmente Patrimonio Cultural de la Nación. Además desde septiembre de 2008 y por una Resolución Ministerial del Ministerio de la Producción de la República del Perú, el día 28 de junio fue declarado como "Día del cebiche" a nivel nacional.
Por todo ello espero que si algún peruano lee esta receta no se eche las manos a la cabeza y se acuerde de todos mis antepasados hasta antes de Colón. La he preparado con todo el cariño y procurando seguir la receta tradicional lo más fielmente que he podido y con los ingredientes de que disponemos en este otro lado de "el charco".


Tercero, los ingredientes:
Como ya he comentado, el cebiche se elabora en casi toda Sudamérica, así que los ingredientes utilizados varían de un país a otro. En todas recetas el ingrediente principal es el pescado y dependiendo del país se usa una variedad u otra y en ocasiones combinaciones de varios tipos de pescado y marisco.
El pescado se acompaña con otros ingredientes como tomate, pepino, cebolla, pimientos, según el país y el cocinero que lo elabore, pero yo voy a seguir la receta clásica del cebiche peruano, y los ingredientes que he utilizado son muy pocos: pescado, cebolla, ají, cilantro, zumo de limón, sal y pimienta. Os hablo de ellos.

El pescado debe ser de carne blanca y a poder ser sacado del mar con anzuelo, no con red, para evitar que su carne sufra. Mi pescado ya estaba pescado, así que prefiero pensar que lo sacaron con anzuelo (aunque en realidad, segura y sinceramente, no podría distinguirlo).

Dicen los entendidos que el mejor pescado para preparar cebiche es el lenguado, pero yo no encontré ese día en la pescadería y usé corvina, que después del lenguado es uno de los mejores pescados que se pueden utilizar. Pero si tampoco encontráis corvina, se puede hacer con mero.

Corvina

Y hablando de corvina...
Sabíais que la corvina tiene unos huesecillos en la cabeza llamados otolitos (del griego "orejas de piedra")?. Pues sí. En realidad todos los peces los tienen, lo que pasa es que dependiendo de la variedad unos los tienen mayores que otros y en algunos casos son tan pequeños que casi no se ven. Pero en la corvina se ven, y mucho. Están el centro del cogote, en la parte de atrás de los ojos y son de color blanco, parecidos al nácar o al marfil.

Ubicación de los otolitos

Los gaditanos los conocen muy bien...
Estos huesecitos les sirven a las corvinas para orientarse, regulando su equilibrio y por eso se llaman otolitos ("orejas de piedra"). Ya se sabe, el día en que se aprende algo nuevo no es un día perdido...
Y digo que los gaditanos conocen muy bien los otolitos porque en la bahía de Cádiz, sobre todo en el Puerto de Santa María, hay una tradición marinera que viene desde la Prehistoria (se han encontrado otolitos en muchas excavaciones arqueológicas de la zona), consistente en una vez extraídos los otolitos de la corvina, usarlos como amuleto para la buena fortuna. Incluso se dice que alivia los dolores reumáticos y el dolor de cabeza, pero esto no está demostrado. Por ello actualmente es frecuente ver estos huesos engarzados y usados como colgantes, aunque ya desde la antigüedad los marineros lo guardaban como algo muy preciado y solían llevarlo en pequeñas bolsas de tela o sueltos en sus bolsillos.
De hecho yo tengo uno desde hace mucho tiempo y no sabía esto!

Mi colgante

Pero aparte de esto, también se dice que en la escama de una gran corvina, si se ve al trasluz, se puede observar el manto de la Virgen del Rocío... En fin... no sé....
(Ya decía yo.... por qué el pescadero pretendía quedarse con MIS huesecillos de corvina??? Se los pedí, claro! jaja)

La cebolla que se utiliza es la morada y el ají el ají limo o ají mochero, que es una variedad muy picante y aromática de la especie Capsicum chinense. Tampoco encontré ají limo y usé el ají rojo:

Ají limo
Ají rojo



En cuanto al limón, parece ser que en un principio el pescado se maceraba con naranja agria, pero actualmente se hace con limón peruano, que tampoco encontré, así que usé una mezcla de limón y lima.

Y creo que ya está todo, así que voy con la receta.


INGREDIENTES para 4 raciones:

1 kg de lomos de Corvina
1 Cebolla morada grande
8 Limones amarillos
14 Limas
2-3 Ajís rojos
Un ramillete de Cilantro
Sal
Pimienta blanca

Importantísimo: El pescado tiene que estar siempre frío!! (y por supuesto fresquísimo).

Primero cortamos la cebolla en pluma, es decir, la pelamos, la partimos por la mitad a lo largo y la fileteamos en rodajas muy finas de forma que queden medios aros. La dejamos en remojo en agua fría para quitar un poco la fuerza mientras cortamos el pescado.

Restregamos con un trozo de ají toda la superficie del bol donde vayamos a dejar el pescado cortado.

Quitamos con cuidado la piel del pescado pasando el cuchillo bien afilado entre la piel y la carne (con la parte de la piel sobre la tabla de cortar). Luego lo cortamos en cuadraditos de unos 2 x 2 centímetros aproximadamente. Lo dejamos en un bol de vidrio o cerámica y le añadimos la cebolla escurrida. Mezclamos suavemente con las manos o con una cuchara.

Para preparar el ají sólo hay que cortar las dos puntas y desecharlas. Lo partimos por la mitad a lo largo y vaciamos de semillas. Lo cortamos en rodajitas finas y lo añadimos al pescado.

Ahora cortamos los limones y las limas por la mitad y los vamos escurriendo sobre el pescado con cuidado de que no nos caigan las semillas y sin pretender dejarlos secos, porque si los escurrimos demasiado lo que conseguiremos es que la parte astringente salga y fastidie el cebiche. Como son muchos los cítricos a exprimir, esto nos llevará unos minutos y el pescado ya habrá empezado a cocerse en el zumo y comenzará a tomar color.
Cuando terminemos de exprimir puede que el pescado ya tenga el punto de cocción deseado, pero si lo encontramos demasiado crudo podemos dejarlo unos minutos más. Yo lo dejé en total, desde que empecé a exprimir, 10 minutos. El punto de cocción va al gusto, hay quien le gusta más crudo y con 5 o 6 minutos lo tiene listo y quien le gusta más macerado.

Sazonamos con sal y pimienta blanca.

Picamos el cilantro y lo añadimos también. Removemos un poco y servimos.

Listo! A disfrutar de esta delicia de plato!!

Como veis, las fotos del plato no son NADA estudiadas, y no lo son porque este plato se hace y se come, porque de lo contrario, como el limón sigue cociendo el pescado, corremos el riesgo de que se haga demasiado y se arruine el plato. Y eso es pecado mortal de necesidad!!

Espero que os guste!
Y gracias a Perú por esta maravilla gastronómica!.

Rossella

martes, 5 de marzo de 2013

PIEL SECA DE BACALAO

Hoy he ido al mercado y en el puesto de salazones, mientras me despachaban un poco de hueva de atún*, me he puesto a echar un ojo por el puesto (os habéis enterado de algo?? qué manera de repetirme!!) y no he podido evitar fijarme en esto:




Se me han ido los ojos detrás! Se me han puesto "ojos de brótola" que diría mi tío Juan!! (osea, muy abiertos y redondos, como los tiene el pescado que así se llama... Juan no, brótola!) Y es que hacía siglos que no veía piel seca de bacalao.
Al preguntarle al chico de los salazones me confirmó que era lo que pensaba, y que lo traía porque 'Ahora se ha puesto de moda y en muchos restaurantes lo sirven como un aperitivo "puturrú de fuá" ... ya ves... si esto es más antiguo que mi abuela!!'

Y tiene razón el "salaurero". Los salazones son de la época que atacaron. Quienes? pues no sé... los primeros que atacaran! Vamos, que lo de salar el pescado por esta zona tiene más años que el hilo negro. Aunque en realidad lo de salar el bacalao no es un invento mediterráneo.

La historia del bacalao seco y salado tiene un pasado muy remoto. Ya desde el siglo IX los vikingos solían secar este pescado al aire frío de las Islas Lofoten, en el norte de Noruega. Era una excelente forma de asegurarse una nutritiva reserva de proteínas que pudiera llevarse durante los largos viajes rumbo a Groenlandia y América del Norte. 
Luego los vascos del golfo de Gascuña, entre España y Francia, avanzaron en el Atlántico septentrional en busca de ballenas. Allí encontraron los espesos bancos de bacalao y procedieron a conservar el pescado con sal, como hacían con la carne de ballena. Así fue como comenzó la difusión de este alimento en el sur de Europa. Los vikingos y sus descendientes aprendieron de los vascos este secreto gastronómico y llevaron el bacalao salado (y seco también) en sus comercios allende el océano. Su difusión en América Central y en América del Sur, sin embargo, se debe a los portugueses y a los españoles en la época de la colonización.

Si queréis saber algunas, muchas, cosas más sobre la conservación de los pescados, visitad  La Gastronomía de José Soler, donde tienen una página dedicada a esto muy completa.


En cuanto a cómo se come la piel de bacalao seca, pues... A mi me gusta mucho así, tal cual, con algo fresquito para beber (aunque pueda parecer lo contrario, está muy poco salada) tipo cerveza, vino blanco, sidra...
Hay quien la come con pimientos rojos asados y cortados en tiras, o con un majado de aceite de oliva virgen extra, ajo y perejil.
La verdad es que de cualquier forma es un bocado diferente y delicioso.

Animo a quienes no la hayáis probado nunca a que lo hagáis y me contéis.

Por cierto que, he encontrado un libro que ya tiene un tiempo: "La piel asada del bacalao", de Fernando Riquelme Lidón, que tiene muy buena pinta y que no conocía y que pienso comprarlo. Os dejo la reseña, por si os apetece.


Saludos

Rossella

* Por cierto que... tengo que hablar sobre los distintos tipos de hueva que tenemos por aquí, y de los salazones en general, que me encantan!

lunes, 25 de febrero de 2013

CAZUELA DE PATATAS CON GAMBONES

Cómo lleváis el lunes? Yo con un poco de frío, por eso traigo hoy una receta de cuchara, calentita. Además, lleva un poco de picante, así que es doblemente "calentita".


Os cuento. Los ingredientes para 4 raciones son:

4 Patatas medianas (yo he usado patatas rojas, pero cualquier tipo de patata para cocer servirá)
8 Gambones
2 Cebollas moradas
4 dientes de Ajo
1 Guindilla
2 pellizcos de Ñora picada
2 vasos grandes de Agua
Aceite de Oliva Virgen Extra
Sal
Perejil 
Tío Pepe o un vino blanco que os guste

Primero pelamos los gambones y reservamos los cuerpos.
En una cazuela rehogamos las cabezas y las pieles de los gambones con 3 cucharadas de aceite de oliva hasta que estén dorados. Mientras se doran, ir aplastando las cabezas para que suelten el jugo. Cuando estén bien dorados añadimos un chorrito pequeño (la mitad de un vasito) de Tío Pepe o vino blanco y damos unas vueltas para que evapore el alcohol. Luego añadimos el agua y dejamos hervir durante unos 10 minutos.
Colamos y reservamos el caldo.

Mientras hierve el caldo de los gambones, pelamos y escachamos las patatas, picamos las cebollas, los ajos y la guindilla.
En la misma cazuela que hemos hecho el caldo y sin lavarla, añadimos 5 o 6 cucharadas de aceite de oliva y rehogamos las cebollas y los ajos. Antes de que se doren, cuando empiecen a estar transparentes, añadimos las patatas, la guindilla y la ñora, y rehogamos a fuego vivo durante 3 o 4 minutos. Vertemos el caldo de los gambones y dejamos cocer durante 20 minutos. Salamos.
Antes de terminar, cuando falten 3 o 4 minutos, incorporamos los cuerpos de los gambones y dejamos cocer todo junto.

A la hora de servir, picamos el perejil y se lo ponemos por encima.

Listo!

Espero que os guste.

Rossella

martes, 29 de enero de 2013

SALMON AL HORNO CON MAHONESA AL ALLIOLI



Esta es una de esas recetas que uso como comodín, o mejor, cuando yo estoy "comodina" y no me apetece estar nada de tiempo en la cocina, o cuando se nos ha hecho muy tarde para llegar a casa y no me da tiempo a hacer nada más elaborado. 
Generalmente la hago con salmón o con merluza, con los dos tipos de pescado queda bien.

Los ingredientes necesarios para 4 raciones son:

4 filetes de Salmón
Gambas peladas
8 cucharadas soperas de Mahonesa
1 cucharada sopera de Allioli
1 cucharada sopera de Aceite de Oliva Virgen Extra
Sal
Pimienta negra molida

Y lo hago así:

Mientras preparo el plato precaliento el horno a 200ºC, calor arriba y abajo y con aire.

Unto el fondo de una fuente de horno con la cucharada de aceite. 

Coloco los filetes de salmón, los salpimento y les pongo por encima de cada uno las gambas peladas (la cantidad de queráis... unas 5 o 6 por filete si son pequeñas, pero si son de las grandes, 2 o 3).

Mezclo la mahonesa con el allioli y cubro cada filete y gambas con la mezcla.
El allioli en esta receta lo uso del de compra, pero si tenéis tiempo es mejor que lo hagáis vosotros mismos. Tenéis la receta aquí.

Lo horneo durante unos 15-20 minutos, según el grosor del filete de salmón.

Para servirlo, si tengo perejil fresco, lo pico y lo espolvoreo por encima (la última vez no tenía, así que no le puse...)

Lo podemos acompañar de una ensalada verde, y queda un plato muy rico, muy fácil y muy rápido de hacer.

Espero que os guste.

Rossella




jueves, 18 de octubre de 2012

BONITO EN ESCABECHE

Desde que el hombre caza que ha tenido que ingeniárselas para conservar la comida que no podía consumir en un corto periodo de tiempo. Una parte de los alimentos que conseguía debía guardarlos para poder consumirlos en momentos de escasez. Las formas de conservación que ha ido utilizando el hombre, salazones, ahumados, conservas en aceite o manteca..., fueron descubiertos de forma casual, por medio de la observación de lo que sucedía a su alrededor de forma fortuita.


El origen del escabeche se desconoce, aunque se puede atribuir a la cultura islámica, porque la palabra "escabeche" podría provenir de dos palabras árabes: "sakbäy" (que significa "guiso de carne con vinagre"), o de "sikbâg" que era un adobo hecho con aceite frito, vino o vinagre, ajo, laurel, etc.
La forma de conservar en vinagre que se usaba en  Al-Andalus se llamó "iskebêg", luego pasó a llamarse "escabetx" y al final "escabeche".

Es en en s. XIV donde en un manuscrito del Mestre Rupert de Nola, cocinero del rey aragonés Fernando de Nápoles, aparece la primera referencia escrita sobre este tipo de conservación de los alimentos.
El escabeche es una conserva típica de la cocina española, y así está reconocido en el diccionario de la Academia de la Gastronomía francesa, donde se dice que el escabeche es "una conserva a la española, muy aromática".

El escabeche no suelo prepararlo como forma de conservación porque no suele quedar nada que conservar.... lo tomamos como plato, acompañado de una sencilla ensalada verde. El bonito lo preparo así:


Ingredientes para 4 raciones:

Una cola de bonito de tamaño mediano
1 Cebolla blanca
1 hoja de Laurel
15 granos de Pimienta negra
Vinagre de Jerez
Vino blanco
Aceite de Oliva Virgen Extra
Una ramita de Tomillo
6 o 7 dientes de Ajo
Sal

Si no lo ha hecho el pescadero, quitamos la espina al bonito, lo limpiamos bien de espinas y de piel y lo separamos en cuatro lomos.

En una cazuela ponemos suficiente aceite de oliva como para cubrir todo el fondo de forma generosa.

Cortamos la cebolla en medios aros y la rehogamos junto con los ajos (enteros y con piel, sólo hay que hacerles un pequeño corte). Cuando empiece a estar dorada la cebolla, añadimos el laurel, la pimienta y el tomillo, damos unas vueltas y metemos el bonito con un poco de sal.
Ahora lo cubrimos con la misma cantidad de vinagre que de vino blanco, y cuando rompa a hervir, tapamos la cazuela y lo dejamos a fuego lento de 15 a 20 minutos, depende del tamaño de los lomos de bonito, pero no mucho más tiempo para que no se reseque.

Listo!

Espero que os guste.

Rossella



miércoles, 17 de octubre de 2012

GARBANZOS CON SALMÓN

Esta receta me la inspiró María de Decorecetas. Tiene unos platos de cuchara riquísimos en su blog, y el lunes publicó una receta de Garbanzos a la Catalana que me gustó mucho. Ella los hizo en la Thermomix, pero yo no me acabo de acostumbrar a cocinar así, y he preferido usar la cacerola de toda la vida.


Me gustan las legumbres, me parecen sanísimas y además muy sufridas, se acoplan a todo y todo les viene bien, casi nunca protestan... Además ahora que vienen los fríos (o eso espero, porque ya está bien de calores y veranillos de San Miguel y ya toca!), un plato de cuchara es fantástico.

Creo que fue en aquella entrada de María donde le dije que siempre olvidaba poner los garbanzos a remojo la noche antes, y esta vez no iba a ser menos, así que los he usado de bote... qué le voy a hacer? soy un poco despistes...

Bueno, vamos con los ingredientes de la receta, que son para 2-3 raciones:

1 bote de Garbanzos cocidos de 500 gr
2 dientes de Ajo
8 - 10 Almendras crudas y sin piel
Azafrán
1/2 cucharadita de Colorante alimentario
1 Cebolleta
1/2 Pimiento italiano
3 Tomates maduros
1/2 pastilla de caldo concentrado
Un trozo de lomo de Salmón
15-20 colas de Gambas pequeñas
Agua caliente
Perejil picado
Aceite de Oliva Virgen
Sal y Pimienta
Una pizca de Comino en polvo

En una cacerola ponemos un chorrito de aceite de oliva (no mucho, unas tres cucharadas), y todavía frío, echamos las almendras enteras hasta que cojan un leve color dorado. Las retiramos de la cacerola y las dejamos enfriar (en caliente no se pican bien porque no están demasiado crujientes, y vamos a picarlas).
Mientras se enfrían, pelamos los ajos y los machacamos un poco en el mortero junto a las hebras de azafrán, luego añadimos las almendras y las picamos junto a los ajos (a mí me gusta que haya trocitos de todos los tamaños, así que no os preocupéis por picarlas mucho). Reservamos.

Picamos fino la cebolleta y el pimiento, y rallamos los tomates.

En la cacerola donde habíamos dorado las almendras, hacemos un sofrito con la cebolleta y el pimiento picados. Cuando la cebolla empiece a dorar, añadimos la media pastilla de caldo, damos unas vueltas e incorporamos el tomate, el colorante, el comino y un poco de sal y pimienta. Dejamos que se termine de hacer el sofrito.
Añadimos los garbanzos, el salmón cortado en tacos, las colas de gamba, la picada de ajos y almendras, el perejil picadito y cubrimos con agua caliente.

Dejamos cocer a fuego lento hasta que el caldo haya reducido a la mitad (unos 30 minutos, no más porque los garbanzos ya están cocidos).

La pizca de cominos en polvo es opcional. Es muy poca cantidad y casi no se nota el sabor, pero a mi me gusta poner comino a las legumbres para evitar... en fin.... los "problemillas digestivos" posteriores.

Espero que os guste la receta. Si queréis ver la original la tenéis aquí.

Rossella


miércoles, 26 de septiembre de 2012

MEJILLONES A LA NORMANDA



Desde que probé los mejillones a la normanda  que decidí que tenía que aprender a hacer la receta. Me encantaron! así que pregunté allí mismo en el restaurante al camarero. Menuda decepción cuando me dijo que llevaban ciboulette! Por qué?
Pues porque por aquí no encuentro nunca!!
Si busco cebollino, encuentro, pero no es cebollino lo que busco.
Si busco cebolleta, encuentro, pero no es cebolleta lo que busco.
Lo que busco es cebollín, cebolla de verdeo, cebollino francés, cebollino silvestre... y... nunca encuentro! Es muy raro encontrarlo en el mercado. Sé que producimos, pero lo exportamos casi todo a Francia, porque aquí no se conoce mucho y casi no se usa (eso fue lo que me dijo hace algún tiempo alguien que conocí y que se dedicaba a la producción y exportación de verduras y hortalizas).

El cebollín tiene un sabor muy parecido a la cebolla pero un poco más suave.

Cebollín, cebollino francés, cebolla de verdeo
Por eso, cuando los hago, es con cebolleta tierna, la más pequeña que puedo encontrar, o con chalotas, que también tienen un sabor más suave.

Y para que se me pase el disgusto por no tener cebollines, cuando hago estos mejillones, los sirvo acompañados por un montón de pan de baguette crujiente para mojar en la salsa, y una botella de Muscadet bien fría para beber. Y se me pasa! ya lo creo que se me pasa el disgusto....

Por cierto, que seguro que muchos lo sabéis, pero para los que no, el Muscadet es un vino francés blanco, fresco y ligero, que procede de la cepa Melon de Borgoña, y que se produce en el extremo occidental del Valle del Loira, cerca de la ciudad de Nantes.

Pasamos a la receta?
Los ingredientes para unas 4 raciones son:

1,5 Kg de Mejillones
5 Cebollines, o 2 Chalotas, o 2 Cebolletas tiernas muy pequeñas
2 cucharadas de Mantequilla
1 vasito de Vino blanco seco o de Sidra natural
200 ml de Crème fraîche o Nata para cocinar
Un puñado de Perejil picado
Sal y Pimienta

Primero lavamos bien los mejillones, les cortamos las barbas y desechamos los que no están bien cerrados, los rotos y los que flotan.

En una cacerola se derrite la mantequilla a fuego suave y se pochan las cebolletas picadas muy finamente hasta que estén ligeramente doradas y transparentes. 
Se añaden los mejillones y el vino, salpimentamos ligeramente, y se sube la temperatura del fuego. Tapamos la cacerola y dejamos que se abran los mejillones durante 3 o 4 minutos (mientras, vamos dando sacudidas a la cacerola de vez en cuando para que se abran todos al mismo tiempo).
Cuando se han abierto los mejillones bajamos el fuego a muy suave, añadimos el perejil picado, la crema o nata y dejamos cocer de 5 a 8 minutos.

Servir muy calientes.

Listo!
Espero que os gusten.

Rossella


martes, 25 de septiembre de 2012

HAMBURGUESA DE ATÚN

Es casi la sombra...
Se parece, porque ambas son hamburguesas de atún, pero no consigo que me salga como "La Hamburguesa de Atún" del Waldorf: perfecta. O a lo mejor es porque en Nueva York todo me sabe mucho mejor, aunque sea un perrito caliente por la calle! jaja



Estas las he hecho con:

400 gr  de Solomillo de Atún rojo
1/2 Cebolleta tierna
2 cucharadas de Pan rallado
1 Huevo
1 cucharada de Leche
1 diente de Ajo
Sal
Pimienta
Perejil
Nuez moscada
2 gotas de Tabasco

Se pica la cebolleta muy fina y se deja en remojo en agua bien fría.
Se pica la carne de atún a cuchillo bien fina y se reserva en un bol. Se añade el pan rallado, el huevo, la leche, el diente de ajo prensado, el perejil picado y las especias al gusto.
Se escurre la cebolleta y se añade a la mezcla anterior.
Se amasa bien todo junto y se deja reposar en el frigo durante una hora más o menos.
Se forman las hamburguesas (gorditas) y se asan en una sartén bien caliente untada con aceite de oliva virgen, de forma que queden un poco tostadas por fuera y tiernas y jugosas por dentro (en casa nos gustan un poco crudas por dentro).

Se pueden servir solas o en pan de hamburguesa, con cebolla, tomate, lechuga, mayonesa...

Listo!
Espero que os gusten.

Rossella


jueves, 20 de septiembre de 2012

PASTA CON ATÚN ROJO

Tal y como avisé seguimos con la semana temática dedicada  a la pasta. Esta vez toca con atún.


El atún, junto con la raya, la caballa, la sardina, la gallina, el San Pedro, el boquerón, la dorada, el bacalao, la pescadilla, el mero, la.... Todos estos pueden ser mis pescados favoritos???
Pues sí, eso creo...
La verdad es que cada vez me gusta más el pescado y menos la carne, que la pruebo bastante poco... pollo y poco más. Creo que me estoy volviendo gata... miau!

Pues el caso es que el otro día estuve en la pescadería y, como no sabía qué llevarme, decidí llevármelo casi todo: Atún, sardinas, calamar, gambitas, pescadilla... Estaba todo diciendo cómeme! Con el atún hice unas hamburguesas (que en breve os pondré la receta) y este plato de pasta, las sardinas las puse a salar, con el calamar y las gambas hice una cazuelita y la pescadilla la hice frita con pimientos.

Os cuento cómo me saqué de la manga este plato, que no es porque lo hiciera yo, pero estaba...mmmm!
Se necesita, para 2 raciones:

300 gr de solomillo de Atún rojo
250 gr de pasta, en este caso spaghetti
4 dientes de Ajo
Aceite de Oliva Virgen
Perejil picado
2 cucharadas de Alcaparras
4 Anchoas en conserva
Sal y Pimienta

Ponemos a hervir la pasta según las instrucciones del fabricante y mientras tanto, cortamos el atún en dados de un poco más de un centímetro de lado.

En una sartén echamos un buen chorro de aceite de oliva y cuando esté tibio, añadimos los dientes de ajo pasados por el triturador o exprimidor de ajos.
Cuando empiecen a tomar color, incorporamos el atún y damos unas vueltas hasta que se dore un poco. Luego añadimos las alcaparras y las anchoas y removemos para que se mezcle todo bien.
Salpimentamos un poco y espolvoreamos con perejil picado.

Servimos la pasta con la salsa por encima.


Listo!

Espero que os guste...

Rossella


lunes, 17 de septiembre de 2012

SPAGHETTI DE SEPIA CON ALMEJAS Y SALSA DE PIQUILLOS

Vaya.... parece que he perdido el hábito.... No sé cómo empezar!!!

Ya os decía en la última entrada que este verano había cocinado mucha pasta, y que seguramente podría hacer una Semana Temática dedicada a este plato. Pues creo que así va a ser, porque... vamos a por la segunda receta!

...
...
... Ya sé qué es lo que me pasa!!!

Me pasa que he dejado de fumar. Yo!. Yo.... fumadora empedernida y contenta de serlo!
Yo no quería.... Dejar de fumar, digo. A mi me gustaba (y me gusta) mucho fumar, pero entiendo que por salud, libertad y economía es mucho mejor dejarlo.
Pensé que no lo conseguiría, pero sí. Sin mono ni ansiedad. Sin nerviosismos ni pica-pica todo el día.
Cómo?
Pues yo creo que ha sido magia... En serio. Ha sido como si me tocasen con una varita mágica: ahora fumas...plin! ahora no. Y ya está.
Pero claro, ahora estoy aprendiendo a vivir sin algo que me acompañó durante años, y... no es fácil!!
Qué pasa? que yo todo lo hacía con el dichoso cigarro en la mano??? Pues por lo visto sí.
Ahora me cuesta hasta escribir...
Pero que ya no me bajo del burro! Ahora ya está y ya está!
Se está mucho mejor sin tabaco. Mucho mejor!
No me voy a convertir en una talibana del tabaco, pero.... en serio.... los que fuméis os deberíais plantear el dejarlo.
(Y esto lo estoy diciendo yo?????? jajajaja En serio.... estoy flipando conmigo misma! Si hace un año me hubieran dicho que me pasaría esto.... En fin. Muerta me quedo!!)


Y basta del tema. Vamos a lo que vamos.

La receta de hoy es muy sencilla de hacer. Necesitamos, para dos raciones:

250gr de Spaghetti de sepia 
1 vaso de Nata para cocinar
8 0 9 Pimientos del Piquillo asados (de los que vienen envasados)
4 cucharadas de Ketchup
1/2 Kg de Almejas (de las marinera)
Sal
Pimienta negra recién molida
Perejil picado (opcional)

Mientras cocemos la pasta (como de costumbre, en abundante agua y un pellizco de sal gorda, cuando rompa a hervir echamos la pasta y dejamos cocer hasta que esté al dente), en el vaso de la batidora ponemos todos los ingredientes menos las almejas. Trituramos bien hasta conseguir una salsa fina.

Vertemos la salsa en una sartén y dejamos que se caliente un poco. Incorporamos las almejas y dejamos que se abran en la salsa. 

Escurrimos la pasta, la repartimos en los platos y vertemos la salsa con las almejas por encima. Espolvoreamos con perejil fresco picado.

Listo!

Ah! Si os acordáis y tenéis tiempo... Es mucho mejor que las almejas las pongáis en remojo con agua fría y abundante sal (como si fuera agua de mar), durante al menos media hora antes de usarlas, porque así sueltan toda la arena que puedan tener.

Espero que os guste!!

Rossella


miércoles, 8 de agosto de 2012

CALDERETA MARINERA

Hola a todos!

Sigo con mi verano tranquilo...
La verdad es que mi temporada de relax me está viniendo muy bien, pero no puedo evitar echar de menos esto de publicar una entradita diaria, y vuestros comentarios, ir de visita a vuestros blogs... (sí, soy libra y mi balanza se desequilibra en cuanto un gramo de algo se pone en uno de los platos! Miro la fecha de la ultima entrada y pienso... "pero qué vaga!!!" y tengo que volver! ja!)



Os traigo una Caldereta Marinera.

No me hagáis mucho caso, porque creo que me lo estoy inventando un poco, pero cuando me dieron esta receta me dijeron que era típica de los barcos de pesca... Yo no sé si será, pero a mi me gusta imaginar que sí, que cuando los marineros están faenando, en medio de la noche con el frío y la humedad en los huesos y el cansancio del trabajo duro, el cocinero del barco les prepara este plato... En fin.... cosas mías que seguro que no son, pero que me gusta imaginar (ups... si las Antoñitas las Fantásticas volaran yo debería estar atada con un hilo, como los globos!!)

En esta ocasión la hice con raya, pero se puede hacer también con rape. Supongo que con otros pescados también saldrá muy rica, pero yo suelo hacerla con cualquiera de estos dos porque creo que son con los que mejor queda.

Los ingredientes son, para cuatro personas:

8 trozos de Raya
2 Patatas grandes
1 Pimiento verde
1 Cebolla grande
1 diente de Ajo
Perejil picado
Sal y Pimienta
1 Pastilla de caldo (opcional y si no disponéis de fumet de pescado)
Aceite de Oliva Virgen
Vino fino Tio Pepe
Agua o fumet clarito de pescado.

Y lo hago así:

En el fondo del caldero pongo un chorrito de aceite y lo cubro con una cama de cebolla cortada en lonchas muy finas. Encima de la capa de cebollas pongo unos cuantos aros de pimiento verde y encima una capa de patatas, también cortadas en rodajas muy finas. Encima de estas capas pongo otra de pescado. Salpimento, espolvoreo con ajo y perejil picados finos, y vuelvo a empezar con una capa de cebolla, otra de pimiento, patata y acabo con el pescado de nuevo y un poco más de patata. Vuelvo a salpimentar y espolvorear con ajo y perejil.
Ahora vuelvo a echar un chorro de aceite de oliva, una copita de Tio Pepe, y cubro con agua (o fumet de pescado) hasta que sólo se vean las puntitas del pescado. (Si vais a poner la pastilla de caldo, este es el momento, cortada a trocitos y repartida por encima).
Sólo con agua sale muy bueno, así que podéis hacerlo como prefiráis. Pero debéis tener en cuenta que si lo hacéis con pastilla de caldo o fumet, necesitará menos sal)

Lo llevamos al fuego suave y dejamos que haga chup-chup durante una hora más o menos, hasta que el pescado esté hecho, las patatas blanditas pero sin deshacerse y se haya consumido casi todo el caldo.

Es Muy Importante No remover el caldero. Sólo hay que moverlo agarrando el caldero por las asas y moviéndolo de un lado a otro. Así evitaremos que se rompa el pescado y las patatas.

Bueno, pues espero que os guste!!

Saludos a todos y... nos vemos!

Rossella


viernes, 6 de julio de 2012

CLÓCHINAS CON TOMATE


Mejillones o clóchinas?
La verdad es que estos dos bivalvos son muy parecidos. Los mejillones y las clóchinas son hermanos, pero los primeros gallegos y universales y las clóchinas valencianas, de tamaño más pequeño y con un sabor más intenso.Las aguas valencianas son más saladas y nutritivas que las de otras costas más abiertas y esto hace que las diferencias entre el mejillón común (Mytilus edulis) y las clóchinas de Valencia (M. galloprovincialis), sean significativas (aparte de por las diferencias morfológicas, claro).

Estos frutos del mar son un ingrediente tradicional en muchos platos representativos de nuestra gastronomía.


Las clóchinas se cultivan en bateas en el puerto y este cultivo se mantiene con el mismo sistema productivo que en sus inicios, a finales del siglo XIX, permitiendo que el molusto desarrolle un ciclo biológico largo durante un cultivo reposado, basado en las estaciones, mareas y condicionantes del agua del mediterráneo, que proporciona una cosecha limitada a tres meses al año.Son ricas en vitaminas, calcio, hierro, potasio, fósforo, magnesio y Omega 3.

La clóchina de Valencia es única en el mundo por su localización geográfica y por sus métodos de producción (una mínima manipulación y escaso procesado en el acondicionamiento de la cosecha), que la convierten en un producto natural, fresco, artesano y en un producto de temporada de primera calidad.

Ayer me invitaron a comerlas y me pareció que estaban tan ricas que pedí la receta y os la traigo. Refrescantes, sabrosas... tenéis que probarlas así!

La elaboración es muy sencilla. Los ingredientes necesarios son:

1 kg de Clóchinas valencianas (si no, pues Mejillones)
1 Vasito de vino blanco, cuanto mejor sea, mejor
Aceite de oliva Virgen
Sal
Pimienta
4 Tomates
1 cucharada sopera de Comino molido
1 diente de Ajo
Cilantro fresco
1 cucharadita de Pimentón (dulce o picante, al gusto)

Se limpian un poco las clóchinas y se abren al vapor con el vasito de vino blanco y un poco de sal. Se reservan y se guarda el caldo de cocción.

En el vaso de la batidora ponemos los tomates pelados y sin semillas, sal, pimienta, el diente de ajo, el comino molido, el cilantro, un chorrito de aceite y el pimentón. Trituramos bien y añadimos un chorrito del caldo de cocción de las clóchinas para que no quede tan espeso. Removemos bien.

Ponemos las clóchinas en una fuente y vertemos sobre ellas la salsa de tomate. Removemos para que se impregnen bien de la salsa y guardamos en la nevera hasta la hora de servir.

Listo!

Gracias por la receta Mercedes!!

Veis como no me iba?? El verano bien?

Hasta pronto!

Rossella