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martes, 4 de agosto de 2015

SALSA DE ALBAHACA Y CACAHUETES




La última entrada que publiqué fue para San Valentín. Hoy es 4 de agosto y no sé que santo se celebra ni por qué he decidido volver a publicar entrada hoy... pero aquí estoy. Agradecedlo al Santo del día o echadle a él las culpas.

Y qué he estado haciendo estos meses? Pues... nada. Vamos... nada, nada tampoco. He hecho otras cosas, aparte de las normales quiero decir... no sé... aparte de trabajar (gracias a Dios!! que no todo el mundo puede decir lo mismo, porque en los tiempos que corren quien no trabaja no es precisamente por vaguería), intentar sin conseguirlo hacer algo de ejercicio (esto sí, esto sí es por vaguería, lo reconozco... siempre me quedo en el intento), mantener la casa limpia y ordenada, salir los fines de semana, aguantar las clases de dulzaina de mi vecino, leer algún que otro libro... Esas cosas y otras que no vienen a cuento, como pintar, cambiar cortinas, ahorrar para cambiar la cocina (cosa que por mucho que lo intento tampoco consigo!!), indignarme con algunas cosas que ya contaré otro día... Pues eso.

Por cierto, que aunque como he dicho, no venga a cuento, el último libro que he leído me ha encantado. Ha sido "La lengua de los secretos", de Martín Abrisketa. El primer libro de un periodista metido a escritor en el que cuenta la infancia de su padre y sus tíos durante la Guerra Civil. Al leerlo reía y lloraba al mismo tiempo... Mataría al niño Martín Abrisketa, que era un demonio de niño, y al mismo tiempo me enamoraba de él y me lo llevaría a casa para siempre, porque era un amor... En fin, que si tenéis oportunidad, ya sabéis.

Pero retomando el tema que nos ocupa, intentaré no marcharme tanto tiempo. Lo intentaré. Ni juro ni prometo. Lo intentaré con fuerza.

Tampoco es que venga con un recetón del copón. No. Mi reincorporación va a ser discreta, pero espero que la tengáis en cuenta para muchas cosas, porque va bien para carne, pescado, pasta, patatas... Es una salsa que hice el otro día para acompañar a un chuletón con patatas fritas. Fui poniendo en el mortero ingredientes y al final salió esta salsa, que no es porque me la haya inventado yo, pero estaba de rechu!


INGREDIENTES:

Un manojo de Albahaca fresca
1 diente de Ajo
1 pizca de Sal
1 pizca de Pimienta negra recién molida
1 cucharada sopera de Cacahuetes tostados (no fritos, tostados)
1 pizca de Cúrcuma
1 pizca de Cominos
1 Guindilla picante seca
Ralladura de Lima
10 o 12 gotas de reducción de Vinagre de Módena
Un buen chorro de AOVE "OH!Lío" Arbequina.

Y para hacerla se van poniendo en el mortero los ingredientes uno a uno, y dale que te pego a la mano del mortero hasta que quede con una textura de pasta. Se añade por último la ralladura, el vinagre y el Aceite de Oliva Virgen Extra, se remueve bien para que se ligue la salsa y listo.

Por supuesto, podéis poner más o menos cantidad de cada ingrediente según vuestro gusto.

Espero que os guste!

Saludos a tod@s!!

Rossella

PD. Os pongo la foto del aceite, que podéis usar si lo encontráis, y si no podéis poner otro AOVE, pero mínimo de la misma calidad que este (que es espectacular, no porque yo lo diga sino porque lo es! El aceite de oliva virgen extra es el lujo de esta receta!!)

jueves, 25 de abril de 2013

SOPA ESCANDINAVA DE PATATA CON BACON Y CEBOLLINO


"Érase una vez..."
Jaja... No. Hoy no toca cuento, así que... niños, a hacer los deberes!

Hoy toca una sopa escandinava, y aunque por los ingredientes que lleva pudiera parecer mediterránea, prometo que es escandinava, y lo prometo porque la saqué del libro "The Scandinavian Cookbook" de Trina Hahnemann, donde hay cada receta...impresionante!, aunque la verdad es que las fotografías son excelentes y eso también ayuda mucho. Por cierto que las fotos son de Lars Ranek, Lars... un nombre muy escandinavo, sip... (Mi foto no es tan buena... en fin...)

Bueno, pues a lo que voy. La sopa estaba deliciosa, suave y al mismo tiempo con mucho sabor, y la mezcla de texturas cremosas y crujientes queda muy bien. Así que Suave/Sabrosa y Cremosa/Crujiente... Podría haberla llamado Sopa Contradictoria!!

Los ingredientes para 4 raciones son:

1,3 Kg de Patatas
2 Puerros
2 dientes de Ajo
2 hojas de Laurel
1 cucharada de Sal
1 cucharada de Pimienta negra en grano
1 L de Agua
100 ml de Nata para cocinar
100 gr de Bacon
4 cucharadas de cebollino picado
Picatostes

Pelamos las patatas, las troceamos en trozos grandes y las ponemos en una olla junto con los puerros (sólo la parte blanca) troceados, los ajos pelados, el laurel, la sal, los granos de pimienta y el agua. Ponemos la olla a fuego fuerte hasta que comience a hervir y entonces bajamos el fuego y dejamos que cueza durante unos 20 minutos.

Mientras cuece la sopa, troceamos el bacon en daditos y lo salteamos hasta que esté crujiente y dorado y lo reservamos sobre papel absorbente para retirar el exceso de grasa.
También cortamos en daditos unas rebanadas de pan de molde y los freímos (cuidado que se queman casi sin darte cuenta!!). Reservamos también sobre papel absorbente. (También podéis usar picatostes comerciales).

Quitamos la olla del fuego pasados los 20 minutos y retiramos las hojas de laurel. Trituramos todo con un robot de cocina , o con la batidora y volvemos a verterla en la olla. Añadimos la nata y removemos. Probamos de sal y servimos la sopa bien caliente con el bacon, los picatostes y el cebollino por encima.

Listo.

Espero que os guste.

Rossella

martes, 5 de marzo de 2013

PIEL SECA DE BACALAO

Hoy he ido al mercado y en el puesto de salazones, mientras me despachaban un poco de hueva de atún*, me he puesto a echar un ojo por el puesto (os habéis enterado de algo?? qué manera de repetirme!!) y no he podido evitar fijarme en esto:




Se me han ido los ojos detrás! Se me han puesto "ojos de brótola" que diría mi tío Juan!! (osea, muy abiertos y redondos, como los tiene el pescado que así se llama... Juan no, brótola!) Y es que hacía siglos que no veía piel seca de bacalao.
Al preguntarle al chico de los salazones me confirmó que era lo que pensaba, y que lo traía porque 'Ahora se ha puesto de moda y en muchos restaurantes lo sirven como un aperitivo "puturrú de fuá" ... ya ves... si esto es más antiguo que mi abuela!!'

Y tiene razón el "salaurero". Los salazones son de la época que atacaron. Quienes? pues no sé... los primeros que atacaran! Vamos, que lo de salar el pescado por esta zona tiene más años que el hilo negro. Aunque en realidad lo de salar el bacalao no es un invento mediterráneo.

La historia del bacalao seco y salado tiene un pasado muy remoto. Ya desde el siglo IX los vikingos solían secar este pescado al aire frío de las Islas Lofoten, en el norte de Noruega. Era una excelente forma de asegurarse una nutritiva reserva de proteínas que pudiera llevarse durante los largos viajes rumbo a Groenlandia y América del Norte. 
Luego los vascos del golfo de Gascuña, entre España y Francia, avanzaron en el Atlántico septentrional en busca de ballenas. Allí encontraron los espesos bancos de bacalao y procedieron a conservar el pescado con sal, como hacían con la carne de ballena. Así fue como comenzó la difusión de este alimento en el sur de Europa. Los vikingos y sus descendientes aprendieron de los vascos este secreto gastronómico y llevaron el bacalao salado (y seco también) en sus comercios allende el océano. Su difusión en América Central y en América del Sur, sin embargo, se debe a los portugueses y a los españoles en la época de la colonización.

Si queréis saber algunas, muchas, cosas más sobre la conservación de los pescados, visitad  La Gastronomía de José Soler, donde tienen una página dedicada a esto muy completa.


En cuanto a cómo se come la piel de bacalao seca, pues... A mi me gusta mucho así, tal cual, con algo fresquito para beber (aunque pueda parecer lo contrario, está muy poco salada) tipo cerveza, vino blanco, sidra...
Hay quien la come con pimientos rojos asados y cortados en tiras, o con un majado de aceite de oliva virgen extra, ajo y perejil.
La verdad es que de cualquier forma es un bocado diferente y delicioso.

Animo a quienes no la hayáis probado nunca a que lo hagáis y me contéis.

Por cierto que, he encontrado un libro que ya tiene un tiempo: "La piel asada del bacalao", de Fernando Riquelme Lidón, que tiene muy buena pinta y que no conocía y que pienso comprarlo. Os dejo la reseña, por si os apetece.


Saludos

Rossella

* Por cierto que... tengo que hablar sobre los distintos tipos de hueva que tenemos por aquí, y de los salazones en general, que me encantan!

jueves, 8 de noviembre de 2012

101 COSAS QUE APRENDÍ EN LA ESCUELA DE COCINA

Ya sé que lo dije!
Sé que me lo prometí a mi misma hace tiempo: no comprar más libros de cocina por lo menos en un año... bueno, 6 meses, bueno... 101 días!
Peeeroooo.... El otro día pasé de casualidad por el FNAC....como acompañante....para buscar unos cómics de zombies (para el responsable de Recetas 16, conste!)..y..... No os lo vais a creer, pero... se me cayó en las manos este libro!!!
Yo no quería comprarlo, en serio! Pero no sé por qué estaba impregnado como de una goma súper pegajosa de forma que se me quedó pegado a las manos hasta que llegamos a la caja, y claro, tuve que pagarlo y traérmelo a casa.

Síp, en serio.... (aquí podría poner un silbidito con la mirada dirigida al techo).


"101 Cosas que aprendí en la Escuela de Cocina" es...
Es un libro pequeño!! Es chiquitín, pero se trata de un gran recetario de consejos profesionales dirigidos al cocinero de un restaurante, pero que valen para todos aquellos que nos guste la cocina, profesionales o aficionados.
Está lleno de curiosidades, detalles, consejos fáciles de llevar a cabo, errores comunes, formas de ahorrar y reducir el estrés en la cocina, hacernos más eficientes en los fogones... Un montón de cosas prácticas (exactamente 101 cosas prácticas).

Su autor, Louis Eguaras, es profesor de cocina en la California Shool of Culinary Arts, en el programa Cordon Bleu, y fue chef en la Casa Blanca, así que ha cocinado para personalidades y famosos como Nelson Mandela, Tom Hanks, Anthony Hopkins, Oliver Stone, Mick Jagger.... Vive en Valencia, pero no aquí cerca de donde yo vivo, sino la Valencia de California.

Las ilustraciones, de Matthew Frederick (arquitecto, urbanista y profesor), emplean a menudo el humor, la estadística o ejemplos sacados de la vida real para enfatizar y arrojar luz sobre cada tema.

Es este un libro para detenerse en cada página, para permitir que surjan las lecciones ocultas tras cada lección. Es un completo curso de cocina en 202 páginas, donde se nos habla de tendencias, nutrición, proveedores, tipos de cocina, métodos y trucos, gestión de un restaurante, economía, medidas de seguridad y muchas otras cosas.

Si tenéis ocasión, echadle un vistazo, porque seguro que os gustará. Y si no queréis comprarlo, recordad llevar un par de guantes para hojearlo, o se os quedará pegado!! je...

Rossella

lunes, 23 de enero de 2012

DICCIONARIO DE COCINA DE ALEJANDRO DUMAS

PRIMERO recordaros que tenéis hasta el 30 para mandar recetas.  A los que ya las habéis mandado, muchas gracias y suerte!

Y bueno, a lo que iba... que ayer estuve en el FNAC y.... pues que me volví a perder por los estantes de libros de cocina. No puedo ir a una tienda de libros sin "oler" los de cocina, y si los huelo, no me puedo resistir!! me pasa como con el arroz con leche. Por cierto... he puesto esa receta?

Fuimos a buscar un libro y yo disimuladamente hice una paradita en la sección de Gastronomía, aunque creo que disimular, lo que se dice disimular, disimulé poco, porque al poco tiempo ya me estaban buscando en el sitio correcto!

El caso es que me reencontré con este libro, que la primera vez que lo vi ya lo quise comprar, pero en aquella ocasión ya había cubierto el cupo de libros del día, y esta vez sí, se vino conmigo.

Alejandro Dumas fue un gran cocinero y un notable gourmet. Nieto de un maître del duque de Orléans, siempre tuvo una curiosidad extrema por la cocina y la gastronomía entre otras muchas cosas. Era frecuente verlo en la cocina preparando todo tipo de platos suculentos, de lo que existen numerosos testimonios.
"Dumas, en camisa, mete mano a la masa, hace una tortilla fantástica, dora la pularda... Corta la cebolla, remueve las ollas y les da 20 francos a los pinches". Esto ocurría en el hotel donde estaba alojado, es decir, lo hacía por puro placer.

En la plenitud de su fama, el autor de Los tres mosqueteros y El conde de Montecristo decidió culminar su obra literaria con un gran diccionario gastronómico. Su Diccionario de cocina se basa en su prodigiosa memoria, su gran experiencia viajera y su saber culinario acumulado durante tantos años. Todo ello sazonado por la pasión que siempre sintió por la cocina y el arte gastronómico. El libro está lleno de humor, de sabrosas anécdotas que mantienen la sonrisa del lector, de pequeños pasajes biográficos muy interesantes y, por supuesto, de recetas.

La obra original es de una extensión muy amplia, por ello en este libro se presenta una selección que atiende a lo más interesante y ameno para el lector, así como de aquellas recetas que pueden ser más factibles para los gourmets de hoy, profesionales o aficionados, que se decidan a ensayar la cocina de Dumas.

El libro comienza con esta frase:
"El hombre recibió de su estómago, al nacer, la orden de comer al menos tres veces al día, para recuperar las fuerzas que le quitan el trabajo, y, aún más a menudo, la pereza."

Las costumbres gastronómicas de Griegos, Romanos, Persas, Egipcios, son explicadas con todo lujo de detalles y de forma amena, entretenida y en muchas ocasiones casi divertida. "El emperador Claudio Albino se comió un día, para almorzar, quinientos higos, cien melocotones, diez melones, cien papafigos, cuatro docenas de ostras y diez libras de uva. El emperador Maximino comía cada día cuarenta libras de carne y bebía ochenta pintas de vino. Cierto es que medía ocho pies de alto y era gordo en concordancia: las pulseras de su esposa le servían de anillo, y los cinturones, de pulsera."

... Me lo compré ayer y ya casi voy por la mitad!
Os lo recomiendo!!

Rossella.

jueves, 22 de septiembre de 2011

JULIO CAMBA, "LA CASA DE LÚCULO"

"La cocina española está llena de ajo y de preocupaciones religiosas. El ajo mismo yo no estoy completamente seguro de que no sea una preocupación religiosa, y por lo menos, creo que es una superstición. Las mujeres de mi tierra natal suelen llevarlo en la faltriquera para espantar a las brujas, y sólo cuando el bulbo liláceo ha perdido su virtud mágica en fuerza de rozarse con la calderilla, se deciden a echarlo a la cazuela. Es decir, que el ajo lo mismo sirve para espantar brujas que para espantar extranjeros. También sirve para darle al viandante gato por liebre en las hosterías, y aquí quisiera ver yo a los famosos catadores de la corte del Rey Sol, que, al comer un muslo de faisán, averiguaban, por la firmeza de la carne, si aquel muslo correspondía a la pata que el faisán replegaba para dormirse o a la otra..." J.Camba 1929

Hoy os hablaré del libro de Julio Camba "La casa de Lúculo".

Es un libro excelente, el otro día leyéndolo, leí un artículo acerca de las sardinas, pescado que por cierto me encanta, al igual que al autor del libro, y os cuento lo que habla de ellas, resumido, claro.

Él va hablando de anécdotas que ha vivido, y va citando lo siguiente: " Una Sardina, una sola, es todo el mar, a pesar de lo cual yo le recomendaré al lector que no se coma nunca menos de una docena;" y que razón tiene... recuerdo en una ocasión en que mi amigo Fernando y yo casi competíamos por ver quién de los dos comía más, y llegué a comerme diecinueve!... él sugiere, "Pero vea cómo las come, dónde las come, y con quien las come. No se trata precisamente de un manjar << De buena compañía>>, sino más bien de eso que los franceses llaman un petit plat canaille." Jajaja, creo que lo que quiere decir con esto, es que no es un plato de "elite".... pero es una delicia y que en realidad en su "miseria" esconde una gran grandeza!

Y continúa diciendo: " No es para tomar en el hogar con la madre virtuosa de nuestros hijos, sino fuera, con una amiga golfa y escandalosa", jajaja." Las personas que se hayan unido alguna vez en el acto de comer sardinas, ya no podrán respetarse nunca mutuamente, y cuando usted, querido lector, quiera organizar una sardinada, procure bien elegir a sus cómplices"

"Considero inútil advertir que las sardinas asadas no se deben comerse con tenedor." A pesar de las reglas de educación y lo mal educado que sería para algunas personas ver cómo te las llevas a la boca con los dedos, sería el mismo espanto para un aficionado de las sardinas ver que se las comen con el tenedor y cuchillo. Así que él dice, " El tenedor dislacera de un modo brutal las carnes de la sardina, y aunque sea de plata, altera sus preciosas esencias" Dicho lo cual, ya sabéis, dejaros de buenos modales, y cuando comáis sardinas, nada de tenedores y disfrutad de este rico pescado, como Dios manda, con la mano!

También nos cuenta que "después de habernos comido una buena docena de Sardinas, y concluir que las Sardinas asadas saben muy bien; pero saben demasiado tiempo. Después de comerlas uno tiene la sensación de haberse envilecido para toda la vida. El remordimiento y la vergüenza no nos abandonaran ya ni un momento y todos los perfumes de la Arabia serán insuficientes para purificar nuestras manos" jajaja

A los que nos gustan las sardinas nos resulta chistoso lo que dice, porque realmente lleva razón, es todo un arte.

Él habla solo de comer sardinas asadas, y sí, es como mejor resultan y da gusto comerlas así cuando están frescas, casi recién pescadas, realmente es como comerse el mar entero..... Pero para mi gusto también saben buenas fritas, hechas al horno, escabeches, marinadas etc.

Julio Camba nace el 16 de diciembre de 1882 en Vilanova de Arousa, Pontevedra. En 1987 embarca como polizón hacia Buenos Aires. Dos años después es deportado a España por anarquista. En 1901 publica algunos versos. Comienza a colaborar en Diario de Pontevedra y viaja a Madrid en 1903. Escribe para El País, España Nueva o Lunes de El Imparcial. En 1905 informa en Constantinopla para La Correspondencia de España. Como redactor de El Mundo viaja a París, Londres y Munich. Desde entonces trabaja para ABC y se instala en Berlín hasta el comienzo de la I Guerra Mundial. En 1916 realiza su primer viaje a Estados Unidos donde volverá tras el crack del 29. En los años veinte viaja por Europa y escribe "La casa de Lúculo"...
En 1949 se retira a la habitación 383 del hotel Palace de Madrid. Muere un 28 de febrero de 1962.

A Julio Camba se le podría definir como humorista, anarquista, viajero y gastrónomo. Las cuatro características juntas, nos dan el retrato perfecto de un epicúreo, un bon vivant. Alguien para quien la vida es demasiado corta para tomarla en serio y para no gozar en ella de todo lo que la pueda hacer atractiva. Aunque amante de todos los placeres de la vida, fue el de la cocina el que más le atrajo y al que dedicó esta obra encantadora : La casa de Lúculo.

No es fácil reír con un libro de gastronomía, pero en el caso de Camba, el humor puede convertirse en sarcástico, irónico, premonitorio, mordaz, directo, meditativo, sutil, entrañable, visionario, canalla e incluso pareciera a veces políticamente incorrecto.

martes, 31 de mayo de 2011

EL PRACTICO


El Práctico. Resumen mundial de cocina y pastelería, es otro de los libros que me compré por capricho. Bueno, como casi todos los que me compro... Y digo por capricho porque no soy cocinera, ni estudiante de hostelería, y este es un libro esencialmente técnico. Es una base por la que empezar cualquier cocinero. Es como la Biblia de la cocina para muchos...

Contiene 6.500 recetas, aunque parezca un libro pequeño porque su formato es reducido, no lo es. Contiene una gran cantidad de información muy valiosa.

Las recetas están organizadas por temas, de forma que es muy fácil encontrar lo que buscas. Es un diccionario, un glosario, un compendio de técnicas y secretos.
Aparte de explicar los ingredientes y terminología de las recetas, se extiende en algunas de ellas para su mejor comprensión.

Este libro, al ser un resumen internacional, da el nombre original de las recetas tal y como se crearon.

Parece que por ser un libro antiguo (la primera edición es de principios de los años 20), las recetas van a ser antiguas también, y no se le va a sacar utilidad, pero es la base de la cocina y por lo tanto la base de la cocina moderna.

Con un libro como este deberían sobrarme todos los demás, pero.....

viernes, 27 de mayo de 2011

LA CONDESA ROSSELLA DE ANGIOY


No, no, no.... jaja... no os hagáis ilusiones que la Condesa no soy yo!!

Me compré el libro por eso, la verdad, porque nos llamamos igual y me hizo gracia, pero al llegar a casa y hojearlo, me pareció que había tenido suerte.
Resulta que la Condesa Rossella de Angioy es una experta cocinera y conocida escritora sobre temas gastronómicos en Italia. Ella nació en Florencia... qué suerte no?... Vamos, que yo no tengo nada en contra de mi ciudad, Alicante, pero claro.... ni punto de comparación. (Nota mental: Ir a Florencia a la primera ocasión que se presente).

Su libro, Pasta Exótica, es sobre todo práctico. Ninguna de sus recetas requiere más de un cuarto de hora para su elaboración, y en ellas se advierte su pasión por los viajes, de los que ha recogido influencias orientales y africanas.
Son recetas muy sencillas pero muy sabrosas y originales, en las que combina ingredientes como jengibre, fresas, curries, vodka... incluso pétalos de rosa, tanto en platos fríos como calientes.
La pasta, tan nutritiva y deliciosa, adquiere en este libro una perspectiva muy atractiva, superando a la rutina de las recetas más habituales.

martes, 24 de mayo de 2011

LEONARDO DA VINCI EN LA COCINA


Hace tiempo, dando un paseo por el FNAC un día de lluvia que estaba aburrida, me encontré con un libro chulísimo y que os recomiendo a todos. Se llama "Notas de cocina de Leonardo da Vinci. La afición desconocida de un genio".

Ya os he comentado hace unos dias, que mi vicio oculto son los libros de cocina, y ante algo así... no me pude controlar y lo compré. Cuando llegué a casa, me lo leí del tirón.

Shelagh y Jonathan Routh, los autores del libro defienden la tesis de que lo que verdaderamente apasionaba a Leonardo era la cocina, basándose en la copia del Códice Romanoff, y no les quito la razón después de leer el libro, aunque lo que verdaderamente apasionaba a Leonardo da Vinci era, en mi opinión, todo, absolutamente todo, porque era un apasionado de la vida.

Leyendo este libro se aprende del protocolo en la mesa de la época de Ludovico el Moro, de quien Leonardo era jefe de cocina. Aprenderemos por ejemplo dónde sentar a un invitado si va a ser asesinado, o si tiene la peste. Conoceremos sus costumbres, sus platos de fiesta y de diario, los ingredientes que se utilizaban, como por ejemplo los testículos de cordero, renacuajos, ancas de rana y sobre todo nabos, muchos nabos. Todo excesivamente cocinado y endulzado (para poder tolerar la cantidad de alimentos pútridos, la miel era muy necesaria...).

El libro está dividido en tres partes. La primera nos explica el origen del Códice Romanoff, descubierto en 1981 y que se trata de una libreta donde Leonardo anotaba deliciosas recetas con comentarios acerca de los buenos modales en la mesa, y donde dibujaba bocetos de sus curiosos inventos para facilitar la vida al cocinero y al comensal. La segunda es una biografía de Leonardo y la tercera la transcripción del Códice.

La verdad es que después de leer este libro no sabía si pensar que Leonardo da Vinci era un extraterrestre, o si nació con por lo menos tres siglos de antelación.

Es una obra deliciosa, no por su estilo, del que carece, ni por su argumento, que no lo tiene, sino por la información que contiene y la manera de redactar de Leonardo, que era para troncharse de risa!.

Sea verdad o no, la sola idea de que este genio vivía para y por la cocina y las recetas, me resulta sumamente atractiva.