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jueves, 25 de abril de 2013

SOPA ESCANDINAVA DE PATATA CON BACON Y CEBOLLINO


"Érase una vez..."
Jaja... No. Hoy no toca cuento, así que... niños, a hacer los deberes!

Hoy toca una sopa escandinava, y aunque por los ingredientes que lleva pudiera parecer mediterránea, prometo que es escandinava, y lo prometo porque la saqué del libro "The Scandinavian Cookbook" de Trina Hahnemann, donde hay cada receta...impresionante!, aunque la verdad es que las fotografías son excelentes y eso también ayuda mucho. Por cierto que las fotos son de Lars Ranek, Lars... un nombre muy escandinavo, sip... (Mi foto no es tan buena... en fin...)

Bueno, pues a lo que voy. La sopa estaba deliciosa, suave y al mismo tiempo con mucho sabor, y la mezcla de texturas cremosas y crujientes queda muy bien. Así que Suave/Sabrosa y Cremosa/Crujiente... Podría haberla llamado Sopa Contradictoria!!

Los ingredientes para 4 raciones son:

1,3 Kg de Patatas
2 Puerros
2 dientes de Ajo
2 hojas de Laurel
1 cucharada de Sal
1 cucharada de Pimienta negra en grano
1 L de Agua
100 ml de Nata para cocinar
100 gr de Bacon
4 cucharadas de cebollino picado
Picatostes

Pelamos las patatas, las troceamos en trozos grandes y las ponemos en una olla junto con los puerros (sólo la parte blanca) troceados, los ajos pelados, el laurel, la sal, los granos de pimienta y el agua. Ponemos la olla a fuego fuerte hasta que comience a hervir y entonces bajamos el fuego y dejamos que cueza durante unos 20 minutos.

Mientras cuece la sopa, troceamos el bacon en daditos y lo salteamos hasta que esté crujiente y dorado y lo reservamos sobre papel absorbente para retirar el exceso de grasa.
También cortamos en daditos unas rebanadas de pan de molde y los freímos (cuidado que se queman casi sin darte cuenta!!). Reservamos también sobre papel absorbente. (También podéis usar picatostes comerciales).

Quitamos la olla del fuego pasados los 20 minutos y retiramos las hojas de laurel. Trituramos todo con un robot de cocina , o con la batidora y volvemos a verterla en la olla. Añadimos la nata y removemos. Probamos de sal y servimos la sopa bien caliente con el bacon, los picatostes y el cebollino por encima.

Listo.

Espero que os guste.

Rossella

lunes, 25 de febrero de 2013

CAZUELA DE PATATAS CON GAMBONES

Cómo lleváis el lunes? Yo con un poco de frío, por eso traigo hoy una receta de cuchara, calentita. Además, lleva un poco de picante, así que es doblemente "calentita".


Os cuento. Los ingredientes para 4 raciones son:

4 Patatas medianas (yo he usado patatas rojas, pero cualquier tipo de patata para cocer servirá)
8 Gambones
2 Cebollas moradas
4 dientes de Ajo
1 Guindilla
2 pellizcos de Ñora picada
2 vasos grandes de Agua
Aceite de Oliva Virgen Extra
Sal
Perejil 
Tío Pepe o un vino blanco que os guste

Primero pelamos los gambones y reservamos los cuerpos.
En una cazuela rehogamos las cabezas y las pieles de los gambones con 3 cucharadas de aceite de oliva hasta que estén dorados. Mientras se doran, ir aplastando las cabezas para que suelten el jugo. Cuando estén bien dorados añadimos un chorrito pequeño (la mitad de un vasito) de Tío Pepe o vino blanco y damos unas vueltas para que evapore el alcohol. Luego añadimos el agua y dejamos hervir durante unos 10 minutos.
Colamos y reservamos el caldo.

Mientras hierve el caldo de los gambones, pelamos y escachamos las patatas, picamos las cebollas, los ajos y la guindilla.
En la misma cazuela que hemos hecho el caldo y sin lavarla, añadimos 5 o 6 cucharadas de aceite de oliva y rehogamos las cebollas y los ajos. Antes de que se doren, cuando empiecen a estar transparentes, añadimos las patatas, la guindilla y la ñora, y rehogamos a fuego vivo durante 3 o 4 minutos. Vertemos el caldo de los gambones y dejamos cocer durante 20 minutos. Salamos.
Antes de terminar, cuando falten 3 o 4 minutos, incorporamos los cuerpos de los gambones y dejamos cocer todo junto.

A la hora de servir, picamos el perejil y se lo ponemos por encima.

Listo!

Espero que os guste.

Rossella

lunes, 18 de febrero de 2013

GUISO CON ALBÓNDIGAS

El sábado pasado estuvimos comiendo en el campo en casa de mis padres y mi madre nos hizo este guiso con albóndigas ("Guisao de mondonguilles"). Hacía siglos que no lo comía y estaba buenísimo...
La verdad es que no suelo hacerlo porque lleva un poco de trabajo y no tengo mucho tiempo entre semana para ponerme a ello, y los fines de semana...pues no me acuerdo! 


Es un plato de los de cuchara, de casa, de siempre, de esos que alimentan mucho y reconfortan.

Me cuenta mi madre que esta vez lo hizo con alcachofas porque no tenía pencas, pero que las pencas son "la gracia" del plato. De todas formas, las alcachofas y las pencas le dan un sabor parecido, así que podéis hacerlo con cualquiera de las dos cosas (o con las dos).

Los ingredientes necesarios para unas cuatro raciones son:

Para las albóndigas:

150 gr de Carne picada de cerdo y ternera
1 panecillo de Pan blanco remojado en Leche
2 dientes de Ajo
Piñones
Perejil
Pimienta
Sal
1 Huevo
Leche
Levadura Royal

Para el guiso:

Aceite de oliva virgen extra
10 Almendras crudas peladas
2 lonchas (de unos dos dedos de grosor) de pierna de Cordero
1 Cebolla grande
Pencas o 3 Alcachofas
4 Patatas
Colorante alimentario
Perejil
Sal
Pimienta
Agua
2 dientes de Ajo

Primero hacemos la masa de las albóndigas:

En un bol ponemos un dedo de leche y una cucharadita colmada de Levadura Royal. Escurrimos bien el pan que teníamos a remojo y lo mezclamos bien con la leche y la levadura. Añadimos el resto de los ingredientes de las albóndigas (los ajos los machaca con el prensador de ajos o los pica mucho mucho mucho), y amasamos todo hasta que esté bien mezclado. Reservamos.

Ahora empezamos con el guiso:

En una sartén y con aceite en frío, echamos las almendras y las freímos hasta que doren. (Las ponemos partiendo del aceite en frío para que se hagan por dentro y por fuera, porque si las ponemos en el aceite caliente, se dorarán mucho por fuera muy rápido y por dentro se quedarán crudas). Las reservamos en un mortero, escurridas.

En ese mismo aceite sofreímos la carne de cordero cortada en taquitos. Cuando esté dorada la ponemos en una olla.

Seguimos con el mismo aceite y en la misma sartén vamos friendo las albóndigas, sin pasarlas por harina ni nada, (las hacemos con las manos un poco mojadas para que no se nos pegue la masa a las manos), y pasándolas a la olla.
Luego sofreímos la cebolla cortada en trozos (no se pica mucho, los trocitos deben ser de un centímetro cuadrado más o menos). Cuando esté dorada la echamos también a la olla junto con el aceite que nos haya quedado en la sartén.

Pelamos las alcachofas (o limpiamos las pencas), y las cortamos en trozos. Las echamos en crudo a la olla.

Pelamos las patatas y las añadimos en trocitos, escachadas, al resto de los ingredientes.
Sazonamos con sal, pimienta, perejil picado y colorante, y lo cubrimos todo con agua hasta que sólo se vean las puntitas de las patatas.

En el mortero, picamos las almendras y dos ajos crudos. Con dos cucharadas del caldo del guiso repelamos bien el mortero y añadimos el majado a la olla.

Ponemos a hervir a fuego fuerte durante unos 10 minutos y luego bajamos a fuego muy suave durante 45 minutos.

Listo!

Espero que os guste.

Rossella

martes, 30 de octubre de 2012

BOLLIT Y GENES M

Hay veces en las que unas palabras, una situación o simplemente un olor te hacen retroceder en el tiempo.
Yo no sé si ya me estaré haciendo mayor, pesada y por lo tanto "madre" (ejem... cuántas veces he oído ya eso de "no seas pesadita mamá!", o "jo, que síiii, que yaaaa mamáaa!"), pero muchas veces me sorprendo a mi misma diciendo o haciendo cosas que estaba muuuuy harta de oír cuando era pequeña o adolescente. Cosas del tipo "no has comido nada...", "no andes descalzo...", "recoge tu cuarto a la de ya!", "llevas llaves??", "llévate una chaqueta por si acaso..."...
Mi madre siempre me decía: "Ale, venga!". Y eso servía para todo. Con una mirada y un "ale venga" ya sabía yo si tenía que recoger algún trasto, poner la mesa, coger la dichosa chaqueta, subirme a dormir o ir a la ducha. Y todavía me lo dice de vez en cuando!!
Creo que cuando nos convertimos en madres se nos altera el código genético y empezamos a decir las mismas cosas y a tener las mismas preocupaciones todas, porque seguro que eso es cosa de genética y no de edad. Una madre dice las mismas cosas tenga 17, 37, 47 o 107 años, son los genes M.

Foto de http://www.cuina.cat

Y son seguramente los genes M los que tienen un empeño tremendo por que los niños coman verdura. Verdura... puaj! esas cosas verdes que sólo comen las vacas y las ovejas??? Así están y esa cara tienen, de comer verde!!

A veces hay suerte y los niños se comen las verduras después de protestar poco, otras veces hay mucha suerte y se las comen sin rechistar, y otras veces se da el caso de niños extraterrestres a los que les encanta la verdura e incluso la piden.

Yo de pequeña me convertía en niña extraterrestre cuando cenaba en casa de la Ueli.
Mis abuelos casi siempre entre semana cenaban hervido, Bollit, y a mi me encantaba cenar bollit en casa de mis abuelos.
El bollit no son más que verduras y patata hervidas en agua con sal. Supongo que en cada casa tendrán costumbre de poner unas verduras u otras, pero lo que se ponía en casa de mi abuela eran: patatas, zanahorias (carlotas en mi pueblo), judías verdes, y cebolla. Algunas veces también le ponía habas tiernas, o alcachofas, coles de bruselas, acelgas... No es fácil que un niño coma esto, y mucho menos que le encante y lo pida.
Por qué me encantaba a mi?
Pues porque me lo preparaba así:
Todo chafado, con aceite, sal y un poco de atún de lata, y haciendo con el tenedor un volcán con el puré. Volcán que coronaba con una riquísima aceituna rellena!!
Eso sí... la aceituna no me la podía comer hasta que se cayera por los agujeros que yo le tenía que ir haciendo al volcán empezando por la base mientras me lo comía.
Era divertido y estaba muy rico!! Y el premio de la aceituna era ya lo más!

Las y los que no tengáis niños extraterrestres podéis probar a ver si hay suerte...

Rossella

miércoles, 8 de agosto de 2012

CALDERETA MARINERA

Hola a todos!

Sigo con mi verano tranquilo...
La verdad es que mi temporada de relax me está viniendo muy bien, pero no puedo evitar echar de menos esto de publicar una entradita diaria, y vuestros comentarios, ir de visita a vuestros blogs... (sí, soy libra y mi balanza se desequilibra en cuanto un gramo de algo se pone en uno de los platos! Miro la fecha de la ultima entrada y pienso... "pero qué vaga!!!" y tengo que volver! ja!)



Os traigo una Caldereta Marinera.

No me hagáis mucho caso, porque creo que me lo estoy inventando un poco, pero cuando me dieron esta receta me dijeron que era típica de los barcos de pesca... Yo no sé si será, pero a mi me gusta imaginar que sí, que cuando los marineros están faenando, en medio de la noche con el frío y la humedad en los huesos y el cansancio del trabajo duro, el cocinero del barco les prepara este plato... En fin.... cosas mías que seguro que no son, pero que me gusta imaginar (ups... si las Antoñitas las Fantásticas volaran yo debería estar atada con un hilo, como los globos!!)

En esta ocasión la hice con raya, pero se puede hacer también con rape. Supongo que con otros pescados también saldrá muy rica, pero yo suelo hacerla con cualquiera de estos dos porque creo que son con los que mejor queda.

Los ingredientes son, para cuatro personas:

8 trozos de Raya
2 Patatas grandes
1 Pimiento verde
1 Cebolla grande
1 diente de Ajo
Perejil picado
Sal y Pimienta
1 Pastilla de caldo (opcional y si no disponéis de fumet de pescado)
Aceite de Oliva Virgen
Vino fino Tio Pepe
Agua o fumet clarito de pescado.

Y lo hago así:

En el fondo del caldero pongo un chorrito de aceite y lo cubro con una cama de cebolla cortada en lonchas muy finas. Encima de la capa de cebollas pongo unos cuantos aros de pimiento verde y encima una capa de patatas, también cortadas en rodajas muy finas. Encima de estas capas pongo otra de pescado. Salpimento, espolvoreo con ajo y perejil picados finos, y vuelvo a empezar con una capa de cebolla, otra de pimiento, patata y acabo con el pescado de nuevo y un poco más de patata. Vuelvo a salpimentar y espolvorear con ajo y perejil.
Ahora vuelvo a echar un chorro de aceite de oliva, una copita de Tio Pepe, y cubro con agua (o fumet de pescado) hasta que sólo se vean las puntitas del pescado. (Si vais a poner la pastilla de caldo, este es el momento, cortada a trocitos y repartida por encima).
Sólo con agua sale muy bueno, así que podéis hacerlo como prefiráis. Pero debéis tener en cuenta que si lo hacéis con pastilla de caldo o fumet, necesitará menos sal)

Lo llevamos al fuego suave y dejamos que haga chup-chup durante una hora más o menos, hasta que el pescado esté hecho, las patatas blanditas pero sin deshacerse y se haya consumido casi todo el caldo.

Es Muy Importante No remover el caldero. Sólo hay que moverlo agarrando el caldero por las asas y moviéndolo de un lado a otro. Así evitaremos que se rompa el pescado y las patatas.

Bueno, pues espero que os guste!!

Saludos a todos y... nos vemos!

Rossella


domingo, 3 de junio de 2012

ENSALADILLA RUSA


He estado pensando mucho tiempo si poner o no esta receta...
Cada maestrillo tiene su librillo para la ensaladilla rusa y mi librillo para esta receta es muy simple y muy básico. No tiene nada de especial, pero seguramente por eso es la ensaladilla que más me gusta, por ser muy simple y llevar muy pocos ingredientes. Pero bueno, ya que la he hecho este finde, pues tampoco se pierde nada si os cuento cómo la hago...

Sólo le pongo:

3 Patatas grandes
1 Zanahoria
Bonito en aceite
Aceitunas rellenas
3 Huevos duros
3 Pepinillos en vinagre
Mayonesa
Sal
Aceite del que lleva el bonito

Primero pelo la zanahoria y las patatas, las corto en 4 trozos y las pongo a hervir con agua y sal durante unos 20 minutos.
Hiervo también durante 10 minutos los huevos.

Cuando las patatas y la zanahoria están cocidas, las pongo en un bol, escurridas, y las aplasto un poco con un tenedor junto con dos cucharadas soperas del caldo de cocción. Esto es mejor hacerlo en caliente, porque si no se endurecen y luego cuesta mucho más aplastarlas.
Pelo los huevos y los pico, reservando una de las yemas para la decoración de después. Los añado a las patatas y remuevo.
Luego añado a la mezcla anterior bonito en aceite un poco desmigado, no mucho, porque me gusta encontrar trozos de bonito. Le pongo mucho bonito. No he puesto la cantidad porque suelo comprar frascos de cristal grandes, de los que llevan trozos muy grandes, y le pongo unos 4 trozos, que vendrá a ser más de cuatro latas normales. Remuevo y añado un chorro del aceite del frasco y un poco de sal.
Pico los pepinillos y 5 0 6 aceitunas rellenas y también las añado.
Sólo queda incorporar la mayonesa, unas 4 cucharadas soperas muy colmadas, y removerlo todo.

Vierto la mezcla en la fuente de servir, la igualo un poco con una espátula (o con un cuchilo), la cubro con una capa fina de mayonesa y le rallo por encima la yema de huevo que había reservado.

Listo!

Luego me encanta ponerla sobre una rosquilla grande, con una anchoa encima para hacer unas marineras que están de chuparse los dedos.
También suelo hornear una base de hojaldre y poner la ensaladilla por encima en una capa fina, porque cuando tienes invitados es una forma cómoda de comerla como aperitivo, antes de sentarse a la masa, con unas cervezas frías.

Veis? Nada del otro mundo, sencilla, pero me encanta!

Saludos

Rossella

martes, 10 de abril de 2012

TORTITAS DE PATATA CON CAVIAR




Esta receta la encontré hace mucho tiempo y desde entonces la hago bastante a menudo, porque es muy sencilla de hacer y queda monísima!.
Normalmente la hago con Caviar Avruga, porque para mi gusto está mucho más rico que las huevas de lumpo, que son mucho más duras y son las que tenía en ese momento. El Avruga son huevas de Arenque Golden, 100% naturales y de una excelente calidad, a las que casi no se les añade sal para su conservación, y que tienen un ligero toque de limón natural. A mi me encantan solas, encima de una tostada con un poco de mantequilla (y lo digo porque es cierto, no porque la marca me haya “untado” para que lo diga, conste!!).

Los ingredientes que se necesitan son (para 4 raciones):

4 Patatas
2 Huevos
4 cucharadas de Caviar Avruga
Aceite de oliva
Sal y Pimienta

Primero pelamos las patatas y, si no tenemos una mandolina, las rallamos con un rallador de agujeros gordos.

Colocamos las patatas en el cesto de una olla de cocción al vapor y las cocemos durante 4 o 5 minutos.

Batimos los huevos en un recipiente grande, los sazonamos con sal y pimienta, y añadimos las patatas cocidas mezclando bien.

Calentamos un poco de aceite de oliva en una sartén pequeña (con una cucharada bastará), y vertemos una cuarta parte de la mezcla de patatas y huevos. Doramos la tortita por ambos lados, a fuego suave, presionándola con la parte cóncava de una cuchara. Hacemos así las 4 tortitas.

Encima de cada tortita ponemos una cucharada de Avruga y … listo!

Espero que os guste!

Rossella

martes, 13 de marzo de 2012

PATATAS FLAMINGO


Esta es una receta que bien podría estar con las de Recetas 16, porque a mi hijo le encanta. La probamos en un bar una noche y desde entonces la tomamos en casa como plato único, acompañado de una ensalada.

La verdad es que el bar es un poco como esta receta: un batiburrillo de trastos mezclados, de paredes que hace mil años fueron amarillo claro, con las mesas de madera marrón, llenas de "Luis y María", de "Viva yo", y de "12-10-1998, L H J T y R".... además de otras cosas ininteligibles. Bueno, no es que la receta sea ininteligible, pero no sé por qué, a mi me parece que es como el bar... de andar por casa, cómoda, con una cervecita y unas bambas. Nada especial, pero confortable.

Bueno... yo me entiendo. Vamos con la receta.

Necesitaremos:

Patatas para freír (importante que no sean de bolsa congeladas)
Carne de ternera picada
Nata para cocinar
Sal
Pimienta
Nuez moscada
Ajo en polvo
Orégano
Aceite de oliva

Pelamos y cortamos las patatas, y las freímos en abundante aceite de oliva, escurrimos bien y reservamos.

En una sartén aparte, ponemos un chorrito de aceite de oliva, y cuando esté bien caliente, echamos la carne picada, salpimentamos y damos unas vueltas. Luego añadimos el resto de especias y doramos bien la carne. Cuando esté dorada, vertemos la nata, removemos un poco para que se mezclen todos los sabores y... listo.

Servimos colocando las patatas en el fonde del plato y por encima la salsa de carne picada.

No os he puesto cantidades porque va a gusto. A unos os gustará con más pimienta que a otros, o con más orégano, o con mucha nata... Podéis hacerlo como queráis.

Espero que os guste.

Rossella

jueves, 8 de marzo de 2012

TORTILLA DE SOBRASADA Y TOSTA RÚSTICA

Hoy vamos de menú completo.



La tortilla con sobrasada la probé por primera vez una noche de cena playera. La trajo Marta. Era una de esas noches de principios de septiembre, cuando ya el verano se empieza a despedir, y me llamaron mi hermano y sus amigos para ver si me apetecía ir a una cena que estaban organizando en la playa. Cómo no me iba a apetecer?... Cada uno llevaríamos algo para picar y lo que nos pareciese bien para encontrarnos cómodos: manteles, velas, cojines, música...
Marta llegó la última, porque trabaja más que la cartuchera de Billy el Niño, cargada con su tortilla de sobrasada y su permanente sonrisa.
Menos mal que estábamos sentados en la arena, porque cuando la probé casi me desmayo de lo buena que estaba! Y en realidad la tortilla no tiene nada más que los ingredientes normales de una tortilla de patatas, pero a la que se le añade sobrasada.
Está claro que cuanto mejor sea la sobrasada, mucho mejor.

Para hacerla, lo dicho: 3 patatas, 6 huevos, 4 cucharadas de sobrasada, aceite y sal.
A mi me gusta hacer las patatas muy poco a poco, echándolas en el aceite cuando éste todavía está casi frío, para que se vayan haciendo lentamente y queden blanditas y jugosas. Cuando están hechas, las vierto escurridas al bol donde previamente he batido los huevos con un poco de sal, y las remuevo un poco para que se mezclen bien con los huevos. Entonces incorporo la sobrasada y remuevo un poco, no mucho, porque me gusta encontrarme con los trozos de sobrasada. Quito el aceite sobrante de la sartén y vierto la mezcla de la tortilla, la cuajo y listo.
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La tosta rústica se trata de una coca pequeña, de unos 10 o 12 centímetros de diámetro, que se hace con harina de trigo y se dora en la sartén. Para una docena de cocas más o menos, se necesita:
300 gr de Harina
230 gr de Kéfir
1 cucharadita de levadura Royal
1 cucharadita de Sal
2 cucharadas soperas de Aceite de oliva

Para hacer la masa, primero se mezclan en un bol los ingredientes secos y luego el kéfir y el aceite, y se amasa hasta conseguir una masa elástica y homogénea.
Se divide la masa en 12 bolas y con cada una de ellas formamos una coca, aplanándola con el rodillo.
Se dora cada coca en la sartén (en una antiadherente, sin aceite), por los dos lados.

Luego yo las unté por encima con un poco de mayonesa y encima coloqué lechuga, jamón braseado, una loncha de queso, un poco de pechuga de pollo, cebolleta, tomate, espárragos y piñones tostados, pero podéis poner lo que más os guste.

Estas tortas las vi en L'Exquisit, aunque yo las he versionado un poco.

Espero que os gusten las recetas.

Feliz tarde a todos!

Rossella

miércoles, 15 de febrero de 2012

HACHIS PARMENTIER

Esta receta me la manda Merengue. Yo nunca antes había hecho este pastel de carne y puré de patata, así que, cuando Merengue lo nombró en la entrada sobre las patatas, se lo pedí y me ha pasado la receta. Me cuenta que cuando su marido no está, ella lo hace con carne de ternera, incluso a veces frita , pero cuando su marido ha de comer, la cosa cambia, porque él es francés y quiere la receta buena, la recette comme il faut!!

Así que ella me ha pasado la receta como debe ser, la auténtica, pero debéis saber que (y espero que no me lea su marido...) se puede hacer con ternera sofrita con cebolla y aceite de oliva, o con ternera hervida.

He de decir que, aunque ella la termina con pan rallado, yo me he permitido ponerle además un poco de queso parmesano rallado (y sigo esperando que su marido no me lea...) antes de meter al horno, y que al puré de patata le he añadido un poco de tomillo... (ups!)

En fin, os paso la receta del Hachis Parmentier de Merengue, luego con ella podéis hacer, como yo, folies!!

Para 6 personas, necesitamos:

- 1 kg de Patatas no harinosas
- 800 gr de carne de Buey hervida (normalmente procedente del "pot-au-feu", que es esa especie de cocido que hacen los franceses)
- 1/4 l de Leche
- unos 70 gr de Mantequilla
- Sal, Pimienta, Nuez moscada
- 2 Cebollas
- 3 cucharadas soperas de perejil fresco troceado
- 2 cucharadas soperas de Pan rallado

Se pelan y se cortan a trozos las patatas, y se hierven en agua durante unos 20 minutos. Se hace un puré con ellas, añadiendo la leche, la mantequilla, un poco de sal, pimienta y nuez moscada.

Se fríen las cebollas cortadas en trozos pequeños, en mantequilla.

Se pica la carne gruesa, se salpimenta y se mezcla con la cebolla y el perejil.

Se engrasa un molde (a poder ser rectangular), se echa la carne y después el puré por encima bien extendido con una espátula. Se espolvorea con el pan rallado y se mete en el horno una media hora, hasta que se dore, a 180ºC (depende del horno).


Se sirve bien caliente.

Notas: Cuenta Merengue que cuando está en España y no tiene buey, ella usa la ternera del cocido, aunque su marido asegura que no tiene nada que ver. La carne no se fríe en esta receta, pero si a alguno le gusta, adelante. Si no se tiene carne hervida, se hierve en un caldo con algunas verduras. Esta receta no lleva queso rallado por encima, sólo pan.

Bueno, pues como veis, yo no he sido muy obediente y he hecho la receta un poco a mi manera (por lo del queso y el tomillo), pero el resto de pasos e ingredientes los he respetado, y he de decir que estaba muy rico!! Repetiré! Gracias Merengue!!

Espero que os guste!

Rossella

viernes, 10 de febrero de 2012

CONFESIÓN PATATERA


Pues sí, voy a confesar.
Todavía me cuesta distinguir los tipos de patatas y para qué es mejor una u otra variedad. Y vosotros diréis… Pues vaya patata de cocinillas!!
Pues así es.
Pero me he propuesto salir de mi ignorancia y ponerme a buscar información, porque hasta ahora no he pasado de poder distinguir entre una patata nueva y una vieja, aparte de las blancas, rojas y moradas, por razones más que evidentes.

Las primeras patatas las trajo Pizarro a España en 1537, procedentes de la cultura Inca, y de aquí pasaron a Italia como regalo de los Reyes españoles al Papa. Pronto se extendieron por toda Europa por su facilidad de cultivo y su riqueza para la dieta.
En un principio se usaban sólo como forraje y como planta ornamental, y se necesitaron dos siglos para que las patatas fueran aceptadas por el pueblo, ya que era común la creencia de que los alimentos subterráneos eran venenosos.

Luis XIII fue el primero en probar el exótico tubérculo en Francia, y lo incluyó inmediatamente en sus menús (chicolisto el Luis…).

En 1619 prohibieron su consumo en Burgundia (un antiguo pueblo alemán), pues se la consideraba una raíz venenosa y malévola, capaz de ocasionar la lepra y la disentería. Cien años más tarde, la prohibieron en Escocia, mientras que en Alemania la regalaban a los campesinos para paliar el hambre. Hubo que recurrir a la fuerza para conseguir que la cultivasen, y aun en 1774, en Kolberg, la gente seguía negándose a comerla porque la consideraban una excentricidad exótica y afrodisíaca que se usaba como ingrediente en conjuros y brujerías.




Parmentier, agrónomo y farmacéutico de la corte de Luis XVI, que había conocido la patata en Alemania, escribió varios libros para su divulgación y convenció al mismo rey para que financiara cultivos especiales en Neully.

Cuando la cosecha estuvo lista, el rey acudió a los patatales y adornó su solapa con una flor de patata, deshaciéndose así de las supercherías. Parmentier creó entonces los famosos platos a base de patatas que llevan su nombre, e inventó algo que casi ha quedado en el anonimato: las patatas fritas. Pero, a pesar de todo, las patatas no triunfan hasta el siglo XIX.

Clases de patatas hay para parar un tren. En España podemos encontrar más de 100 variedades distintas,  algunas muy reconocidas, como la patata gallega, las patatas de Prades (catalanas),  las patatas de Alava, las papas antiguas de las Islas Canarias, las cántabras de Valderredible, o la patata de Grandas (Asturias).

Pues eso, más de 100 variedades, pero no os alarméis, que no me voy a poner a enumerarlas todas, iré a lo básico y a lo práctico. Por ejemplo, para freír, cual es la mejor? Porque yo no sé a vosotros, pero a mi me ha pasado que he ido a comprar patatas y en el envase he visto que ponía : “Especial Freír”, y cuando llega la hora de la verdad, blandurrias.

La patata temprana o nueva es aquella que se saca de la tierra antes de estar madura del todo, y las podemos encontrar en los mercados desde finales de marzo a junio. Es pequeña, blanca y su piel es dorada y muy fina, tanto que se arranca con los dedos. Son muy nutritivas, tienen menos calorías, potasio y sodio, y muchas vitaminas. Se conservan peor que las maduras, porque tienen más agua y son más delicadas frente a los golpes. Así que estas, mejor para hacerlas al vapor, hervidas con piel o en tortilla. Por ejemplo, las variedades palogan y jaerla.

Las patatas semitardías (las normales) son más grandes que las tempranas, porque las dejan madurar en la tierra un mes más. Se recogen al final del verano. Sirven para muchas recetas y no son tan delicadas como las anteriores y son un poco harinosas. Ejemplos: las desirée (holandesa roja),  bintje o  las red pontiac.

La vieja o tardía tiene dos meses más de maduración en la tierra, y se recoge más o menos por Navidad. Se conserva muy bien durante todo el invierno y es sabrosa y harinosa, lo que la hace idónea para guisos y purés. De tamaño son como las normales, suelen ser de carne muy amarilla y bastante oscuras de piel. Ejemplos: la turia, Kennebec o las baraka.

Las variedades harinosas (semitardías y tardías) se hacen antes en el horno y son buenas para guisar, porque el almidón que sueltan engorda la salsa.

Las patatas de piel amarilla y carne blanca son menos harinosas y sirven para freir y para usarlas en los guisos en los que interesa que no se deshagan. Las patatas rojas, pero de carne amarilla, son estupendas para platos al horno y para guisos.

Las patatas deben ser duras, frescas, sin brotes ni partes verdes, la piel fina. Si al cocerlas su pulpa se vuelve translúcida  y de sabor desagradable, es porque la patata ha sufrido alguna helada. Se pueden comprar en cantidad, porque duran hasta un mes en sitio fresco y ventilado, entre 10 y 20 grados de temperatura. Conviene que no les de la luz para que no se pongan verdes, amarguen e incluso lleguen a ser nocivas.

Para cocerlas, lo mejor es hacerlo con piel para que conserven todo su sabor y todo su valor nutritivo. Cubrirlas de agua fría con sal (dos cucharadas por litro) y cocer de 25 a 40 minutos, según tamaño y calidad. Escurrir y pelar en caliente. En canarias las cubren de sal gorda, recién cocidas y escurridas, y las dejan al amor de la lumbre en seco (papas arrugadas). En Galicia las cuecen con una cabeza de ajos y una hoja de laurel a pesar de estar sin pelar (cachelos).

Para freírlas, lavar y poner a remojo para que pierdan el almidón. Escurrirlas y cortarlas. Freír en aceite de oliva a unos 180º, es decir, justo antes de que el aceite empiece a echar humo, de 7 a 12 minutos, según el grosor. Sacarlas antes de que se doren, escurrirlas, dejarlas reposar unos minutos y volver a freírlas, para dorarlas, en el aceite caliente.

Si se quieren asar, hay que elegir todas del mismo tamaño, lavarlas con piel y secarlas. Colocarlas en el horno precalentado a 180º y de vez en cuando cambiarlas de postura para que se hagan por todas partes por igual. Tardarán entre una hora y hora y media.

Patatas moradas

Para asar en el microondas, lavar con piel, perforarlas con una aguja de hacer punto, un pincho de acero o madera para las brochetas o un palillo, en su defecto, dejar de seis a siete minutos al ciento por ciento de la potencia.

Para la brasa, lavar, pinchar envaraos sitios, envolverlas en papel de aluminio e introducirlas entre las brasas.


En fin… esto es algo de lo que he podido averiguar. El Mundo de la Patata es muuuy extenso!!

Espero que os haya servido!

Rossella.