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martes, 11 de agosto de 2015

CARA COMO UN TOMATE... CREMA FRÍA DE TOMATE



Pues hete aquí que el otro día me dice mi pareja (que es muy rollo deportista, ex-futbolista y madrugador)... "Mañana, aprovechando que estás ya de vacaciones, por qué no te levantas temprano conmigo y nos vamos a dar un paseo por la playa, a andar un poco?". Y yo, que me conozco el percal y sé perfectamente cómo son sus "paseos por la playa", pues me hice la dormida profunda. Que estoy de vacaciones, jolín!!
Pero al día siguiente me lo volvió a decir y caí en la trampa mortal!

Ocho de la mañana, viernes. Sol. Bueno, solecito mañanero, pero calor tempranero también.
Quito el polvo a mis zapatillas de andar y con buen ánimo me dispongo a seguirle el ritmo. Pasoooo ligero! Ar!
Calor.... mucho calor.
Ocho y media de la mañana. Llegamos al final de la playa de la Albufereta. Parece que aguanto... incluso puedo hablar y comentar sobre la serie de especímenes raros que habitan la playa a esas horas de la mañana: un señor panzón sentado cual Buda en la arena, prismáticos en ristre oteando el horizonte (yo miré en la misma dirección que el señor de los prismáticos, pero no vi nada, nada de nada, cero... lo mismo por eso llevaba los prismáticos, para ver... y bueno, que yo tenía las pestañas llenas de gotas de sudor, lo mismo también era por eso que no veía nada...), un cuarentón en tanga corriendo como si le persiguiera el mismísimo Tiburón (en serio, en tanga. No consigo borrar la imagen de mi mente) y orgulloso, mucho, de su cuerpo serrano, algún que otro cañero aburrido (nunca he visto sacar un pez a ningún cañero, se deben de aburrir como almejas con sarampión), y una señora muy mayor caminando mucho más fresca que yo. En realidad la señora iba como una rosa y me miró y me sonrió. Yo le devolví la sonrisa... Pero, cómo cuento esto?? A ver... que la señora no me había sonreído dulcemente, no. La señora se había reído "en toá mi cara"!!. Me di cuenta cuando "mi Sargento Foley" me miró y muy serio me dijo: "Desprendes luz... Tu cara es como un tomate." Seguidamente dejó de estar serio y pasó a deshuevarse haciéndose así cómplice de la dulce abuelita de la sonrisa.
A partir de ahí, todo el mundo me miraba y me sonreía... o eso me parecía a mi.

La verdad es que yo notaba mi cara ardiendo. Era como un radiador en pleno enero. Un ascua... Pena no haber tenido una sardina que arrimar, porque habría salido un espeto perfecto.

Ya ves qué necesidad tenía yo de eso... Llegar a casa con la cara como un tomate y no precisamente raf, tomate en rama, de los rojos rojos brillantes....

De ahora en adelante me haré la dormida profunda hasta por lo menos octubre, que digo yo que ya refrescará.

Supongo que por eso se me ocurrió hacer para comer esta SOPA FRIA DE TOMATE, aunque el color dista mucho de ser el que lucía mi cara por la mañana... Había que enfriar el tomate como fuera!!

Os paso la receta por si os apetece refrescaros...

INGREDIENTES (para 4 personas):

Dos Cebollas

Dos dientes de Ajo

Un kilo de Tomates en rama

Dos cucharadas soperas de Albahaca fresca picada

4 o 5 ramitas de Tomillo fresco

1 hoja de Laurel

Una cucharada de Orégano seco

250 cl de Caldo ligero de pollo (o 250 cl de agua y una pastilla de caldo)

Aceite de Oliva Virgen Extra "OH!Lío" Arbequina

Sal y Pimienta negra recién molida

Dos cucharadas soperas de Queso crema tipo Philadelphia

Picamos las cebollas y los ajos y los rehogamos en una cazuela con un chorro de Aceite de Oliva Virgen Extra. Cuando empiecen a tomar un poco de color, añadimos el laurel, la albahaca, el tomillo y el orégano, y dejamos dos minutos más rehogando.
Mientras lavamos y troceamos en cubos los tomates (no es necesario pelarlos, porque luego lo pasaremos todo por el chino).
Añadimos los tomates troceados a la cebolla y las hierbas. Damos unas vueltas para que se rehogue un poco el tomate durante unos tres o cuatro minutos.
Añadimos el caldo de pollo (o el agua y la pastilla), sal y pimienta.
Dejamos que hierva y bajamos el fuego para que cueza durante 10 minutos con la cacerola tapada.
Pasamos todo por el chino y añadimos dos cucharadas de queso crema. Removemos bien para que se funda el queso. (Si veis que quedan trocitos de queso, le pasáis la minipimer a potencia mínima y listo).

Pasáis la sopa a un recipiente y dejáis enfriar antes de meterla en la nevera  para tomarla bien fresquita.

Al servirla se puede rociar con unas gotas de AOVE y albahaca picada por encima.

Espero que os guste...


Rossella

miércoles, 14 de enero de 2015

GAMBONES EN SALSA DE OSTRAS


Feliz 2015!
Se acabó la Navidad! Los pastores han metido a las ovejas en los rediles, y las zambombas y panderetas en el altillo del armario hasta el próximo diciembre. Y yo debería sacar las zapatillas y echar a correr para bajar los turrones, pero me da pereza y además tampoco me gusta... así que ya se irán (los excesos), y si no, pues será que me quieren y quieren estar conmigo, y si alguien te quiere está bien que esté a tu lado. (Madremíaqueexcusamástonta!)

Y ahora debería publicar alguna receta ligera... pero paso de ensaladas, que hace frío, y de pechuguitas de pollo con lechuga, que son muy tristes. Mejor publico esta receta, que no es mía, que no lleva casi grasa y puede pasar por light.

Se trata de unos gambones que preparé como aperitivo para la noche de Fin de Año y que estaban deliciosos. Como he dicho, la receta no es mía, es de Directo al paladar, pero me apetece mucho tenerla en el blog, porque me ha encantado y seguro que la repetiré muchas veces, así que mejor tenerla a mano.

Los ingredientes son:

Una docena de Gambones
1 diente de Ajo
Salsa de Ostras
Salsa de Soja
Agua
Aceite de Oliva Virgen Extra
Cebollino

Y se hace así de fácil:

Pelamos en crudo los gambones, reservando en un bol el contenido de las cabezas estrujándolas un poco con los dedos.
En una sartén con una cucharada de Aceite de Oliva Virgen Extra, doramos las colas de los gambones y reservamos.
En la misma sartén doramos el diente de Ajo picado muy fino, y cuando esté dorado añadimos tres cucharadas de salsa de Ostras y el coral de las cabezas, removiendo bien para que todo se integre. Incorporamos dos cucharadas de salsa de Soja y medio vaso de agua. Removemos y dejamos reducir la salsa. 
Añadimos las colas de gambón a la salsa y dejamos un minuto todo junto.
Servimos decorado con cebollino picado.

Listo! Están buenísimos y si no encontráis gambones también se puede hacer con cigalas siguiendo el mismo proceso o sin pelarlas previamente (según el tamaño de las cigalas), rehogándolas con piel y haciendo la salsa aparte.

Vuelvo pronto!
Saludos

Rossella

jueves, 4 de septiembre de 2014

CREMA DE CACAO LIGHT



Si juntásemos toda la Nocilla que mi hermano y yo nos hemos comido de pequeños podríamos llenar un camión cisterna.

Éramos Niños Nocilla total. Éramos "los hombres fuertes de Nocilla", fuertes, alegres y deportistas, llenos de vida y de energiaaaaaa. Leche, cacao, avellanas y azúcar, No-ci-lla! Vamos, que yo soy el presidente de Nocilla y nos pongo un monumento en la entrada. 

Así estábamos de rollizos y sanotes… aunque yo de "hombre fuerte" tenía más bien poco, sobre todo porque era una niña, ejem… Niña, chica fuerte en todo caso… ejem… Y ahora podría decir que me dieron un premio por publicidad no sexista, pero eso fue hace tiempo, pero lo digo porque es cierto y por tirarme el moco un poco, que nunca lo hago y conste que me repatea eso de "médico y médica, oyente y oyenta o … etcétera y etcétero!"… pues eso, que me lo dieron, y que me ha venido a la cabeza por lo de los Hombres Fuertes, claro que a mi eso me importaba un pito de pequeña… a mi lo que me gustaba eran los bocatas de Nocilla después del cole viendo Marco (que mi hermano no podía tragar el bocado porque "se me hace una bolita aquí", tocándose la garganta, al ver a Marco sufrir por su madre, por Amedio, por el barco, por los Apeninos y por los Andes, y se pasó toda la serie moqueando y comiendo bocatas, mi hermano digo, Marco sólo moqueando).

Tanta comimos que mi madre estuvo años sin tener que comprar vasos para la casa del campo, porque además los vasos eran igual de fuertes que los hombres de Nocilla. Como dirían en mi pueblo, duraban más que un culo de mortero en un bancal (nótese la expresión fina).

Bueno pues como la tierna edad de la infancia en la que todo lo quemas, porque lo normal es ir como una moto todo el día, ya se me pasó hace mucho tiempo, he pensado que para matar el gusanillo de la dichosa cremita de chocolate sin sentir unos remordimientos terribles, estaría bien una crema de cacao light. Eso sí, negra, que yo era más de la negra que de la blanca. Y hete aquí que se me ha ocurrido lo siguiente, y… no está nada mal el invento.
Ah! como catadores y críticos gastronómicos he usado a mis sobrinos Jaime y Lucía, que me han dicho que estaba muy rica. De Jaime me fío más, que es un experto chocolatero. DeLucía no es que no me fíe, es que me temo que soy su tía favorita (porque no tiene más, todo hay que decirlo).


Y a lo que vamos, estos son los ingredientes:

1 terrina de Queso tipo Philadelphia Light
2 cucharadas soperas de Cacao en polvo sin azúcar
1 cucharada de sacarina o edulcorante al gusto
Avellanas picadas para espolvorear

Es mejor esperar a que el queso esté a temperatura ambiente para que se puedan mezclar todos los ingredientes (excepto las avellanas picadas) con más facilidad, porque sólo hay que hacer eso, mezclar el queso, el cacao y el edulcorante hasta obtener una crema uniforme.
Luego lo untamos en pan y espolvoreamos con las avellanas picadas.


Hombre! Nocilla no es, pero se puede comer sin remordimientos y sin tener que subir andando el Turmalet para bajar las calorías (esas desagradecidas que quien las inventó se quedó a gusto!! Jumm!)

Saludos!

Rossella

miércoles, 27 de agosto de 2014

YOGURT HELADO CON AOVE Y SAL MALDON



 Me-Mue-Ro-De-Ca-Lor!!!!!!
Vale, sólo estamos a 30 grados, pero la sensación es de 300 por lo menos!! (Y Olé!! Ozú!! que parezco andaluza por lo exagerada!!)

Necesitaba algo fresquito y he encontrado algo delicioso aunque parezca a primera vista una cosa un poco rara: Yogurt helado con Aceite de Oliva Virgen Extra y sal Maldon.
Lo he encontrado en Very Easy…Kitchen, y al verlo no he podido resistir la tentación de probarlo.


Es lo que parece, algo diferente, original y delicioso que no puede más. Una de esas recetas express, que no cuestan nada de hacer, que llevan muy pocos ingredientes y con las que puedes sorprender a todos.


Cuando la he probado lo primero que me he preguntado es: ¿Postre o aperitivo?. Pues francamente querida… me da igual. Perfecto para las dos opciones.

Los ingredientes son tan sencillos como:
1 Yogurt griego
2 cucharadas rasas de Azúcar glas (si usáis un yogurt edulcorado o azucarado esto no se pone)
1 cucharada sopera de AOVE, aceite de oliva virgen extra del mejor que podáis encontrar. Yo he usado Olivares del Derramador variedad Koroneiki, por aquello del yogurt griego y que las aceitunas Koroneiki son de procedencia griega.
Un pellizco de escamas de Sal Maldon.

Se mezcla el yogurt con el azúcar (si usáis azucarado o edulcorado os saltáis esto).

Se mete el yogurt en el congelador unas dos horas, hasta que esté casi congelado pero se pueda remover y quede como nieve.

Se pone en un bol pequeño, vasito o copa de helado. Se rocía con el AOVE y se salpica de escamas de sal.

Se sirve de inmediato.


Os aseguro que está riquísimo!! Ya me diréis…

Os dejo, voy a meterme un rato en el congelador!!

Rossella

jueves, 13 de marzo de 2014

ENSALADA DE MELÓN CON MORAS Y QUESO FETA




Estoy emocionada con esta ensalada!
Es sabrosa y resalada
y de hacer, no cuesta nada!


Ale! Momento Gloria Fuertes. Mis más sinceras disculpas. Este ataque poético me debe haber dado porque estoy intentando poner mi cuerpo en movimiento y, como no está muy acostumbrado, las neuronas debo tenerlas a ralentí, para no abusar y que algo permanezca aletargado y a salvo. La Naturaleza, que es sabia. Estoy caminando unos doce kilómetros día sí y día no. No pretendo llegar a Santiago ni nada de eso, en realidad todavía no habría llegado a Albacete. Tampoco me estoy entrenando para los próximos JJOO, simplemente me lo propuso mi hermano porque él lo hace habitualmente y acepté (en qué hora!! porque el primer día pensé que nunca más recuperaría los dedos… Vaya ampollas!! :S )

La verdad es que el recorrido es bonito y una vez te acostumbras no cuesta tanto (aunque tengo que confesar que todavía hay días que llego que parezco un Gusiluz). 

Parte de mi recorrido

Pero volvamos a la ensalada.
No voy a hablar del melón, porque todo el mundo sabe que es muy sano, ligero, refrescante, vitaminado y mineralizado, antioxidante, diurético… y bastantes cosas más, todas buenas. Por eso, y porque no tenía lechuga, hoy me he hecho la ensalada con melón, de dos colores, del blanco (verde) y del amarillo, y reconozco que ha sido un acierto. Estaba muy buenísisisisisisima!


Lleva, cada ración:

1 loncha grande de Melón verde
1 loncha grande de Melón Amarillo
10 o 12 Moras
Queso feta
3 cucharadas soperas de AOVE "Olivares del Derramador" variedad Arbequina
2 cucharadas soperas de zumo de Limón
Ralladura de Limón
1 Chalota pequeña
1/2 Guindilla 
Cebollino
Sal
Pimienta

Cortamos el melón con un pelador para conseguir lonchas muy finas, lo colocamos en el plato y añadimos las moras partidas por la mitad y el queso feta desmenuzado.

En un bol hacemos una vinagreta con el aceite, el limón, la chalota en rodajitas finas, la ralladura de limón, el trozo de guindilla picado, sal y pimienta. Removemos bien y lo vertemos por encima de la ensalada.

Picamos un poco de cebollino y lo espolvoreamos sobre la ensalada.

Listo.

Espero que os guste.

Rossella

PD. Por cierto, este fin de semana se celebra el 27º Festival del Melón y la Sandía en Costa de Araujo (Lavalle), Argentina. 
Saludos.
Va por vosotros!

miércoles, 19 de febrero de 2014

LA ENSALADA DEL PASTOR




A veces no es fácil escribir una introducción interesante, amena,  ni tan siquiera al menos un poco graciosa que acompañe a las recetas que publico.
Esta receta no tiene historia detrás, tampoco tiene un por qué... Si por lo menos no hubiera pasado la Navidad tendría sentido al menos el nombre (aunque habría sido más correcto llamarla entonces "Ensalada de los pastorcillos").
Simplemente vi la uva en el mercado y ... se me antojó uva!

La verdad es que si se busca en San Google "Ensalada de pastor", aparecen un millón ciento veinte mil resultados, literal, y si vemos las imágenes... yo por lo menos llego a la conclusión de que los pastores comen de todo. Así que, por qué mi ensalada no iba a ser de pastor? Los ingredientes son... muy camperos, y como no me refiero a los pastores de almas sino a los de campo (con rebaño de cabras a ser posible), pues se queda con el nombre y Santas Pascuas!.

Los ingredientes son:

Uva tinta (se puede poner blanca también, o una mezcla de las dos)
Queso de cabra en rulo
Una cucharada sopera de Piñones ibéricos
1/2 Guindilla roja
El zumo de medio Limón
Sal
Pimienta recién molida
Una pizca de Orégano, si es fresco mejor.
Aceite de Oliva Virgen Extra variedad Koroneiki de Olivares del Derramador

Primero tostamos los piñones en una sartén, sin aceite y sin dejar de vigilar y remover, porque se queman con facilidad. Reservamos.

Partimos los granos de uva por la mitad y quitamos las semillas.
Partimos el queso con las manos a trocitos y lo añadimos a las uvas.
Cortamos unos aros de guindilla y los añadimos también.
Añadimos los piñones, que ya se habrán enfriado.
Salpimentamos, sazonamos con orégano y regamos con el zumo de limón. Si el orégano es fresco lo añadimos directamente y si es del seco lo pulverizamos un poco frotándolo entre las palmas de las manos.
Añadimos un chorro de aceite de oliva virgen extra y removemos todo.
Servimos y listo.

Puede parecer una mezcla un poco rara... Queda una ensalada agridulce y picante a la vez, refrescante y acogedora (he dicho "acogedora"?? Una ensalada puede ser acogedora?? Pues.... sí, eso me parece). El caso es que está muy rica y es diferente.

Espero que os guste!

Ah! Una cosa antes de irme... Lo de los piñones ibéricos es importante. Están los ibéricos y los chinos. No tengo nada en contra de los chinos, pero los piñones chinos no me gustan. Son más baratos, pero casi no saben a nada y tienen un brote o germen muy grande, con una textura diferente, que a mi no me resulta agradable. Se distinguen, aparte de por ser la mitad de caros que los mediterráneos o ibéricos, porque son más redondos y cortos. Si no podéis usar piñones ibéricos, es preferible que los sustituyáis por cualquier otro fruto seco, como nueces, almendras o avellanas.


Rossella


domingo, 26 de enero de 2014

LA TARTA DE MANZANA MÁS FACIL DEL MUNDO

Hoy traigo una receta de otra de mis seguidoras: BELTER.

Foto enviada por Belter

Belter cocina estupendamente y además es de esas personas que nunca se presentan a comer en tu casa con las manos vacías. Un vino, un flan, una tarta de manzana o cualquier cosa que que se le ocurra como detalle, porque sí, porque ella es así, detallista (y además con un excelente gusto para la decoración, todo hay que decirlo). Por cierto que su flan es sencillamente espectacular, suave, esponjoso, lleno de "ojitos" por dentro…. a ver si hay suerte y me pasa la receta!

Hace un tiempo me mandó la receta de una tarta de manzana que está buenísima y no cuesta nada de hacer. Pero cuando digo nada, es nada, cero. Y cuando digo que está buenísima es que realmente lo está. Es ligera, muy ligera, tanto que no te das cuenta y te puedes haber comido media tarta!!

Para hacerla necesitamos muy pocos ingredientes:

Una base redonda de Hojaldre, del que viene listo para hornear.
2 Manzanas reineta.
Una pizca de Canela molida.
Una cucharadita de Azúcar moreno.
2 cucharadas de Mermelada de Melocotón o Albaricoque.

Primero precalentamos el horno a 200ºC.

Extendemos la base de hojaldre sobre un papel de hornear y la pinchamos con un tenedor por toda la superficie.

Mezclamos la canela con el azúcar y lo espolvoreamos sobre la masa de hojaldre.

Pelamos las manzanas y las cortamos en láminas muy finas. Las colocamos sobre la base de hojaldre de forma que quede bonita.

Horneamos durante unos 25 minutos o hasta que la tarta está dorada.

Al sacarla del horno la pintamos con mermelada de melocotón para darle brillo y dulzor.

Lista!

Gracias por la receta Belter!!

Rossella

lunes, 20 de enero de 2014

CEBICHE PERUANO

Lunes... En fin, dejémoslo, da igual...



Hace tiempo que mi hermano me pidió que pusiera en el blog la receta del Cebiche peruano (creo que en el fondo no sólo quería que la publicara en el blog, sino que lo que pretendía era que le invitara a comer cebiche, cosa que ha conseguido este fin de semana, y yo encantada! no vayáis a pensar...).

Pero vamos por partes.

Primero, el nombre del plato:
Se llama Cebiche, Ceviche, Seviche o Sebiche, pues todas estas formas están recogidas y aceptadas por la RAE. Podéis encontrarlo escrito de cualquiera de estas formas.

Segundo, su origen:
Hay diferentes interpretaciones en cuanto al origen de este plato, pues el cebiche se prepara en casi toda Sudamérica, pero parece ser que debido a que su principal ingrediente es el pescado, hay hipótesis más que fiables que lo sitúan en la gastronomía de los pueblos indígenas de las costas pacíficas de Sudamérica, en la zona del actual Perú, y según fuentes históricas peruanas el cebiche se habría originado en primer lugar en la cultura Moche, en el litoral de Perú, hace más de dos mil años.
En Perú el cebiche es considerado parte de la identidad nacional y es venerado como elemento central de su gastronomía, habiendo sido declarado formalmente Patrimonio Cultural de la Nación. Además desde septiembre de 2008 y por una Resolución Ministerial del Ministerio de la Producción de la República del Perú, el día 28 de junio fue declarado como "Día del cebiche" a nivel nacional.
Por todo ello espero que si algún peruano lee esta receta no se eche las manos a la cabeza y se acuerde de todos mis antepasados hasta antes de Colón. La he preparado con todo el cariño y procurando seguir la receta tradicional lo más fielmente que he podido y con los ingredientes de que disponemos en este otro lado de "el charco".


Tercero, los ingredientes:
Como ya he comentado, el cebiche se elabora en casi toda Sudamérica, así que los ingredientes utilizados varían de un país a otro. En todas recetas el ingrediente principal es el pescado y dependiendo del país se usa una variedad u otra y en ocasiones combinaciones de varios tipos de pescado y marisco.
El pescado se acompaña con otros ingredientes como tomate, pepino, cebolla, pimientos, según el país y el cocinero que lo elabore, pero yo voy a seguir la receta clásica del cebiche peruano, y los ingredientes que he utilizado son muy pocos: pescado, cebolla, ají, cilantro, zumo de limón, sal y pimienta. Os hablo de ellos.

El pescado debe ser de carne blanca y a poder ser sacado del mar con anzuelo, no con red, para evitar que su carne sufra. Mi pescado ya estaba pescado, así que prefiero pensar que lo sacaron con anzuelo (aunque en realidad, segura y sinceramente, no podría distinguirlo).

Dicen los entendidos que el mejor pescado para preparar cebiche es el lenguado, pero yo no encontré ese día en la pescadería y usé corvina, que después del lenguado es uno de los mejores pescados que se pueden utilizar. Pero si tampoco encontráis corvina, se puede hacer con mero.

Corvina

Y hablando de corvina...
Sabíais que la corvina tiene unos huesecillos en la cabeza llamados otolitos (del griego "orejas de piedra")?. Pues sí. En realidad todos los peces los tienen, lo que pasa es que dependiendo de la variedad unos los tienen mayores que otros y en algunos casos son tan pequeños que casi no se ven. Pero en la corvina se ven, y mucho. Están el centro del cogote, en la parte de atrás de los ojos y son de color blanco, parecidos al nácar o al marfil.

Ubicación de los otolitos

Los gaditanos los conocen muy bien...
Estos huesecitos les sirven a las corvinas para orientarse, regulando su equilibrio y por eso se llaman otolitos ("orejas de piedra"). Ya se sabe, el día en que se aprende algo nuevo no es un día perdido...
Y digo que los gaditanos conocen muy bien los otolitos porque en la bahía de Cádiz, sobre todo en el Puerto de Santa María, hay una tradición marinera que viene desde la Prehistoria (se han encontrado otolitos en muchas excavaciones arqueológicas de la zona), consistente en una vez extraídos los otolitos de la corvina, usarlos como amuleto para la buena fortuna. Incluso se dice que alivia los dolores reumáticos y el dolor de cabeza, pero esto no está demostrado. Por ello actualmente es frecuente ver estos huesos engarzados y usados como colgantes, aunque ya desde la antigüedad los marineros lo guardaban como algo muy preciado y solían llevarlo en pequeñas bolsas de tela o sueltos en sus bolsillos.
De hecho yo tengo uno desde hace mucho tiempo y no sabía esto!

Mi colgante

Pero aparte de esto, también se dice que en la escama de una gran corvina, si se ve al trasluz, se puede observar el manto de la Virgen del Rocío... En fin... no sé....
(Ya decía yo.... por qué el pescadero pretendía quedarse con MIS huesecillos de corvina??? Se los pedí, claro! jaja)

La cebolla que se utiliza es la morada y el ají el ají limo o ají mochero, que es una variedad muy picante y aromática de la especie Capsicum chinense. Tampoco encontré ají limo y usé el ají rojo:

Ají limo
Ají rojo



En cuanto al limón, parece ser que en un principio el pescado se maceraba con naranja agria, pero actualmente se hace con limón peruano, que tampoco encontré, así que usé una mezcla de limón y lima.

Y creo que ya está todo, así que voy con la receta.


INGREDIENTES para 4 raciones:

1 kg de lomos de Corvina
1 Cebolla morada grande
8 Limones amarillos
14 Limas
2-3 Ajís rojos
Un ramillete de Cilantro
Sal
Pimienta blanca

Importantísimo: El pescado tiene que estar siempre frío!! (y por supuesto fresquísimo).

Primero cortamos la cebolla en pluma, es decir, la pelamos, la partimos por la mitad a lo largo y la fileteamos en rodajas muy finas de forma que queden medios aros. La dejamos en remojo en agua fría para quitar un poco la fuerza mientras cortamos el pescado.

Restregamos con un trozo de ají toda la superficie del bol donde vayamos a dejar el pescado cortado.

Quitamos con cuidado la piel del pescado pasando el cuchillo bien afilado entre la piel y la carne (con la parte de la piel sobre la tabla de cortar). Luego lo cortamos en cuadraditos de unos 2 x 2 centímetros aproximadamente. Lo dejamos en un bol de vidrio o cerámica y le añadimos la cebolla escurrida. Mezclamos suavemente con las manos o con una cuchara.

Para preparar el ají sólo hay que cortar las dos puntas y desecharlas. Lo partimos por la mitad a lo largo y vaciamos de semillas. Lo cortamos en rodajitas finas y lo añadimos al pescado.

Ahora cortamos los limones y las limas por la mitad y los vamos escurriendo sobre el pescado con cuidado de que no nos caigan las semillas y sin pretender dejarlos secos, porque si los escurrimos demasiado lo que conseguiremos es que la parte astringente salga y fastidie el cebiche. Como son muchos los cítricos a exprimir, esto nos llevará unos minutos y el pescado ya habrá empezado a cocerse en el zumo y comenzará a tomar color.
Cuando terminemos de exprimir puede que el pescado ya tenga el punto de cocción deseado, pero si lo encontramos demasiado crudo podemos dejarlo unos minutos más. Yo lo dejé en total, desde que empecé a exprimir, 10 minutos. El punto de cocción va al gusto, hay quien le gusta más crudo y con 5 o 6 minutos lo tiene listo y quien le gusta más macerado.

Sazonamos con sal y pimienta blanca.

Picamos el cilantro y lo añadimos también. Removemos un poco y servimos.

Listo! A disfrutar de esta delicia de plato!!

Como veis, las fotos del plato no son NADA estudiadas, y no lo son porque este plato se hace y se come, porque de lo contrario, como el limón sigue cociendo el pescado, corremos el riesgo de que se haga demasiado y se arruine el plato. Y eso es pecado mortal de necesidad!!

Espero que os guste!
Y gracias a Perú por esta maravilla gastronómica!.

Rossella

miércoles, 13 de marzo de 2013

ENSALADA DE NARANJA CON FRUTOS SECOS


Esta es una ensalada muy sencilla pero que queda riquísima. La vi en una revista de recetas de cocina, pero en la revista la hacían sólo con ingredientes dulces, incluso aliñándola con almíbar, así que me parecía más un postre que una ensalada y yo la he querido hacer como ensalada, entrante o primer plato, y le he añadido ingredientes salados y le he quitado dulces.
El resultado me ha gustado muchísimo!

Uno de los ingredientes que le he añadido es el queso Arzúa-Ulloa. Este tradicional queso gallego está elaborado con leche de vaca y es de una calidad excepcional, por ello tiene Denominación de Origen que abarca una amplia zona de producción en las provincias de Lugo y A Coruña. Aunque hay tres tipos de Arzúa-Ulloa, yo he utilizado el de pasta blanda. Es muy suave y cremoso, perfecto para esta ensalada.

Ingredientes por persona:
2 Naranjas
50 gr de Nueces
1 cucharada sopera de Piñones
1 cucharada sopera de Arándanos secos
Azúcar
Reducción de Vinagre de Módena
1 pellizco de Nuez moscada
Queso Arzúa-Ulloa

Ponemos en remojo con agua los arándanos secos y los dejamos unos 15 minutos para que se hidraten un poco.

Tostamos los piñones y las nueces en una sartén (sin nada de aceite, sólo con la sartén caliente, y hay que estar atentos y moverlos a menudo, que se tuestan rápido). Reservamos.

Pelamos las naranjas y sacamos los gajos sin piel. Para ello, una vez peladas, sacamos con un cuchillo afilado los gajos cortando entre las telillas. Pero mejor os dejo un enlace AQUI que he encontrado en la red y así lo veis mejor.
Colocamos los gajos en la fuente de servir y los sazonamos con un pellizco pequeño de nuez moscada y un pellizco de azúcar (como si fuera sal para una ensalada normal).


Ahora ponemos los piñones y nueces tostados por encima, el queso cortado en daditos y los arándanos escurridos.
Acabamos con unas gotas de reducción de vinagre de Módena y... listo para comer!

Espero que os guste!

Rossella