miércoles, 19 de febrero de 2014

LA ENSALADA DEL PASTOR




A veces no es fácil escribir una introducción interesante, amena,  ni tan siquiera al menos un poco graciosa que acompañe a las recetas que publico.
Esta receta no tiene historia detrás, tampoco tiene un por qué... Si por lo menos no hubiera pasado la Navidad tendría sentido al menos el nombre (aunque habría sido más correcto llamarla entonces "Ensalada de los pastorcillos").
Simplemente vi la uva en el mercado y ... se me antojó uva!

La verdad es que si se busca en San Google "Ensalada de pastor", aparecen un millón ciento veinte mil resultados, literal, y si vemos las imágenes... yo por lo menos llego a la conclusión de que los pastores comen de todo. Así que, por qué mi ensalada no iba a ser de pastor? Los ingredientes son... muy camperos, y como no me refiero a los pastores de almas sino a los de campo (con rebaño de cabras a ser posible), pues se queda con el nombre y Santas Pascuas!.

Los ingredientes son:

Uva tinta (se puede poner blanca también, o una mezcla de las dos)
Queso de cabra en rulo
Una cucharada sopera de Piñones ibéricos
1/2 Guindilla roja
El zumo de medio Limón
Sal
Pimienta recién molida
Una pizca de Orégano, si es fresco mejor.
Aceite de Oliva Virgen Extra variedad Koroneiki de Olivares del Derramador

Primero tostamos los piñones en una sartén, sin aceite y sin dejar de vigilar y remover, porque se queman con facilidad. Reservamos.

Partimos los granos de uva por la mitad y quitamos las semillas.
Partimos el queso con las manos a trocitos y lo añadimos a las uvas.
Cortamos unos aros de guindilla y los añadimos también.
Añadimos los piñones, que ya se habrán enfriado.
Salpimentamos, sazonamos con orégano y regamos con el zumo de limón. Si el orégano es fresco lo añadimos directamente y si es del seco lo pulverizamos un poco frotándolo entre las palmas de las manos.
Añadimos un chorro de aceite de oliva virgen extra y removemos todo.
Servimos y listo.

Puede parecer una mezcla un poco rara... Queda una ensalada agridulce y picante a la vez, refrescante y acogedora (he dicho "acogedora"?? Una ensalada puede ser acogedora?? Pues.... sí, eso me parece). El caso es que está muy rica y es diferente.

Espero que os guste!

Ah! Una cosa antes de irme... Lo de los piñones ibéricos es importante. Están los ibéricos y los chinos. No tengo nada en contra de los chinos, pero los piñones chinos no me gustan. Son más baratos, pero casi no saben a nada y tienen un brote o germen muy grande, con una textura diferente, que a mi no me resulta agradable. Se distinguen, aparte de por ser la mitad de caros que los mediterráneos o ibéricos, porque son más redondos y cortos. Si no podéis usar piñones ibéricos, es preferible que los sustituyáis por cualquier otro fruto seco, como nueces, almendras o avellanas.


Rossella