miércoles, 31 de agosto de 2011

PUDING DE NARANJA CUBIERTO DE CHOCOLATE

Ayer Destro me pidió una receta con naranja y chocolate.
Si lo llego a saber antes, le hago una foto al postre de mi amiga Mercedes. Esta no es su receta, pero se le parece mucho.

No tengo foto, así que dejo sugerencia de presentación:


Para hacer el puding se necesita:

- ½ Kg. de Azúcar.

- ½ Kg. de Harina de trigo.

- 6 Huevos.

- 2 cucharaditas de Levadura Royal.

- 300 g. de Mantequilla.

- La ralladura de 2 Naranjas.

- 1 vaso de Zumo de naranja.

Se ponen en un recipiente la mantequilla a punto de pomada y se bate hasta que quede convertida en una crema.

Se añade a la mantequilla el azúcar, se mezcla bien y se van agregando los huevos uno a uno.

Una vez que este todo bien mezclado se le agrega la harina tamizada junto con la levadura.

Se mezcla todo bien y se le va añadiendo poco a poco la ralladura de naranja y el zumo de naranja.

Enharinar el molde donde vamos a poner la masa, ya terminada y poner en el horno a 180ºC durante aproximadamente 1 hora y media.

Para saber si esta listo sólo habrá que pincharlo con un palillo y si sale seco, es que ya está.

Finalmente, dejar enfriar y luego sacar del molde.

Mientras el puding está en el horno, hacemos la crema de cobertura, con una parte de mantequilla, dos partes de nata y otras dos de chocolate. Se cubre con esta mezcla el bizcocho, y se adorna con trocitos de cáscara de naranja cortados con un cortapastas pequeño (ver sugerencia de presentación).

Espero que te guste Destro!

martes, 30 de agosto de 2011

ENSALADA DE ARROZ NEGRO


Pues por qué no?
Eso pensé.
Y queda de lo más original.


En realidad es como una ensalada de arroz normal, sólo que el arroz se hierve añadiendo dos sobres de tinta de calamar al agua de cocción, para que salga bien negro, y si el arroz es integral o salvaje, mejor, porque ya es más oscuro de por sí.

El resto de los ingredientes, al gusto de cada uno: atún, aceitunas, pimiento verde y rojo, pepino, maíz... lo que se quiera.

Fácil, no?

PATÉ DE AVE


Esta receta la hice el sábado pasado.
Nunca había hecho paté de ave antes y eso que me encantan los patés ... todos.
Como más o menos podía imaginar cómo se hacía, pues me inventé la receta. Pensé que si me salía bueno llevaría la terrina a la cena, y si no, pues me la comería yo, entera!! jaja. Pero me salió rico, así que os cuento cómo lo hice.

Como ingredientes usé:

1/2 kg de Higadillos de pollo limpios.
2 Chalotas
2 Ajos grandes
175 gr de Mantequilla
1 copita de Coñac
3 cucharadas de Nata para cocinar, de la espesa
1 cucharadita de Sal
1 cucharadita de Pimienta negra molida
1 cucharadita de Tomillo seco

Primero se rehogan los higadillos en 30 gr de mantequilla (que la cogemos de los 175 que tenemos para toda la receta), hasta que estén dorados por fuera pero rosáceos por dentro. Os recomiendo que tapéis la sartén donde los vayáis a hacer, porque salpican bastante. (Una vez me dijeron que si echas los higadillos a la sartén con la mano izquierda no salpican, pero, la verdad... nunca lo he intentado, siempre se me olvida, y tampoco me lo creo mucho).

Cuando estén dorados los higadillos, se reservan en el vaso de la minipimer, junto con el caldito que hayan soltado en la sartén.

Deshacemos 30 gr más de mantequilla, y en ella rehogamos las chalotas y los ajos picados, hasta que estén blandos, pero no dorados, y en ese momento, vertemos en la sartén el coñac. Dejamos reducir unos segundos y añadimos la nata. Dejamos que se junten todos los sabores y vertemos la mezcla en el vaso junto a los higadillos.

Añadimos al vaso el resto de la mantequilla, el tomillo, la sal y la pimienta y trituramos bien, hasta que la pasta sea lisa, suave y uniforme. Probamos y rectificamos de sal y pimienta si fuera necesario.

Vertemos la mezcla en un recipiente adecuado y dejamos enfriar. Lo guardamos en la nevera hasta media hora antes de servir.

Yo lo acompañé con unas tostadas de pan con pasas y estaba buenísimo.

lunes, 29 de agosto de 2011

LA CENA

Leía un libro tranquilamente en la terraza, tomándome una copa fresquita cuando sonó el teléfono, es Mercedes me dice. Que dice que por lo visto se le han cortado las natillas del postre, cuelga y vuelve a sonar, es Ingrid que dice que la salsa que acompañará a la carne parece que echa un sabor un tanto ácido, la miro con incredulidad, oye, tu pulpo está bien?, Si, me responde, después de “apalearlo” tres veces, creo que debe de estar bien. Apalearlo????, Bueno, tanto como apalearlo, asustarlo….. Asustarlo????.

La verdad es que nunca entendí mucho de cocina, para que nos vamos a engañar….. pero todas esas conversaciones de las que estaba siendo testigo me empezaron a llenar de curiosidad. Habíamos quedado esa noche a cenar, y cada una de las amigas llevaría algo para la cena. La verdad, es que disfrutaba de una tarde bastante tranquila y relajada, pero cuando pasaban de las seis de la tarde, ya la veía a ella mirar más de lo normal para la cocina, la notaba como preocupada,

- Estás bien?

- Si !!!, si, claroooo.

- El pulpo va bien?

Si, claro, perfeeeectooo, me decía…. No sé… yo la veía rara.

Sobre las ocho y media, me pasé por la cocina, y la vi atareada con el pulpo, que por lo visto ya se había hecho.

- Te puedo ayudar en algo?

- Sí, ven….. prueba…..

Bueno, comí un trozo, la verdad es que el olor que desprendía aquella cocina era impresionante….. Probé un trozo, riquísimo le dije, bueno, cogí otro….

- En serio?

- Si, está buenísimo.

- No sé, no crees que está un poco duro?

Bueno, yo no entiendo mucho, pero la verdad es que cuando me lo dijo lo pensé, pues ahora que lo dices, pero no sé, yo pensaba que el sabor compensaría un poco la dureza del pulpo, y no creo que tuviese mayor importancia. De todas formas la seguía viendo preocupada.

Llegó la hora de la cena, y tras los saludos de rigor, y haber dejado la parte de la “cocina” que nos pertenecía en su sitio, nos decidimos a probar la sangría que habíamos hecho, era una sorpresa, la tomamos como aperitivo, y la verdad es que estaba buenísima. Al principio, todos éramos un poco reacios, serían los primeros momentos, ya se sabe, es un poco caos todo, y más cuando eres nuevo y es la primera vez que los conoces. A mí, me vino muy bien para “salvar” mis primeros diez minutos de timidez, en ella, la sangría vi una especie de salvavidas cómplice que relajara mis manos. Las verdad es que estaba buena la “jodía”, y entraba como Diosss, yo creo que tomé tres vasos. Los otros, al principio dudaron, pero la verdad es que la sangría duró cero coma, nos habíamos quedado cortos, creo.

Mientras empezamos a tomarla, Ingrid nos reunió a todos, y nos dijo que había cambiado de idea con respecto a la carne que a ella le correspondía, que lo había pensado mejor y que en vez de rosbif con salsa, había decidido a última hora, hacer “carpaccio” con solomillo de ternera. A mí, la verdad, es que como no tenía ni idea, de cómo era una ni como era otra, me pareció estupenda la idea, pero me dio la impresión de que había empezado a hacerla de una manera y la había terminado de hacer de otra. No sé, ya veríamos…..

Por fin, conocí a Mercedes, me había hablado mucho de ella, y mientras tomaba mi primer vaso de sangría, por fin nos pudimos presentar, es una chica encantadora. Me fijé que ellos no habían traído nada. Claro, luego lo pensé, como a ella le tocaba hacer los postres, pues los sacará luego cuando corresponda, por lo que los habría dejado en casa, lógicamente. Tenía inquietud por como se habría resuelto aquello de las “natillas cortadas” que había estado escuchando en la conversación de la tarde.

Bueno, yo creo que ya estábamos todos listos para sentarnos alrededor de la mesa, la cena ya estaba en si sitio, el pulpo al horno, la verdad es que tenía muy buena pinta, procuré que la bandeja cayese un poco por mi lado, porque creía que era mi salvación ante esos momentos recurrentes que necesitas comer algo para disimular tu timidez. Rose, aparte del pulpo había preparado una ensaladilla de marisco, por recomendación mía tengo que decirlo sí…. pero la hizo a su manera, con trocitos de huevo duro, sepia y gambitas, y la verdad es que estaba deliciosa. También había llevado un paté de ave que también estaba de muerte.

Yo miraba todos los platos, y los miraba a ellos, y empezamos a cenar, bueno, la carne de Ingrid, se hizo un poco de rogar. O al menos yo no la vi, porque no le quitaba el ojo al pulpo… Creo que fue mi salvación, y después de servirme Jorge muy amablemente la bandeja, (que por cierto la tenia enfrente mía, y ya procuré de que al servirse todo el mundo se quedase en el mismo sitio….), los empecé a saborear, el primero que me tocó era muy grande, con lo cual pensé que si me lo llevaba todo a la boca, iba a parecer un poco ansioso, por tanto me tomé mi tiempo y lo troceé con el cuchillo. Ahí me di cuenta un poco de su resistencia, pero no le hice mucho caso, al llevármelo a la boca noté ese sabor y ese olor que me resultaba tan conocido. Joder, que bueno estaba…. Si, efectivamente también estaba un poco durillo, pero no creo que nadie lo notase…..

Bueno, después, conforme lo íbamos probando todos, creo que sí que se dieron cuenta, pero estaba delicioso, así que no creo que le dieran mucha importancia, porque la bandeja empezaba a decrecer a un ritmo alarmante para mis ojos…. Chico, o te espabilas o te quedas sin pulpo, porque aquello tendía a disminuir de forma alarmante….. Si, estaba la mesa repleta de todo, pero la fijación que todos teníamos con el pulpo era un poco sospechosa.

Algunos hicimos alarde de echarnos en los platos, otras cosas, yo por ejemplo probé la ensaladilla, y me eché un poco de paté, no estaban mal, pero seguía mirando con cariño al pulpo….

Estaba tan preocupado por él, que no me había dado cuenta de que cada vez que bebía un poco de un vino riquísimo que nos había servido Jorge, la copa decrecía al mismo ritmo que volvía a crecer de nuevo. No sé si había estado toda la tarde entrenando porque aquello era como magia, bebías, mirabas al pulpo, y de nuevo tenías la copa llena, no te podías descuidar un segundo. Pero lo más extraño de todo no era eso, es que a todas las copas les pasaba lo mismo, la mía lo podía entender ya que estaba sentado a su lado, pero es que a las de la otra punta les pasaba lo mismo. Yo creo que esa noche, Jorge elevó el acto de servir vino a la categoría de arte.

Estaba tan preocupado por la magia del vino y por la ausencia de pulpo que casi no me había percatado de que Ingrid ya había bajado la fuente de su carne, a ver, de la carne que había preparado…. Un rosbif riquísimo de ternera “acarpacciatto”….. Bueno, me cambiaron la fuente del pulpo por la de la carne, y ahora la tenía justo enfrente mío, con lo cual tuve que hacerle frente, y me serví tres o cuatro trocitos con su correspondiente salsa a la que no dejaba de observar, no sé, me traía como recuerdos de aquella misma tarde. He de decir que la carne no estaba mal, estaba sabrosa, y además cortada de forma magistralmente fina, con lo que se me hizo muy amena de comer. La salsa? Bueno, la salsa me pareció buena también, estuve intentando buscarle el sabor ácido toda la noche pero no se lo encontré, no sé si es como yo entiendo poco de cocina y de sabores, o es que al final lo habrían arreglado, la cuestión es que yo me la comí y a mí, me gustó….

Entre tanto, en medio de toda la cena, la verdad es que estuvimos pasando un rato más que agradable y divertido, yo me reí mucho con todos, cada uno tenía su aquel de chispa ocurrente, me llamó la atención la escenificación corporal de Mercedes cuando cuenta sus cosas, le da un temple a su palabra como muy tranquilo pero las acompaña con una escenografía de gestos que hacen convencerte a las primeras de cambio, y denota una seguridad en su humor que resulta contagioso. Bueno, la verdad, es que te partes con ella….

Ignacio, sin embargo es distinto, su humor es más incisivo, habla menos pero apunta mejor, el de Jorge es más tímido, como más científico, pero la verdad es que me reí mucho con sus chistes. Ingrid es más impulsiva, su humor lo traslada a la realidad de sus propias vivencias y te hace meterte dentro de sus cosas, te atrapa con su voz y te cuesta salir, tiene un don especial para implicarte en todo lo que habla o dice. Fue un rato superagradable. La verdad, es que no tuve noticias de mi timidez en ningún momento de la velada. Me resultó muy fácil la integración en esa mesa.

Por fin, llegamos a los postres, no me había dado cuenta de cuando se ausentó Mercedes, prueba de lo despistado que soy o de lo entretenido que me lo estaba pasando, cuando por fin la vi llegar con un platito de merengue americano para cada uno, debían de ser los de las famosas natillas “cortadas”, lo deduje por su color blanquecino, y de nuevo la expectación me subió y volvieron los recuerdos a aquella misma tarde. La miré, me fijé en ella, y estaba también expectante, pero no la vi nerviosa, al contrario, nos animó a todos deseándonos suerte, cosa que no hacía falta porque la pinta que tenían no era mala del todo….. También había hecho un puding de naranja y chocolate…… que puso al centro de la mesa. El merengue estaba riquísimo, y si las natillas se le habían cortado, la verdad es que no me enteré mucho, porque aquello estaba rico rico de la muerte, luego probé el puding, exquisito, pero no sé, me quedo con “el merengue cortado”, me encantó.

La verdad, es que después de los postres, nos ocurrió algo inusual, no sé si porque la magia de Jorge ya había empezado a hacer efecto o porque el cachondeo que teníamos era tan supino que casi se nos olvidó tomarnos el café, porque yo, después de los postres, estuve un rato esperando el café, y allí yo no paraba de beber cava, y vino, el vino creo que se me pegó toda la noche, y el cava, y el vino. Veía la mesa recogida, casi ya no quedaba nada encima, pero las copas de vino, seguían llenas, no sé porqué……

Total, que nos liamos a hablar y a hablar, y al final ni nos dimos cuenta de que eran altas horas de la madrugada, y ya habíamos traspasado la línea que nos separa del momento copas. Claro, a alguien se le ocurriría algo al respecto, el vino me salía por todas partes…. Y bueno, el momento copas fue apoteósico. Nos vimos todos allí, asintiendo, sí, es la hora de las copas, necesitamos copas, queremos copas, ahora vienen las copas, tocan las copas, venga, las copas…… total, que al final, las copas se resistieron, yo creo que pensamos tanto en ellas que casi se nos olvidaron. Bueno, pero no pasa nada, eh, el vino no sé porqué extraña razón aún no había terminado de desaparecer del todo… así, que no las eché mucho de menos.

No, pero aparecieron por fin, después del caos de las copas, vino el nuestro, ya teníamos las copas y no sabíamos que hacer con ellas, bueno, la verdad es que a esa hora de la madrugada, las copas eran invitadas silenciosas, porque la conversación amena y divertida que mantuvimos toda la noche, siguió con su misma tónica, jamás había tenido tanto “cachondeito” junto alrededor de una mesa, incluso cuando las copas, o el vino, o el cava, o la sangría empezó a hacernos efecto, hicimos todos un alarde dialéctico de nivel bastante alto, dándole a la conversación ese toque instintivo de apasionamiento, profundidad, reflexión y sinceridad que mezclado con todo el sentido del humor que se desprendía de cada poro de aquella mesa hizo de la velada un momento inolvidable.

Eran las seis de la mañana, y la magia de Jorge no nos impidió dar con la puerta de entrada de acceso al jardín de casa. Dimos con ella, eso si, no sin algo de esfuerzo. Gracias a todos por esa maravillosa cena y ese momento agradable y encantador que nos hicisteis pasar.

Fran

miércoles, 24 de agosto de 2011

SORBETE DE LIMÓN

Esta es la receta del Sorbete de Limón de Carlos.tk. para el Gin Tonic Gelatinizado:

"Esta es una receta ideal para el verano, y que resulta muy fácil de preparar. Es mejor si tienes una heladera, pero en caso de que no la tengamos, nos conformaremos con el congelador. Si no queremos poner las claras de huevo, podemos prescindir de ellas.

Ingredientes

1/2 litro de agua

150 g. de azúcar

1/4 de litro de zumo de limones

2 claras de huevo

Elaboración

1) Hacemos un almíbar, poniendo el agua junto con el azúcar a hervir, a fuego medio-bajo en una cazuela. No removemos porque queremos que se disuelva por sí misma el azúcar en el agua.

2) Mientras hierve, rallamos la cáscara de 1 limón y la reservamos.

Al rallar la cáscara de los limones, no tenemos que pasarnos mucho. Así que intentaremos llegar lo justo hasta "lo blanco" para que simplemente se vea sin llegar a rallarlo. Esto es porque "lo blanco" daría un sabor amargo.

3) Exprimimos los limones para obtener el zumo.

4) Dejamos enfriar el almíbar a temperatura ambiente y, una vez ya frío, añadimos el zumo de limón y la ralladura

Es importante que se enfríe, porque si está caliente el almíbar, cocinará un poco el zumo y por tanto, le cambiará el sabor y le restará acidez.

5) Ponemos la mezcla en el congelador durante 2 horas aproximadamente (cuando pase 1 hora, sacamos un poco para remover).

En realidad, el tiempo dependerá de la fuerza del congelador. Lo que intentamos llegar al punto en que empieza a solidificarse.

6) Batimos las claras a punto de nieve (bien duras) e incorporamos a lo anterior, removiendo con movimientos circulares. De esta forma, se mezclarán con el helado de limón, pero no quedará una mezcla homogénea, ya que las claras "flotarán un poco".

Hay que hacer énfasis en mezclar, para que se impregnen las claras del helado de limón, pero finalmente quedará una apariencia tipo cerveza. Por esto es conveniente poner el sorbete en una bandeja un poco aplanada, para que las claras se distribuyan mejor y se combinen mejor.

7) Metemos en el congelador para que acabe de solidificarse.

8) Se sirve tal cual, pero es mejor sacar durante un poco de tiempo antes para que se pueda manejar. Posteriormente veremos que al derretirse la mezcla helada, queda con una apariencia más agradable.

Variaciones

La primera es que si tenemos la heladera, en lugar de ponerlo en el congelador, es mejor hacerlo en la heladera. Nos quedará con una textura mucho más agradable.

La segunda es que a esto siempre se le puede poner un poco de aromatizante en el almíbar, por ejemplo poniendo un poco de canela cuando está hirviendo. Dependerá de gustos.

Si no queremos poner las claras de huevo, siempre podemos prescindir de ellas y "rascar" con una cuchara (por ejemplo) para conseguir la vista de la "espuma".

GIN TONIC GELATINIZADO CON SORBETE DE LIMÓN

Madre mía lo que me acaban de pasar!!!
Vaya pintaza!!

Esta receta me la acaba de pasar una amiga, que se la ha encontrado en Internet, en la página de Carlos.tk.

Os la paso tal cual.

Para la gente que le gusta el Gin&Tonic este es un postre curioso, por la textura distinta a la hora de tomarlo. Esta es una versión simplificada del postre que pone Pedro Subijana en su restaurante.

Ingredientes


10 dl. de Ginebra

1/3 de litro de Tónica

5 hojas de gelatina

Sorbete de limón (pongo la receta aparte)

Elaboración

1) Ponemos las hojas de gelatina a remojo, en agua fria.

2) Ponemos a calentar la mitad de la tónica en un cazo, escurrimos las hojas de gelatina (cuando se hayan ablandado), las incorporamos a la tónica y las deshacemos.

Es importante que no llegue a hervir. De todas formas, moviendo un poco (suavemente para evitar que se vaya el gas del todo) conseguiremos que se deshagan pronto las hojas de gelatina.

3) Ponemos el resto de tónica en un bol, incorporamos la ginebra y añadimos la tónica con la gelatina disuelta

De nuevo, tenemos cuidado al mover y al poner la tónica, para evitar que se quite todo el gas.

4) Dejamos que se haga la gelatina en la nevera.

Presentación

Una forma de presentarlo es como en la foto, cortando la gelatina en forma de cubos (para simular los cubitos de hielo) y poniendo un poco de sorbete de limón "rascado" con la cuchara al lado, simulando un granizado. El limón complementará los sabores que se tienen en un Gin&Tonic.

Otra forma de presentación podría ser poniendo los cubitos de gelatina en una copa de martini, rellenando con el sorbete de limón un poco deshecho (de todas formas, se deshará en la propia copa).

Comentarios

No hay que creer que es poca ginebra la que se pone, puesto que la proporción está bastante bien. Sin embargo, siempre se puede "cargar" un poco más."

MAGDALENAS FACILES


El otro día probé las Magdalenas que hace Liana.

Liana es una amiga de Georgia, que vive en Velilla, un pueblecito de Madrid, y que es una cocinera excelente, y una repostera que ni os cuento (algún día le preguntaré cómo hace su famoso Lago de los Cisnes...).

Cuando probé sus magdalenas me encantaron y lo que más me gustó es que las hizo en un momento, así que le pedí la receta. Os la cuento:

Para 16 magdalenas:
- 125 gr de Mantequilla en pomada
- 150 gr de Azúcar
- 4 Huevos pequeños (o 3 si son grandes)
- 200 gr de Harina
- 1 sobre de Levadura
- el ingrediente del Sabor que queramos conseguir:
La ralladura y el zumo de 1 Naranja, o
3 cucharadas de Almendras molidas, o
un puñado de Nueces peladas, o
trozos de Chocolate, o
una cucharadita de Canela, o
Arándanos, o
Mermelada de frutas, o..........

Se mezcla bien la mantequilla con el azúcar y sin dejar de remover, vamos añadiendo los huevos uno a uno (hasta que no quede bien incorporado el primero no echamos el segundo, y así con todos). Después añadimos la harina y la levadura y mezclamos bien hasta conseguir una masa lisa y sin grumos.


Según el sabor que queramos conseguir, añadimos los ingredientes correspondientes a la masa. Mezclamos y vertemos en los moldes para magdalenas (no superar la mitad del molde o se desbordarán cuando suban).

En el caso de rellenar con mermeladas, frutas frescas o chocolate, es mejor ponerlo una vez tengamos la masa en los moldes y no remover, porque al subir la masa se encargará de taparlos y que queden en el centro de la magdalena.

Meter en el horno precalentado a 180ºC hasta que suban y se doren un poco.

Espolvorear con azúcar al sacarlas del horno, o con un pellizco sobre cada una de ellas al meterlas.

TRUCO: Si se quiere que salgan más esponjosas, se puede quitar un poco de harina y sustituirla por harina de maíz (Maizena). Se puede sustituir hasta un poco menos de la mitad de la harina.

A mi me encantaron. Espero que a vosotros también os gusten.

martes, 23 de agosto de 2011

LA UELI


En realidad no tenía buena mano, bueno, sí la tenía, muy buena mano... para cocinar y para otras muchas cosas. Me explico.

Mi abuela María (La Ueli para todo el mundo) tenía muy buena mano para la cocina, y para el crochet, y para la costura, y para las plantas, y para las cartas...

Digo que no tenía buena mano porque hace muchos años se pilló la mano con una puerta con tan mala suerte que se cortó la punta de uno de los dedos y, cosas de antes, no sé qué le pasó con los tendones, que se los cosieron mal y se le quedó la mano bien pero regular, no podía abrirla del todo, aunque no le molestaba demasiado.

Ya, ya sé que no me explico bien. Hoy no me puedo explicar bien. Hoy 22 de Agosto hubiera cumplido 98 años. Hoy nos hubiera regalado una “coqueta”, comprado helado e invitado a merendar a todos, y en cambio hemos sido sus hijos, sus nietos y sus biznietos quienes hoy le hemos regalado unas flores porque se ha ido.. para siempre.

Nos quedamos sin ella, sin su Puchero de Fassedures, sin su Coqueta, sin su Hígado en salsa, sin sus Coquetes Fregides, sin sus Belenes de crochet, sin sus enfados por perder a las cartas o al Rummikub, sin sus ruiditos con las llaves cuando entraba en casa, sin su canturreo constante por lo bajinis, sin ella... la Ueli.

Todavía me resulta raro hablar de ella en pasado...

No era una mujer de no revelar secretos de cocina, aunque no sé por qué, a nadie nos salen sus recetas como le salían a ella. Por ejemplo su Coqueta. A mi no me sale nunca!! Y mira que se la he visto hacer un millón de veces!! Siempre igual.... “Mira, atiende, pero si es muy fácil! Coges un vaso de agua, medio de aceite, un poco de sal, levadura y la harina que admita”.

Ahí!!! Ahí está el secreto seguro! En la harina que admita! Seguro.... Porque claro, admitir, puede admitir toda la que quieras hasta que no puedas amasarla...

Es mi frustración.

Cuando no me sale cruda por dentro y retostada por fuera, me sale dura como una piedra. Vamos! Que la tiras contra la pared y abres un boquete!! (Mi primo Paco dice que es muy posible que haya inventado el Frisby al horno....)

Incluso he intentado imitar la postura de su mano “mala” para amasar, por si pudiera ser eso... sin ningún éxito, claro. Con eso lo digo todo!!

Un día de estos pondré la receta, a ver si hay alguien con suerte y le sale “La Coqueta de la Ueli”. Por cierto que tiene dos variantes: la de Con Prisas y la de Sin prisas.

También pondré sus Fassedures (lo que no sé es si pondré su secreto, porque los secretos, cuando te los cuentan en secreto, son muy secretos y no sé si está bien revelarlos), y la de su Higado en Salsa, y la de sus Gazpachos.... Bueno, las que tenga suyas.

No me extiendo más, porque no sé si me hace bien recordar ahora. Ya es de noche y voy a cenar... lo mismo me tomo un café con leche y una tostada, que aunque parezca un desayuno, era la cena casi preferida de la Ueli....

Hasta luego Ueli!!

viernes, 19 de agosto de 2011

FALAFEL


Hoy Madita nos ha enviado su receta del Falafel.

El Falafel es una croqueta de garbanzos o habas cuyo origen se remonta a los tiempos de la Bibllia y que se cree que es originario de la India.
Tradicionalmente se sirve con salsa de yogur o con tahina.












Os cuento la receta de Madita.
Para hacerlo usa los siguientes ingredientes:


400 gr de Garbanzos
1 sobre de Levadura
1 Cebolla pequeña
5 dientes de Ajo
Comino molido
Perejil
Cilantro
Aceite de Oliva
Sal


Se dejan los garbanzos a remojo durante toda la noche. Luego se pasan por la batidora hasta que queden hechos una pasta.
Machacamos el perejil, el comino, el cilantro, los ajos y la sal en un mortero y lo echamos en el recipiente de los garbanzos, junto con el sobre de levadura. Se mezcla bien todo y se deja reposar un rato.
Una vez reposado, hacemos bolitas con la pasta y las freímos en abundante aceite hasta que se doren.

Gracias por tu receta Madi!!

Por si queréis acompañar el Falafel con alguna salsa, yo pondría cualquiera de estas:

SALSA DE YOGUR
Mezclar:
- 160 gr de Yogur
- Una cucharada sopera de Mayonesa
- Una cucharadita de Eneldo (si es fresco mejor)
- Medio Pepino picado muy fino
- Sal y Pimienta.

SALSA TZATZIKI
- 1 Yogur tipo griego
- 2 Pepinillos en vinagre grandes ( o 4 pequeños)
- 1 diente de Ajo
- 2 cucharaditas de Aceite de Oliva
- 2 cucharaditas de Vinagre de vino blanco
- Sal y Pimienta

Se pone en un bol el yogur, el aceite y el vinagre y se remueve bien para que se ligue todo.
Rallamos los pepinillos y el ajo y lo añadimos al yogur, mezclamos todo y sazonamos con sal y pimienta.

SALSA TARTARA
Para la salsa tártara, se mezcla mayonesa con cebolla, pepinillo, alcaparras, huevo duro y aceitunas muy bien picado todo.

Seguro que estará buenísimo!!

martes, 16 de agosto de 2011

POLLO AL CURRY

Me encantan los platos especiados, los picantes, los sabores fuertes, probar especias. Un sencillo arroz blanco con el toque de alguna especia cambia por completo.
Tengo tantas especias en casa (unas 30 diferentes) que las tengo metidas en tubos de ensayo de cristal para poderlas tener a mano y que ocupen menos, jaja!!


Y los currys me pierden....
Son platos elaborados con una mezcla de especias picantes y de sabores fuertes, y que varían de color según los ingredientes y según las diferentes cocinas asiáticas. Así podemos encontrar curry rojo, verde, amarillo...
Curry proviene de la palabra kari, en idioma tamil, y que se emplea para describir cualquier plato con acompañamiento de arroz. El término curry significa estofado y se ha extendido por todo el mundo para designar a los platos elaborados con especias y que tengan un estilo hindú o asiático.
La mezcla de curry en polvo que podemos encontrar comercializado a menudo incluye las siguientes especias: ají, albahaca, alcaravea, azafrán, canela, cardamomo, cebolla seca, apio, comino, cilantro, cúrcuma, fenogreco, jengibre, mostaza, nuez moscada, pimienta de cayena, pimienta y tamarindo.
Aunque lo ideal sería poder preparar este plato con especias frescas, no es nada fácil encontrarlas, así que lo elaboro con curry en polvo, que sí se puede encontrar en cualquier parte.
Para hacerlo necesitamos, para cuatro personas:
800 gr de solomillos de Pollo (en Mercadona venden unas bandejas con los solomillos ya sacados de las pechugas y que son los que yo uso).
1 Cebolla tierna grande.
2 cucharadas soperas de Curry en polvo.
1 cucharada sopera de Jengibre en polvo.
1 vasito de Leche de Coco
1 cucharadita de Harina de maíz.
1 vaso de Nata para cocinar.
1 vaso de Agua.
Sal y pimienta.
Aceite vegetal.


Salpimentamos los solomillos de pollo y los rehogamos en un wok (si no tenemos woc, una cacerola servirá) con un chorro de aceite vegetal, hasta que estén bien dorados.
Mientras picamos la cebolla finamente y cuando el pollo esté dorado, la añadimos al wok. Dejamos cocer hasta que la cebolla esté transparente. En este momento, añadimos el curry y el jengibre, damos unas vueltas y cubrimos con un vaso de agua.
Dejamos que haga "chup-chup" hasta que el agua casi se haya consumido, y vertemos la leche de coco.
En un poco de agua fría diluimos la harina de maiz y la añadimos al wok para espesar la salsa.
Echamos la nata y dejamos cocer todo junto unos minutos, hasta la hora de servir (se debe servir muy caliente).
Como acompañamiento hago un arroz blanco con pasas y piñones, así:
En una sartén pongo un poco de aceite vegetal (3 cucharadas más o menos), y cuando está bien caliente, echo tres tacitas de arroz (yo uso el redondo, pero se puede hacer también con basmati, integral o largo), un puñado de piñones y otro de pasas sin semillas. Lo rehogo un poco, lo especio con un poco de cúrcuma, o jengibre, o canela, y le añado 7 tacitas de agua y un poco de sal y pimienta. Dejo cocer a fuego fuerte 10 minutos y 10 minutos más a fuego suave.
Espero que os guste!

lunes, 15 de agosto de 2011

COCKTAIL ROSSELLINI

Pues... nada.... que.... de vacaciones.... verano... tarde calurosa....

Habrá que refrescarse, no??

Agua?... Un poco sosa.
Refresco?... Un poco visto.
Zumo?... Un poco... para menores?
Algo con un poquito de alcohol, que estamos de vacaciones!!

Así que esta es mi propuesta: el Cocktail Rossellini!!

Súper refrescante y delicioso!

Ingredientes para 4 copas:

300 gr de Melón sin piel ni pepitas.
3 cucharadas de Azúcar blanco.
3 cucharadas de zumo de lima.
300 ml de Agua fría.
1 copa de Cointreau. (o más o menos... según gustos)
Hielo picado.

Se ponen todos los ingredientes menos el hielo en la batidora y lo picamos todo hasta conseguir un batido bien fino.
Llenamos una jarra con hielo picado y vertemos la mezcla.
Removemos y... listo!!
Lo servimos en una copa con una rodaja de lima y otra de limón.


Feliz Verano!!

jueves, 11 de agosto de 2011

TOSTADA DE BIZCOCHO CON HELADO DE ACEITE DE OLIVA (dulce)


No hace mucho estuve comiendo en el restaurante Monastrell, que está en el Hotel Amerigó de Alicante. Mª José San Román, la chef del restaurante, es una enamorada del aceite de oliva, y de postre nos preparó algo delicioso, que por supuesto no sabría hacerlo igual que ella, pero que lo he intentado a mi manera y queda muy rico.

Primero hago el Helado de Aceite de Oliva con:

Un vasito de Aceite de Oliva Virgen Extra.
Dos vasitos de Nata para cocinar.
Dos cucharadas de Azúcar glas.

Lo bato todo bien hasta que se integre y lo meto al congelador. Cada 15 minutos lo saco y remuevo un poco para darle cremosidad.

Después preparo un Bizcocho de Aceite con:

4 Huevos.
280 gr de Harina.
280 gr de Azúcar.
280 gr de Aceite de Oliva.
1 sobre de Levadura Royal.
La ralladura de 1 Limón.
1/2 cucharadita de Canela.

Precaliento el horno a 180º C.

Bato bien los huevos y añado el azúcar.
Añado el aceite a los huevos y bato un poco más.
Mezclo la harina y la levadura y lo añado a la preparación anterior, removiendo hasta que esté todo bien mezclado.
Por último añado la ralladura de limón y la canela y remuevo un poco más.

Vierto la masa en un molde cuadrado forrado con papel de hornear y lo meto al horno hasta que metiéndole un palillo éste salga limpio.

Dejo enfriar el bizcocho antes de desmoldar.


Bueno, pues ahora que tenemos los dos ingredientes principales del postre, lo acabo así:

Parto el bizcocho en rectángulos finitos y lo tuesto en una sartén con un poco de azúcar para que caramelice por una de las caras (o con un soplete), y lo sirvo con una cucharadita de helado de aceite por encima y una hojita de menta. (Prometo poner una foto con el postre terminado!!)

Espero que os guste!

miércoles, 10 de agosto de 2011

LECHE CON GALLETAS

Qué sueño!... Por qué María me despierta tan pronto? Si ya no hay cole!!... Voooooyyyyyy......

Pues si yo me levanto.... mis hermanas también! Carmiñaaaaaaa, Fernandaaaaaaa.....

A desayunaaaaar!

Vaya... no me acordaba que hoy es martes... Hoy tampoco habrá desayuno de domingo, vaso de leche y rebanada de pan de ayer untada en la grasita que soltaron las salchichas de la cena del sábado. Hoy habrá lo de siempre... leche, un vaso, y .... y .... ya. Leche, sólo leche.

Siempre cenamos hervido porque a mi papá le gusta mucho y porque María dice que es muy sano, y luego un huevo pasado por agua. Todos los días lo mismo, menos el sábado, que tocan salchichas!!!!.

Yo no entiendo muy bien por qué, pero mi hermana dice que quiere comer olivas con cuchara. Creo que lo decía cuando la guerra no les dejaba mucho que comer y todavía lo dice de vez en cuando. Yo no viví la guerra, pero creo que es por ella que todavía seguimos sin tener galletas para desayunar. Pero mi primo sí tiene...

Después de tomar mi vaso de leche me gusta bajar a casa de mi primo Valeriano a verle desayunar.... A mi también me gustaría tener galletas, sobre todo como las suyas, tan grandes que tiene que abrir mucho la boca para que le entren enteras. Todas las mañanas se toma por lo menos cinco mojadas en la leche. Me gusta mirarle mientras echa la galleta en el cuenco de leche, la recoge con la cuchara y se la lleva a la boca después de decirme: “Mira, mira Roselín!!! Sin tocar los bordes!!”. A mi se me hace la boca agua!! Pero no me atrevo a pedirle... son suyas. Y él nunca me da... son suyas. El no sabe que yo no tengo galletas y yo no se lo pienso decir... Pero esas galletas... se hinchan tanto cuando se mojan en la leche que parece que cuando salen del cuenco son tres veces más grandes que cuando entraron!!

Algún día comeré galletas con mantequilla, con mucha mantequilla!!

Y venga Valerianito!!! Vamos a la entrada a jugar!! Tengo bichos nuevos!!


Mi madre nació durante la Post-Guerra y, aunque no llegaron a pasar hambre, sí pasaron algunas estrecheces. Esta historia me la ha contado muchas veces. Ahora, cuando come mantequilla, se unta una capa enorme, cuando come salchichón tiene que ser en taco gordo, nada de lonchitas finas, cuando come sobrasada, lo mismo.... Nunca ha hecho dieta y nunca se ha privado de nada, y siempre está estupenda.